domingo, 24 de octubre de 2010

Paseo Dominical Chic (en Bicicleta)


Sí, sal a pasear, actívate, convive sanamente... pero sobretodo: lúcete. Que la nueva moda es salir con faldas y a lo loco (y eso incluye zapatillas y pashmina) a pedalear sin perder el estilo. Esta moda viene de Copenhague y no es tan nueva, pero en ciudades como Nueva York está en su momento más hot. Bicicletas personalizadas con guardabarros, canastas, cadenas, accesorios para cargar niños y mascotas, y un estilo muy vintage, emulando la elegancia del siglo XIX y la costumbre de los 30's (o los 50´s, en Norteamérica).

Antiguo poster hindú.

En México ya se toma por asalto bicicletero Paseo de la Reforma en los domingos, más el look imperante es deportivo, pero este próximo sábado 29 se podrá hacerlo por la noche y disfrazado, en franca docilidad hacia la festividad del Halloween, mucho más comercial que el tradicional Día de Muertos, del 2 de noviembre, cuya cercanía provoca la mimetización con la fiesta de origen celta y de conducto yanqui.

Un alebrije pedalón

Si no te quieres disfrazar de zombi, hazlo de fashion victim, aquí unas ideas:

Al estilo neoyorkino.


Al londinense.


Al vietnamí


Al chileno.


Al japonés.


Al barcelonés.


O al original de Copenhage.

martes, 19 de octubre de 2010

El Lado Oscuro del Amor: los Celos


«Lo que hace tan agudo el dolor de los celos, es que la vanidad no puede ayudar a soportarlo» Marie-Henri Beyle (Stendhal).


Amar en demasía, amar en celosía... cualquiera que haya estado enamorado sabe de la necesidad de ser único y extraordinario para la persona amada, y del temor que eso no llegue a ser así o deje de serlo, resulta en una ansiedad dolorosa. Pero hay quienes saben también del delirio intenso, del sufrimiento aniquilante, de la tortura extrema de los celos enfermizos, de la angustia intolerable y del miedo exacerbado de perder a esa persona.

No hay nada más cercano a ese idea de morir de amor. Al grado que la muerte real se antoja anhelable, precisamente para dejar de estar en agonía eterna.

Una agonía que se cuatriplica -según Barthes, semiótico francés-: la causada por los celos, la de reprocharnos por dejarnos llevar por ellos, la del temor de afectar al otro, la de comprender que se está mal.

El celotípico cubre una jornada de tiempo completo y de labor sumamente concienzuda: sondear sentimientos, descubrir intenciones, escudriñar y vigilar al objeto de sus celos, desbaratar sus trucos y coartadas, reflexionar sobre cada acción, recolectar y sistematizar las pruebas, las seudocomprobaciones, los falsos recuerdos, las malinterpretaciones, las dobles lecturas de cada frase, cada gesto y cada inflexión de voz, es un trabajo pasional que le exige una entrega total. El agotamiento emocional es intenso, ser celoso patológico es un verdadero deporte extremo, se arriesga no sólo la relación de pareja sino la misma estabilidad mental, la integridad física y, en los peores casos, la vida (la suya, y de la persona amada también).

Aunque los celos son considerados naturales, como una reacción normal ante la posibilidad de la pérdida del objeto de nuestro afecto, y necesarios en un inicio de la historia del hombre para asegurar la supervivencia (en mujeres para alertar sobre el riesgo de perder al proveedor familiar y en hombres para garantizar tanto la gestación como la alimentación de sus descendientes), así como útiles para mantener la atención del compañero en las relación de pareja, los patológicos responden -según especialistas- a la demanda de incondicionalidad de una persona con baja autoestima e inseguridad, que descubre no ser irremplazable y ejerce un sobredominio, demandando un sacrificio continuo de la persona amada, en favor de su estima y aprobación.

Sin embargo, el celotípico es el primero en vivir en un estado de infelicidad y autodestrucción. Su constante -pero endeble- raciocinio, se sustenta de bases hechas por especulaciones y temores, además de que su concepción del amor o de una relación sentimental está fundado también en ideas equívocas, por ejemplo: la persona elegida debe corresponderle plenamente el sentimiento que recibe; un amor no correspondido con esa plenitud hace que la vida le sea miserable e insoportable; la pérdida le será insuperable; no volverá a ser amado otra vez; una infidelidad recibida significará el total ridículo o el fracaso ante los demás. Además de sus propias concepciones erráticas, están también las ideas transmitidas social y culturalmente, como la legitimización a través de los celos del ideal del amor romántico, que se basa primordialmente en una relación monógama y exclusiva, siendo los celos considerados como un parámetro para medir el amor, así como una consecuencia, e incluso, una demostración del mismo.

James Parr, filósofo existencialista, enumera tres factores para la aparición de los celos: comparación, competencia y temor a ser reemplazado; también señala que la manera de prevenirlos es volverse más auténtico, autónomo y creativo, además de incrementar el amor por uno mismo, así aumentará la probabilidad de volverse único, irrepetible -e irremplazable- para su pareja, así como disminuirán las relaciones significativas entre esos factores, pues la comparación con los otros será menor, y por ende, la competencia. Una solución más radical comienza a ofrecerse en algunos quirófanos: la capsulotomía, que cauteriza la zona cerebral en que se originan algunas obsesiones, la celotipia entre ellas, además de la anorexia y la drogadicción, entre otras.

Freud fue quien definió los celos sexuales separándolos de los fraternales, calificando los primeros siempre patológicos (para Jung eran considerados como una forma sutil de manifestarse el negativo de la personalidad, lo que llamaba La Sombra); Giorgio Agostini, psicólogo, asegura que aunque los celos sean considerados normales y naturales, nunca son sanos y debe procurarse superarlos (la intervención psicológica tiene una utilidad limitada en estos casos y el tratamiento farmacológico es considerado más efectivo), y enlista junto a los celos posesivos -que cosifican a la otra persona y la demarcan como una propiedad- y a los provocados por la inseguridad, también a los proyectivos, de personas infieles o fantasiosas que proyectan en su pareja, fortuitamente, sus propias acciones o deseos.

