jueves, 23 de febrero de 2012

Más Textos Perdidos


¿Qué estás haciendo? 
(#yoconfieso: soy @malbixo y soy #twitterasesina) 


(three minutes ago from TweetDeck) 
Metiendo la cabeza en el horno 

(one minute ago from mobile web) 
gameboy RT@malbixo Metiendo la cabeza en el horno <-- jaja ésta sí que es #frasesuicida 

(less than 5 seconds ago from TweetDeck in reply to @gameboy) 
@gameboy No dije que era mi cabeza

Todo comenzó al encontrar esos mensajes en la bandeja de entrada: 

Hi, malbixo. Miguel Ángel Zepeda (gameboy) is now following your tweets on Twitter. 

Hi, malbicho. You have a new direct message.

gameboy: gracias por devolverme el follow, éste es mi mail: maz_01 en gmail, me encantaría platicar contigo “fuera del aire”, ayer te leí todo el día 

Quizá si hubiera vencido la tentación de tener alguien cerca, alguien real, alguien con un rostro y no un avatar, un nombre y no un nick, un aliento y no un conjunto de bytes dándole vida. Quizá si sólo hubiese resistido –otra vez- la necesidad de tener un interlocutor tangible, un espejo de piel y huesos en donde mirarme a los ojos. Pero esta puta necesidad de que unas manos me cubran el cuerpo, de que unos labios me digan: “sí existes”. Y lograr ser, estar a través de la mirada de otro. Del tacto de otro, de la lujuria de otro. Quizá si hubiera cerrado la cuenta en Twitter cuando estaba a punto de hacerlo, harta de no entender qué era eso de socialmedia. Con sólo tres seguidores que promocionaban videos porno y ningún twitstar respondiendo mis mensajes, ningún conocido devolviendo el saludo, había terminado por hacer lo mismo que en la vida offline: hablar sola. 

Y yo, producto de un dios cansado, cuántas vidas sabré agradecer… 
4:36 AM, Jan 1st from web 

Me hubiera quedado en casa ese día, sin hacer ese torpe, ridículo intento de arreglarme, delinear unos labios deformes, agrandar unos ojos diminutos, levantar unos senos derruidos, resquebrajados por la falta de caricias y de besos lascivos… ese absurdo, lastimoso intento de inflar una ilusión por encontrar una mirada capaz de traspasar la barrera de la grasa en la piel, para admirarse de encontrar una esencia luminosa. Quizá si no hubiera pensado: “¿y si esta vez sí?”. 

Me hubiera quedado en casa todas esas horas que estuve parada en la entrada de ese centro comercial de la Zona Rosa, mirando rostros que me ignoraban, o peor aún, que me miraban con esa mezcla de curiosidad morbosa y repugnancia, o con lástima, por aquellos que adivinaban me habían dejado plantada, mientras yo trataba de reconocer una sonrisa de descubrimiento, de gusto por el encuentro. De vez en vez escuchaba las risas de tres jóvenes que todo ese tiempo estuvieron en las mesas externas de Starbucks. Tres jóvenes guapos, de rasgos caucásicos, voces impostadas y risas ofensivas. Porque no lo admití al inicio, pero sabía que se estaban riendo de mí aún antes de comprobarlo, cuando, al alejarme derrotada, uno de ellos dijo de forma muy audible: “¡No mames, si parece mi chacha!”. 

Por alguna razón, al llegar, me había fijado bien en el rostro del que recibió el comentario, un muchacho de ojos profundos, cejas intensas y sonrisa impecable, que pulsaba intermitentemente su Blackberry; quise desear que fuera él pero no terminé de formular el deseo descartándolo por el color de su ropa, que no era el que se me había indicado. Mientras me alejaba perseguida por las risotadas, lo entendí todo. Crucé la calle al distinguir el letrero luminoso de un cibercafé

gameboy 
This person has protected their tweets. 

The page at http://twitter.com says: 
Error|You have been blocked from following this account at the request of the user. 

Qwitter 
Miguel Ángel Zepeda (gameboy) stopped following you on Twitter after you posted this tweet: 

DM gameboy dónde estás? 

Salí apresuradamente, todavía los pude ver despidiéndose con palmadas sonoras en la espalda, y lo seguí esforzándome en darle alcance al ver que se internaba en el estacionamiento, persiguiendo no sólo sus pasos, sino también una respuesta, una explicación, algo que me diera alivio. 