Esta pasión humana ha sido inspiración constante de los creadores, desde el surgimiento de cada disciplina artística: el poeta Rubén Darío los describiría como "diamante terrible" en su poema Alaba los ojos negros de Julia, y se preguntaría "¿Quién que ama no es celoso?". Luis de Góngora titula un poema: "A los celos", en donde los describe como "niebla del estado más sereno" y los compara con una ponzoñosa víbora o con una espada que lo amenaza. Sor Juana también se pregunta: ¿Qué consuela a un celoso?" (poema que afirma que "Amor comienza con desasosiego"). El Rey Salomón decía que "El amor es fuerte como la muerte, los celos son crueles como la tumba"; el no menos profundo Marcel Proust escribió que "El enamorado celoso soporta mejor la enfermedad de su amante que su libertad"; Lópe de Vega aseguró "Los celos son hijos del amor, más son bastardos, te confieso"; Francois La Rochefoucald dijo con bastante acierto que "Los celos son resultado más que del amor propio que del amor", y hasta Ricardo Arjona salió con la arjonada de "...que los celos son traviesos, que son mitad falta de sesos y mitad inseguridad", no sin cierta razón, hasta eso... pese a los horribles ritmo y rima -je-.


En la cultura popular se encuentran cotidianamente personajes que son víctima de esta emoción descontrolada, como Jhonny Farrel, recreado por Glenn Ford en Gilda (con su famosa bofetada a Rita Hayworth); Nuria, ex amante del protagonista de Abre los ojos (Vanilla sky, es la versión agringada); también española, la película de Vicente Aranda los aborda desde su título y es Daniel Jiménez Cacho quien personifica a un recién casado ahondando en el pasado amoroso de su nueva esposa; el mismo título tiene una película mexicana protagonizada por Arturo de Córdoba; Don José, soldado enamorado de Carmen, en la célebre obra de Georges Bizet, y un abundante etcétera que incluye la canción de Alaska (y Dinarama) Cómo pudiste hacerme esto a mí, que trata de un crimen pasional, e incluso la famosísima Every breath you take, de Police, que se confunde con una canción de amor, cuando en realidad habla de una obsesión amorosa y posesiva.

Pero hay dos personajes que parecen encarnar la definición de los celos, uno de ellos es real, la más recordada celosa de la historia: Juana I de Castilla (Juana la Loca), cuyo estado mental se agravó por el excesivo amor y celos hacia su esposo, Felipe el Hermoso, muerto prematuramente, lo cual terminó por desequilibrar su cordura. Los súbditos ya comenzaban a dudar de la salud mental de la futura reina, desde la manera en que reaccionaba ante los continuos devaneos de su esposo con las damas de la corte, llegando incluso a agredir a una de ellas y a cortarle con sus propias manos el cabello ante las sospechas de que se entendía con su marido, o dar a luz en el retrete de un palacio al que acudió a un baile, pese a su avanzado estado de gestación, sólo para no interrumpir la vigilancia obsesiva que hacía de su esposo. La muerte de Felipe el Hermoso no disminuyó su celo, mientras esperaba la partida hacia donde debía ser enterrado su esposo -debido al protocolo-, y retardada su salida por una epidemia, la reina viuda hacía que se abriera el féretro todos los días para acariciar el rostro amado, y durante el largo peregrinar del cortejo fúnebre, que irracionalmente se prolongó hasta evidenciarse la locura de la reina, ella caminaba abrazada del féretro, haciendo el recorrido de noche, y lejos de cualquier oportunidad para que hubiera un contacto femenino con el ataúd.

Doña Juana la Loca; Francisco Padilla y Ortiz, 1877

El otro personaje es literario, genialmente perfilado por la pluma de Shakespeare: Otelo, el moro de Venecia, general que gana el amor de Desdémona, hija de un senador, al igual que gana el odio de un alférez: Yago, quien cree que su esposa le ha sido infiel con él, a raíz de esto se dedica a crear una intriga en torno a Casio, por quien fue sustituido en su cargo militar, y a quien se encarga de hacer parecer como amante de Desdémona. Cegado por los celos y convencido por lo que parecen ser evidencias de su infidelidad, Otelo ahorca a su esposa en su misma cama, posteriormente comprobará que fueron víctimas del intrigoso Yago y se dará muerte, autocastigándose. La fuerza de esta obra y del personaje de Otelo, inspirarán a Voltaire para la creación de Orosmane, protagonista de Zaira, además de inspirar a los psicoanalistas para definir el Complejo de Otelo, describiendo el sentimiento morboso del celo patológico; así como "el monstruo de los ojos verdes", frase de Shakespeare incluida en su obra, ha pasado a ser sinónimo de un ataque de celos.

Otelo y Desdémona; Muñoz Degrain, 1881.

Celos... látigo de diez puntas. Una debilidad humana que arrastra cual ola violenta, logrando que se pierda toda estabilidad (área de salvavidas al fondo, ya saben: mujeres primero).

viernes, 15 de octubre de 2010

Murakami en Versalles


El Palacio de Versalles, el museo de historia más grande del mundo, esta vez se viste de primavera con las flores sonrientes de Takashi Murakami, el artista pop japonés, cuya influencia es comparada con la de Andy Warhol, refrescando la solemne majestuosidad del célebre castillo francés, y que hace un año hizo lo propio en el Guggenheim Bilbao.


Y el pop-art anda muy activo por el mundo, pues el Brooklyn Museum muestra su cara femenina, albergando la exposición temporal Seductive Subversion: Women Pop Artists, 1958-1968.

Vacuuming Pop Art, Martha Rosler.

Si andan por alguno de esos lares, mándenos una postal, si no, dense un paseíto virtual.

miércoles, 13 de octubre de 2010

El Exitoso Rescate de Mineros en Chile


"Dios y el diablo me pelearon y ganó Dios"
Mario Sepúlveda, segundo minero chileno en ser rescatado.

En un parto de la Madre Tierra, renaciendo cual ave fénix, cada uno de los mineros rescatados después de diez semanas -tras el derrumbe de la mina San José, cerca de Copiapo (Chile), el pasado 5 de agosto-, emergieron del inframundo en medio de aplausos y celebraciones, tanto de sus seres cercanos, como de autoridades chilenas, personal de rescate, medios de comunicación y residentes cercanos que festejaban el exitoso rescate.

Después de que "La Milagrosa", una perforadora T-130 para pozos de agua, apodada así por los familiares de los mineros, cavó 622 metros; que nueve máquinas de sondaje lograron la hazaña de localizarlos, y con la asesoría de la NASA, el rescate es un hito tecnológico e histórico, pues al contrario de lo que pasó en México, con la tragedia de Pasta de Conchos (en que los mineros se encontraban a menor profundiad y distancia), los mineros chilenos sobrevivieron incluso a los intereses políticos y económicos.

Enhorabuena.


Florencio Ávalos, el primer minero rescatado, recibiendo un abrazo del presidente chileno, frente a su esposa y pequeño hijo, que conmovió con sus lágrimas a los televidentes en todo el mundo que seguían la transmisión del rescate.




Mario Gómez, de 59 años, el de más edad y salud más debilitada.


Mario Gómez, agradeciendo y rezando tras su rescate.


El carimástico y popular Mario Sepúlveda "Corazón Valiente", celebrando.


José Ojeda, ondeando una bandera chilena.


Osman Araya y su esposa Angélica.


El minero Jimmy Sánchez, recibido por su padre.


El descenso de la cápsula de rescate Fenix.



Grabación dentro de la mina, durante el proceso de rescate.

Las 33 banderas que los familiares de los mineros colocaron.

Galería en Flickr del rescate minero.

lunes, 11 de octubre de 2010

No me Gustan los Lunes

Bueno, en realidad, no me disgustan tanto, por lo menos no más que otros días de la semana -je-, aunque sé que la vuelta al trabajo, a la escuela, a la rutina de la semana inglesa puede ser más pesada para quienes no son de la Generación Ni-Ni-Ni (Ni trabajadores, Ni estudiantes... Ni jóvenes), como yo -je, je-.

Pero elegí esta frase, que es parte ya de la cultura popular, para iniciar la semanita. ¿Y por qué es parte de la cultura popular?, pueden estarse preguntando algunos. Les cuento con una introducción musical del Dr. House (púchenle al play, por favor):



La primera vez que supe de esta historia fue por una historieta titulada "La niña asesina", ahí, con monitos en blanco y negro me contaron de una chamaca perturbada y de vida licenciosa, que a los catorce años ya tenía un amante y se la pasaba dándole duro cada que podían, además, era una escuincla resentida y vengativa, que retaba al director de la escuela y que acusaba injustamente al conserje de la misma de acoso sexual, tendiéndole trampas para inculparlo, y que un día cualquiera, agarraba el rifle que le había regalado su padre en Navidad y con el que la llevaba de cacería a un lago cercano, para disparar desde un edificio frontal a la entrada de su escuela, vengándose del director y del conserje en una cruel matanza, mientras bebía sin parar y fantaseaba que hacía el amor con su novio al tiempo que seguían matando estudiantes.


Aunque con muchas licencias "literarias", la historieta narraba una historia real, ocurrida en 1979 (apenas un año antes de cuando yo leí el cuentito, a los diez años, lo que demuestra la escasa supervisión del material que yo leía, pero ese es otro trauma del que no ahondaré en este momento -je-), cuando hubo un tiroteo en una escuela primaria de San Diego (California), protagonizado por Brenda Ann Spencer, de dieciseis años, disparó a alumnos y personal de la escuela a la que ella misma asistía, ocasionando la muerte del director y del guardia de seguridad del plantel, y las heridas a ocho niños, con el rifle semiautomático que le obsequió su padre en la Navidad pasada, cuando ella en realidad le había pedido un radio.

Tras seis horas de tiros aleatorios, gastadas ya sus municiones (y los recursos policíacos "de inteligencia" para detener el tiroteo, más no así los de los medios para cubrir y agrandar morbosamente la noticia), se detuvo y se cuestionó a la adolescente -rodeada de botellas vacías de cerveza y whisky-, dando ella una explicación chocante:

"No me gustan los lunes. Sólo lo hice para animarme el día. No tengo ninguna razón más, sólo quería divertirme... vi a los niños como patos que andaban en una charca... Eran blancos fáciles".

Este fue el primer tiroteo en una escuela, a manos de un estudiante de la misma. Fue también el primero de estos casos en relacionarse con el rock. Pero a diferencia de los casos posteriores, en que se acusa a los roqueros de inspirar con sus canciones los actos criminales, en esta ocasión fue el acto criminal el que inspiró una canción. El humanitario Bob Geldof, actor de The Wall y artífice de los conciertos Live Aid y la grabación Do they know its Christmas, compuso la canción que inmortalizó la frase y la abulia de Brenda Ann, interpretada por su banda (hasta entonces sin fama) Boomtowns Rats: I don´t like mondays. Y cuyo inicio toca Dr. House en el video antes visto.

Aunque se ha destacado el carácter caprichosamente fortuito de esta masacre, y la ausencia de motivos que esta jovencita tuvo, en realidad, como se ha comprobado en estos casos (que lamentablemente se han seguido dando posteriormente), sí hubo tanto señales previas como posibles causas del acto criminal de la chica, pues una semana antes había dicho a sus compañeros que haría algo grande para salir en televisión, se sabía que tenía afición por las armas y por las historias de violencia, tenía también antecedentes de consumo de drogas, robo y ausentismo escolar; ella misma aseguró haber sufrido violencia intrafamiliar y abuso sexual por parte del padre, aunque también se considera que pudo ser un recurso para que le otorgaran la libertad condicional (que le fue negada).

Sin embargo, aún cuando el padre no haya sido culpable de las acusaciones de la hija, es difícil justificar el regalo de un arma a un adolescente y exonerarlo de toda responsabilidad, y aunque la "sensibilidad" de la sociedad norteamericana no permitió que la canción alusiva tuviera promoción en Estados Unidos, tampoco ha revertido la permisividad que en ese país hay hacia la posesión de armas.

Por lo pronto, si tampoco a ustedes les gustan los lunes, por favor mímense un poco, tómense un mokachino dulce, autoregálense flores, hagan una llamada a una línea hot-line o escondan ese espejo mágico que les recuerda todas las mañanas que ya no son las más bonitas... pero no se asomen a una ventana con un arma cargada en la mano, no sean gachos (que de los lunes, los de octubre son más hermosos).

sábado, 9 de octubre de 2010

Instantes de Lennon, en sus 70 Años

Algunas fotos no tan conocidas de Lennon:











Su homenaje durará dos meses, de su nacimiento a su asesinato, y empieza hoy con el festejo que organiza Yoko Ono.

viernes, 8 de octubre de 2010

El Odio de Dos Nobel Latinoamericanos

La historia de amor y admiración mutua, que empezó con cartas a distancia y halagos de ida y vuelta, terminó con un puñetazo.


Era tal la amistad que se hicieron inseparables tras encontrarse en Caracas, en 1967, después de intercambiar una profusa conversación epistolar, y García Márquez terminó por apadrinar al segundo hijo de Vargas Llosa, al que pusieron su nombre. Vivieron a una cuadra de distancia en Barcelona. Y Marito dedicó dos años al estudio de la obra cumbre de Gabo, resultando en el mejor análisis de Cien años de soledad: Historia de un deicidio. Eran tiempos en que lo llamó "El Amadís de América", y era correspondido siendo descrito como "el último caballero andante de la literatura".

Entre las muchas versiones de lo que ocasionó el golpe directo al ojo de García Márquez, la que es respaldada por testigos presenciales, es la de que el peruano se enamoró de una azafata cuando viajaba con su familia en barco, y dejó a su familia para irse a Estocolmo con la bella sueca y entregarse sin medida al amor pasional. Dicen que su mujer buscó el hombro del colombiano (también se dice que "algo más"), además de consejo sobre la decisión del divorcio, a lo que el amigo contestó que si debía hacerlo lo hiciera, pero que no se precipitara y lo planteara directamente al esposo. Posteriormente, el matrimonio Vargas Llosa se reconciliaría y, enterado de lo anterior, durante un año el pecho limeño dejó fermentar el rencor ante lo que consideró una traición, lo que dispararía su brazo hacia el rostro antes apreciado cuando García Márquez se le acercó con un saludo entusiasta, durante la premiere en México de Los sobrevivientes de los Andes en 1976, después de decir: "(por) lo que le hiciste a Patricia".

Ninguno de los dos ha hablado del asunto, pero hace tres años, cuando el Nobel colombiano cumplió 80, Rodrigo Moya, fotógrafo, contó como había tocado en su estudio dos días después del incidente, buscando dejar una constancia de la agresión, la historia, publicada en La Jornada, narra como la esposa de García Márquez asegura que Vargas Llosa es un "celoso estúpido", lo que parece corroborar la anterior versión. Ninguno de los dos involucrados ha vuelto a hablar del asunto, aunque han manifestado varias veces la animadversión que cada uno tiene por el otro (pese a que también han reconocido mutuamente el valor literario de sus obras).

Una de esas formas curiosas en que se ha evidenciado la enemistad, es cuando un periodista peruano logró que el recientemente laureado con el Nobel de Literatura, escribiera una dedicatoria casi vengativa en uno de los ejemplares de Historia de un Deicidio (libro que ordenó detener las ediciones tras el episodio del puñetazo): "Por una amistad que nunca más será". El periodista no paró ahí, buscó con afán y empeño la oportunidad de recabar también la firma y la dedicatoria del Nobel colombiano. Cuando lo consiguió pudo leer escrito debajo de la anterior: "Totalmente de acuerdo".

miércoles, 6 de octubre de 2010

En Espera del Nobel de la Paz (Las Abuelas de la Plaza de Mayo)

"Las abuelas buscando bebés, bajo las luces de neón".
Cuando seas grande, Miguel Mateos.





Entre 237 posibles candidatos, el Comité Nobel Noruego (del Parlamento Noruego) elegirá mañana (viernes 8 de octubre) al ganador del Premio Nobel de la Paz 2010, que además de un premio económico de 10 millones de coronas suecas, otorga un reconocimiento mundial a una aportación a la Paz Mundial, lo que se traduce en difusión de una causa o una lucha. El año anterior, la Fundación Nobel otorgó este premio a Barack Obama, decisión muy criticada pues el Presidente de Estados Unidos de América no había hecho aún nada concreto para contribuir a la pacificación del mundo, de hecho, apenas unos días después autorizó reforzar la ofensiva estadounidense en Afganistán; ha pasado un año ya y sigue sin saberse de una contribución importante, más allá de promesas incumplidas, como el cierre de la prisión de Guantánamo.

Sin embargo, en este año, los candidatos al Nobel de la Paz no son personas que sólo hayan hecho promesas, entre los aspirantes con mayores probabilidades, los que destacan son: el escritor y activista chino Lui Xiaobo, encarcelado por redactar la Carta 08, en la que, junto a más de 300 intelectuales pide reformas democráticas, y cuya intervención en la Plaza de Tianamen, la noche del 4 de julio de 1989, salvó las vidas de una gran mayoría de estudiantes que protestaban en la plaza (él fue el ideólogo de la huelga de hambre), al negociar su salida horas antes de que masacraran a los que se negaron a retirarse; desde entonces la posición beligerante del escritor se transformó en pacifista, consiguiendo que más de 20 000 firmas se agregaran a su petición. Su nominación pone en una encrucijada a la Fundación Nobel, pues si no le otorga el premio puede parecer que la presión del gobierno chino surtió efecto, y si se lo entrega puede provocar una represión aún más dura sobre la disidencia china.

Otro de los que suenan fuerte para obtener el galardón y el premio, es el humanista español Vicente Ferrer, muerto hace un año, y cuya fundación homónima trabaja para mejorar las condiciones de vida de los más pobres entre los pobres, en la población Anantapur (India) desde 1969, tanto en áreas de educación, sanidad y ecología, a través de hospitales y colegios, como en centros de atención a mujeres, en programas de vivienda, de atención a enfermos de SIDA o de reforestación, avanzando en la equidad de género (las mujeres obtienen títulos de propiedad de vivienda y reciben el pago de su trabajo, además de recibir una formación profesional, derechos negados a las mujeres de las castas inferiores en la sociedad tradicional de ese país) y en la eliminación de castas. Su candidatura ha sido respaldada con 300 000 firmas.

Y entre otros candidatos, entre los que figuran los "padres de la Internet", la Estación Espacial Internacional, un médico congoleño, el primer ministro de Zimbawe, la ong rusa Memorial y la ex Alta Comisionada de la ONU por los Derecho Humanos (Mary Robinson), se encuentran las entrañables Abuelas de la Plaza de Mayo.

Integrado por mujeres mayores, quienes con el corazón desecho y el dolor latente por la pérdida de sus hijos, se han reunido desde 1977, un año después del golpe de estado en Argentina que llevó la dictadura al poder, para realizar la búsqueda de sus nietos. Desde que en 1983 ese país regresó a la democracia, Las Abuelas de la Plaza de Mayo han encontrado a más de setenta niños mediante pruebas de ADN, y como la amnistía para los militares participantes en la guerra sucia excluye a los que robaron niños, docenas de ex-oficiales han sido encarcelados. En algunos casos, los mismos familiares de sus captores eran los que criaban a los niños, lo que añade más dificultades para superar ese trauma. Algunas de las Abuelas ya han muerto, sin embargo, las que quedan siguen con su encomiable labor, ahora secundadas por los nietos recuperados y por las familias reunidas.

No es tan probable que este grupo de incansables y amorosas abuelas reciban el galardón, pues las probabilidades se inclinan por el disidente chino, sin embargo, desde aquí el apoyo y el reconocimiento para estas mujeres de gran valía. Si el Nobel de la Paz no se hubiera desperdiciado como se hizo el año pasado, alguno de estos nominados seguro habría logrado más por la pacificación mundial con ese premio en efectivo y la difusión que atrae.

martes, 5 de octubre de 2010

Morelos y la Abolición de la Esclavitud


“Mas no es así entre vosotros; antes el que quisiere ser el mayor, será vuestro criado; el que de vosotros quiera ser el primero, sea siervo de todos”.
Evangelio de San Marcos, cap. 10
.


Días después de haber leído en el Congreso de Chilpancingo, el transcendente documento Sentimientos de la Nación, en el que sientan las bases para el debate legislativo de temas como la independencia de América de España, el establecimiento de un gobierno regido por tres poderes (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), así como otros esbozos legislativos en materia de justicia social, como "moderar la opulencia y la indigencia", "aumentar el jornal del pobre", "quitar la infinidad de tributos", Morelos presenta el 5 de octubre de 1813 el documento por el cual decreta la abolición de la esclavitud.


La participación de Miguel Hidalgo y José María Morelos, sacerdotes caudillos, marca la tendencia humanista y de justicia social, que la lucha por la independencia de nuestra nación tiene como sello primordial. A diferencia de las otras gestas independentistas del resto del continente americano, comandadas por militares, la de México tiene una fuerte reivindicación social desde su inicio, gracias a la dirección y el liderazgo de estos héroes.

Morelos toma el liderazgo después de la muerte de su mentor, el cura Hidalgo, quien fuera rector cuando Morelos estudió en el Colegio de San Nicolás, después de que su madre moviera cielo y tierra -falsificando incluso los papeles de su registro de nacimiento- para que a su hijo ingresara a la carrera eclesiástica, con el objetivo de obtener una capellanía (beneficio económico) legado por su bisabuelo con esa condición; así, después de haber sido agricultor, ganadero y arriero -fue en esa actividad que se marcó la nariz con una herida permanente-, el joven José María "encontró" su vocación sacerdotal a la tardía edad de veinticuatro años.

Fue a petición de Hidalgo que Morelos se unió a la lucha independentista, y al sucederlo en el mando, demostró también dotes de estadista e instinto militar, aunque no excento de errores, logró cuatro campañas militares que incluso llamaron la atención de Napoleón Bonaparte, quien dijo que "con cinco hombres como él conquistaría el mundo". En los Sentimientos de la Nación, Morelos engloba dos conceptos visionarios y muy modernos para esa época: la independencia de América, de toda nación -que con Hidalgo no estaba clara-, y la equidad social, nulificando la diferencia entre castas y reduciendo la distancia económica entre los habitantes del país.

Morelos, cuyo apellido se transformó de "Moreros", actividad con que identificaban a su familia, rechazó ser llamado "Alteza", prefiriendo el epíteto de "Siervo de la Nación", basándose en el capítulo 10 del Evangelio según San Marcos. "Morir es nada cuando la patria se muere", escribió a su hijo antes de ser llevado al paredón, su muerte es considerada la mayor pérdida de la lucha independentista. El último día del mes de septiembre, se conmemora su natalicio (lo cual no hicimos en El Fanzine por falta de organización, reparando el daño con este post).

lunes, 4 de octubre de 2010

Violeta Parra, Mercedes Sosa: Gracias a la Vida

Violeta Parra nace un 4 de octubre, mismo día que muere Mercedes Sosa. En recuerdo de la cantautora y la cantora:



Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios;
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano;
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.


Y gracias a ti, Negra... que nos diste tanto.

sábado, 2 de octubre de 2010

Paseo Dominical Histórico (e Independentista)

Una mala organización no me permitió hacer un post oportuno sobre la triunfal entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, con Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide al frente, y que, junto con la firma de los Tratados de Córdoba, marca la culminación de la Independencia.

Cabe destacar que la unión de los ejércitos de Guerrero e Iturbide, bajo lo estipulado en el Plan de Iguala, suscrito el 24 de febrero de ese año de 1821 (y oficializado el 2 de marzo del año en cuestión) y al que se fueron acogiendo tanto militares insurgentes como realistas, a lo largo de la Nueva España, logró que la culminación de la gesta por la independencia se realizara sin más derramamiento de sangre. Ese día 24 también le fue entregado a Iturbide el pendón trigarante, con los colores blanco, rojo y verde, como símbolo de la religión, la unión y la independencia; por eso festejamos el día de la bandera en esa fecha.

Ese 27 septiembre de 1810, el Ejército de las Tres Garantías entró en los linderos de la Ciudad de México por la Garita de Belén (cruce de Av. Bucareli y Av. Chapultepec, hoy día), la cual se aprecia en esta obra de Ferdinand Bastin.



Tras dar vuelta en lo que hoy es Av. Juárez (que entonces recibía los nombres de calle del Calvario y calle Corpus Christi), y pasar frente a Alameda Central, entraron por lo que hoy conocemos como la calle de Madero (San. Francisco, en ese entonces), donde se llevó a cabo una ceremonia oficial de bienvenida, durante la cual le entregaron a Iturbide las "llaves de la ciudad", mismas que el futuro emperador devolvió enseguida al alcalde, diciendo que quedaban en buenas manos. El evento se llevó a cabo bajo el bello marco construido especialmente, junto al histórico edificio de los Azulejos (hoy, Sanborn´s), como puede verse enseguida:


Terminada la ceremonia, el Ejército Trigarante continúo su camino rumbo a la Plaza Mayor, en donde, como medida precautoria, se había protegido con un templete la estatua ecuestre de Carlos IV, el Caballito, para evitar que los tumultos de quienes se volcaron a recibir a los héroes y celebraban el paso de los 16 000 soldados insurgentes, la dañaran. Aquí una vista de cómo lucía la Plaza Mayor y el templete, un mes después, y enseguida, una imagen del contingente a un costado del Palacio Virreinal (en ese entonces, de sólo dos plantas), antes de llegar a sus puertas, por las que entraría Iturbide, recibido por Juan O´Donojú, para conducirlo al balcón central.



La Consumación de la Independencia se festejó durante los años que estuvo Agustín de Iturbide al frente de la nación, con el título de Emperador, tras su abdicación y fusilamiento, la fiesta cayó en el olvido, retomándose a partir de 1837 como complemento de los festejos del inicio de la gesta. Durante la guerra civil, y con el antagonismo de los partidos liberales y conservadores, cada partido "adoptó" una fiesta y un héroe independentista, siendo la de los liberales la del inicio de la lucha y el héroe Miguel Hidalgo, y la de los conservadores, la de la consumación e Iturbide, con el enfoque, de que la consumación había sido el triunfo de las clases más refinadas; durante el imperio de Maximiliano de Habsburgo, al considerar que el calendario estaba muy recargado de festividades, la fiesta por la Independencia se redujo a la fecha del 16 de septiembre, incluyendo tanto el inicio como la consumación, pero, tras el derrocamiento del imperio y el triunfo de la República, se consideró a este último evento como la verdadera consumación de la independencia, con lo que tanto la fecha del 27 de septiembre, como Iturbide fueron relegados.


Desfile de Independencia, 1897


Durante el Porfiriato, y dada la intención de Porfirio Díaz de juntar la celebración del inicio de la lucha por la Independencia con su cumpleaños, se estableció el 15 de septiembre para realizar la ceremonia de El Grito, y el día 16 para recordar la entrada del Ejército Trigarante a la ciudad con un desfile militar, pero relegando también la figura de Agustín de Iturbide. Fue hasta el año de 1921 cuando, a instancias del Secretario de Relaciones Exteriores, se organizó un festejo que duró todo el mes de septiembre, para festejar el Centenario de la Consumación de la Independencia, emulando el gran festejo del Centenario del Inicio de la Independencia que celebrara Porfirio Díaz de forma muy onerosa. Así, el gobierno de Álvaro Obregón realizó una serie de eventos, actividades y recepciones, dando preferencia a la participación popular, aunque despertando las críticas de personas como José Vasconcelos, que se negó a participar en lo que llamó "fiestecita".

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Gloomy Sunday: La Canción del Suicidio

"¿Se enfadarían si pensara en reunirme contigo?"
Gloomy Sunday.


Gloomy sunday (Domingo lúgubre), es una canción melancólica, triste, que habla de un amante que anhela reunirse con la persona que perdió. El compositor y pianista húngaro Rezso Seress, no pensó que su canción se ligaría a 18 notas de suicidio, como parte de una campaña de marketing cuando la canción fue introducida en el mercado estadounidense, que incluso aseguraba que la policía de Hungría había prohibido reproducir, para evitar más muertes; las emisoras de radio se negaban a transmitirla, por considerarla peligrosa, y cuando el famoso cantante Billie Holiday hizo su versión, le agregó una tercera estrofa que resultaba más positiva, queriendo contrarrestar el efecto en sus oyentes.

No fue el único que hizo una versión de la llamada "La canción húngara del suicidio", Sinead O´Connor, Bjork, Sara Brightman, Elvis Costello, Diamanda Galás, Cristina Riccie y varios más han cantado la triste canción; al igual que el grupo de rock The Associates, cuyo vocalista sí se suicidó. Al igual que su autor, que se arrojó de la terraza de su casa, 35 años después de haberla compuesto.
Esta es la grabación original:


Aquí
una bella interpretación femenina en el idioma original, y de las versiones en inglés, la que me pareció más recomendable es la de Sinead O´Connor.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Platillos Mexicanos Independentistas


¿Qué es en lo primero que piensas cuando planeas festejar las fiestas patrias?... en tu compromiso con México, claro (y yo también, ¿eh?... ¡ajá!), en la confianza en nuestras instituciones, sí, lo sé; en el ejemplo de nuestros héroes y la importancia de la unión de todos los mexicanos... y shalalá. Pero seguro que al planear tu fiesta mexicana la principal cuestión es la comida con que acompañarás los brindis por nuestra nación. Y mientras es posible que para la bebida que se consumirá en esa noche mexicana, sólo dudes entre tequila, mezcal o cerveza, para el menú sí se abre un bonito abanico de posibilidades: un pozolito, unos tamales, tostadas, una birria, tacos de guisado, gorditas de masa, chiles en nogada, mole poblano, cecina, buñuelos con miel... entre otras muchas opciones para alegrar la panza y el espíritu (no en balde, reza la sabiduría popular que barriga llena, corazón contento).

Pues es curioso como muchos de estas muestras de nuestra comida típica, están tan ligadas a la historia, y con ella, a los motivos de los festejos, cerrando un ciclo suculento. Algunos tienen un origen interesante, y el de otros, francamente sorprendente.
Es el caso del primero del que hablaremos, que es también, uno de los más representativos de estas fiestas: el pozole.


Se dice que a todo cerdo le llega su San Martín, y aunque este refrán es de origen español y habla sobre la costumbre de que el día de San Martín era el día de la matanza de cerdos para obtener su carne, su piel y su grasa para el abastecimiento, y se usa para decir que a todos nos llega el tiempo para rendir cuentas por nuestros actos, queda también para introducirnos en la elaboración de este platillo, que utiliza preferentemente la carne de cerdo como ingrediente, para añadirse a una sopa de caldo picante, con maíces de la variante cacahuazintle, que al cocerse se abre como una flor, lo que en conjunto da la apariencia de espuma; de ahí su nombre, pues pozolli, en náhuatl significa "espumoso". El maíz se relaciona con varias supersticiones aztecas, pues antes de echarse a la olla debía exhalarse sobre él, para alentar su cocimiento; también se decía que si alguien ignoraba a los granos esparcidos en el suelo, sin levantarlos, el maíz se quejaría de esa persona delante de Dios, sintiéndose injuriado; otra leyenda decía que si un niño ansioso e impaciente comía de la olla del guiso o metía sus manos en ella, sus padres lo advertían diciendo que nunca sería venturoso en la guerra y no capturaría a nadie. Esto, como se verá enseguida, tiene mucho que ver con el pozole, cuyo nombre original en épocas prehispánicas era tlacatlaholli, y era también parte de una ceremonia: la de los sacrificios rituales.
Los prisioneros de guerra eran sacrificados para ofrecer su corazón a Huitzilopochtli, en una pirámide trunca, después de esto se tiraban los cuerpos escaleras abajo, donde eran desollados por los sacerdotes que se cubrían con esa piel para imitar al dios de la guerra, y el resto del cuerpo era destazado, hervido con el maíz y ofrecido en caxete (tazón de barro) a la familia del guerrero vencedor, después de que se sirviera un plato para el Emperador Moctezuma con un muslo del guerrero sacrificado. Hay versiones de que estos sacrificios, y especialmente el canibalismo, fueron una invención de los españoles para justificar la invasión y el avasallamiento de la cultura nativa, desde un punto de vista etnocentrista que avalaba la supremacía de la cultura europea; sin embargo, están innegablemente documentados no sólo en las crónicas de la conquista de fray Bernardino de Sahagún, sino también en códices aztecas y en estudios antropológicos, mediante hallazgos de restos humanos hervidos, e incluso, marcas de dentaduras de diferentes tamaños (y por ende, de diferentes tamaños de personas, lo cual demuestra que niños y ancianos también participaban de la ingestión de carne humana).


Así que la carne que en nuestro tradicional pozole sustituye a la carne humana, es la del cerdo, ese alimento introducido por los españoles, y que marca el inicio del mestizaje gastronómico, pues cuando Hernán Cortés celebra la victoria de la conquista en su casa de Coyohuacan (Coyoacán, como lo conocemos ahora), lo hace con cerdos y vinos que le llegaron de España, pero al no llegar ni harina ni trigo con que elaborar pan (el cultivo de trigo se iniciaría con tres granos que encontraron en un saco de arroz), se sirvieron del pan de maíz, es decir, las tortillas, que formaban parte de la alimentación habitual de los nativos de las tierras conquistadas (ahora sí que, literalmente, a falta de pan, tortillas, como reza el refrán). Así, a la par que el mestizaje entre razas se gestaba, con la unión de Cortés y Malitzin, los tacos de carnitas eran el inicio del que se daba entre las gastronomías española y azteca. Y dicen algunos, que el cerdo tiene el sabor más parecido a la carne humana (no quiero ahondar en como es que lo saben, pero nos toca creerles, pues a diferencia de lo que narraba Diego Muñoz de aquella época, ya no hay carnicerías públicas comercializando con carne humana, así que ni como saber si nos dan gato por liebre).

El maíz es tan inherente a la historia y al desarrollo de las culturas mesoamericanas, que amerita un post aparte, pero de los alimentos tradicionales que desde el imperio azteca están presentes, los tamales son de los más apreciados, además de protagonistas de un episodio de la época virreinal: la primera celebración de la navidad en la Nueva España. En la comarca lagunera, en Coahuila, confluyeron las misiones de jesuitas y franciscanos, cuyas tradiciones se combinaron para establecer ritos comunitarios como "el acostamiento" y "la levantada" del Niño Dios; en temporadas navideñas, entre pastorelas y nacimientos (belenes), los laguneros se organizaban para designar a un padrino para que se encargara de desvestir a la figura de cerámica representativa de Jesús y colocarla en el pesebre, semanas después, en el día de la Candelaria, se encargará de levantarlo, vestirlo y llevarlo a bendecir a la iglesia. Tanto al acostarlo como al levantarlo, se acostumbra convidar a los asistentes a un convite gastronómico, consistente en tamales, buñuelos y atole. Los tamales son envoltorios de masa de maíz cocidos al vapor, rellenos de guisados o frutas almibaradas, o como dice el dicho: hay de chile, de dulce y de manteca. Los buñuelos son frituras de harina, bañadas de azúcar y canela, o de jarabe de maíz. Si te dan atole con el dedo (como dice el dicho de cuando te manipulan con un poco de lo que te prometieron), lo que te dan es maíz cocido, molido y desleído en agua, y los aztecas lo tomaban todos los días, era lo que los ayudaba en las pesadas jornadas en el campo. Pero para acompañar los tamales, nada mejor que ese atole sea champurrado, un atole endulzado con piloncillo y aderezado con polvo de cacao, que se agrega cuando la temperatura del líquido está, literalmente, como agua para chocolate.


El chocolate era un privilegio de los poderosos del México prehispánico, quienes lo consumían en agua; los sacerdotes lo bebían como parte de sus rituales místicos y Moctezuma lo bebía en copas de oro, endulzado con miel. Los españoles lo llevaron a Europa y cambiaron con eso la gastronomía de países como Francia y Suiza, quienes a su vez transformaron la manera de consumirlo, convirtiéndolo en la popular golosina que ahora reina a nivel mundial. En la época virreinal fue cuando el consumo del chocolate se democratizó, aunque eran los recipientes lo que distinguía a las clases sociales: en las tertulias de las casas de gran linaje se servía en piezas de loza exquisitamente adornadas (incluso se hicieron vasijas especiales, llamadas "bigoteras", para evitar el residuo de espuma sobre los labios), en las casas más humildes en bonitos jarritos de barro, y en algunas partes de la costa, en cáscaras de coco seco, bien pulidas. Su consumo se hacía a toda hora, se llegó a convertir en una regla de cortesía convidar una taza a los invitados, y considerar que después de una cena, el servicio de chocolate con churros acercaba el momento de la despedida; otro dato curioso es que con tal de no privarse de todo el placer que se podía obtener, el virrey Mancera aceptó en la etiqueta social novohispana el poder sopear el pan dentro de la bebida.

En los conventos había espacios destinados especificamente para su consumo, llamados "chocolateros", donde se recibía a autoridades eclesiásticas y donadores importantes, quizá de ahí el dicho de Las cuentas claras y el chocolate espeso. Fueron las monjas de los conventos donde se estableció la forma de tomarlo aderezado con vainilla, canela y leche, batiéndolo para que estuviera muy espumoso (si así como lo mueve, lo bate... ¿habrá pensado algún cura, en esos tiempos en que romper el celibato no era tan oprobioso?). El chocolate en los conventos no sólo se convirtió en el mayor placer sibarítico en las austeras vidas de sus habitantes, sino incluso llegó a ser prohibido su consumo y hasta se incluyó en los votos de pobreza de la orden del Carmen.
Ya contamos como fue una taza de chocolate la que acompañó a la discusión de la mañana en que se dio el Grito de la Independencia, entre Hidalgo, Aldama y Allende (pero permítanme el gusto de repetir lo que le dijo Aldama al cura: "¿Quieres tomar chocolate cuando el cuello pende de un mecate?"... o como dicen en mi pueblo: el horno no está para bollos); pues ahora les cuento de cuando el cura Hidalgo estaba esperando su fusilamiento: en su desayuno final pidió chocolate, tal como era su gusto en las tertulias que organizaba antes de iniciar la gesta histórica, y al ver que se lo llevaban muy desleído, reclamó -no sin cierto humor negro- si porque le iban a quitar la vida le daban menos leche. Así, el chocolate protagonizó el período histórico de la lucha independentista con Hidalgo al frente, pero no sería la única vez que hubo un protagonismo gastronómico en esa lucha.

Dicen las que saben, que a un hombre se le conquista por el estómago. Así lo pensaron también las religiosas agustinas del convento de Santa Mónica, pues para agasajar por su día de su santo, y por su paso por la ciudad de Puebla de los Ángeles a Don Agustín de Iturbide, al frente del Ejército Trigarante (ya firmados los Tratados de Córdoba con que se daba por terminada la lucha de la Independencia), le hicieron un platillo singular, que dijeron inventaron especialmente para él: los deliciosos y emblemáticos chiles en nogada. La realidad es que esas monjitas pecaban de traviesas y de lambisconas, pues hay registros de casi un siglo atrás de que ese platillo ya se realizaba, pero la obsequiosidad de las monjas y el imperial ego del héroe patrio cimentaron la leyenda del sabroso origen, que ahora ya se da por hecho. Lo que sí es verdad, es que fue en los conventos donde se consolidó de exquisita manera el mestizaje gastronómico de las dos culturas, aprovechando los ingredientes de las dos tierras. Así, los nativos tomates, chiles, cacahuates, cacao, guajolotes, quelites, aguacates y maíces, se amalgamaron con el cerdo, la piña, las naranjas, el limón, las especias, el trigo y los productos de ganados europeos (por mencionar sólo algunos); de esa forma nacieron los moles, los flanes, los consomés y los dulces típicos, entre muchas otras delicias que ahora nos son tan familiares. En los últimos meses del verano, las peras, los duraznos, las manzanas y las granadas abundaban en las copas de los árboles en los huertos, así que se usaban unos para el relleno, y otras para el adorno de los chiles desvenados y bañados en salsa de nuez, lo cual resultaba en un platillo que era casi un postre (las carnes se agregarían a la receta con el transcurso de los años, como una variante). Lo que sí hicieron las monjitas agustinas fue hacer referencia a los colores de la nueva bandera trigarante, cuyos colores simbolizaban cada una de las tres garantías: el blanco era la pureza de la religión católica; el verde, la independencia política, y el rojo, la unión de todas las poblaciones de la nueva nación, incluidos indios, mestizos, criollos y peninsulares; las monjas completaron el aspecto tricolor del chile relleno servido en un fino plato de talavera, agregando sobre la blanca salsa de nuez, y al lado de los granos rojos de la granada, un poco de perejil picado. (Y podemos ver que desde entonces, las relaciones de la iglesia con el próximo emperador, eran tan cordiales como ahora).

Y bueno, como dicen por ahí: ya comí, ya bebí, ¿qué hago aquí?... y como a todo mal mezcal, y a todo bien, también, pues, ahora es cuando, chile verde, le has de dar sabor al caldo, que a comer y a la cama, una vez se llama.
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