(about 32 minutes ago from TweetDeck) 
Lamiendo la sangre que todavía fluye de las heridas 

(one minute ago from HTC Peep in reply to malbixo) 
sincuates @malbixo qué pex???, tan temprano y tan dolida? 

(half a minute from TweetDeck in reply to @sincuates) 
@sincuates No dije que fueran mías. 

@malbixo, sábado 16 de enero, 2010.

Este cuento participó en el concurso virtual Twitteras Asesinas de la plataforma de microbloggin Twitter, originalmente fue publicado en el blog Twitteras Asesinas, abierto exclusivamente para alojar los textos del concurso, posteriormente yo me desligué del concurso (aquí las razones).

martes, 21 de febrero de 2012

En Busca de Textos Perdidos

ESE MOMENTO EN EN QUE EL AZUL DEL CIELO SE HACE MÁS PROFUNDO

Parecía tan lejano, y de plano inaccesible, el romance en mi vida. Me había acostumbrado a cruzar sola las calles, sin una mano que guiara y sostuviera la mía, sin un antebrazo entrelazado al mío y sin una sonrisa cómplice que se dirigiera a mí. Llegué a aceptarlo con casi resignación, ideando esa absurda teoría de que habemos personas nones, que jamás hallarán un par.

Luego llegaste. Entonces la resignación se desvaneció y dio paso al lamento: ¿por qué no se lograba algo entre tú y yo? Estabas siempre a mi lado, siempre cerca y, sin embargo, siempre tan lejos, con ese muro transparente entre los dos. De nada servía sentarme frente a ti o pasar horas hablando por teléfono, siempre había una distancia insalvable, un abismo profundo o una grieta repentina que se abría justo cuando intentabas tomar mi mano.

Siempre agradecí ser tu amiga, por esa razón no supe mantenerme alejada cuando creí ya no resistir más, cuando el amor oculto y callado parecía que me iba a hacer explotar o cuando los celos de verte con alguien más me envenenaban lentamente. A pesar del dolor, a pesar de la enorme frustración, cuando se trataba de cotejar la balanza tu amistad y tu compañía tenían más peso. Por eso seguía a tu lado, respondiendo a cada llamado que me hacías.

Además, estaban esas veces, esas ocasionales y efímeras veces que parecías estarme seduciendo, que adelantabas tu mano lo suficiente como para rozar la mía, que el beso en la mejilla parecía desviarse y se acercaba riesgosamente a la boca, cuando tu abrazo agradecido se prolongaba o se estrechaba… o cuando tus palabras crípticas parecían guardar un mensaje cifrado, esas veces en que un “si” habría no sólo una suposición, sino todo un mundo majestuoso.

Sin embargo, tú mismo te encargabas de derribar mis sueños, tú mismo elegías las palabras que negaban o contradecían esas suposiciones, toda vez que me permitía soñar calladamente, tú, como si pudieras oir esas ensoñaciones, me arrojabas la realidad a la cara: “sólo somos amigos”, reafirmabas, lapidante.

Por ello esa tarde fue mágica. No era la primera vez que íbamos al cine, que mirábamos una película juntos y salíamos comentándola, continuando su análisis entre sorbos de café y fumadas a un cigarro. Así que no fui preparada para nada que fuera a transformar mi vida. Por eso, cuando llegué con más de veinte minutos de retraso y te vi avanzar hacia mí, saliendo a mi encuentro, sonriente y entusiasta, con pasos apresurados que casi se convirtieron en trote, recibiéndome con un abrazo que me atrajo y me unió a tu pecho, sentí una total y perfecta alegría. “Amo tu locura”, pensé. Tu espontaneidad de niño, tu calidez fraterna, tu adorable impertinencia. Decías cosas tontas, sin sentido. Pero estabas contento, inusualmente contento. Y es que estabas borracho, esa era toda la explicación.

Tal vez te habías bebido todo un bar, o todo un anaquel de una licorería… pero estabas contento, y eso me bastaba en ese momento para que yo también me sintiera feliz por ti. Pero además decías que estabas contento por verme, ansioso de que llegara. Me mirabas de forma rara y no podías dejar de sonreír, lo seguías haciendo aún mientras te dirigías a otra gente, a las taquilleras, a los acomodadores, a los que te hacían a un lado pues caminabas torpe y tropezabas con todos. Pero volvías a voltear a verme con esa sonrisa. Esa sonrisa cómplice. Y entonces fue que me estremecí. No me dejaste salir de mi asombro, te aproximaste a mí y me llevaste a una escalinata, te obedecí sentándome y sin poder creer la forma en que te acercabas a mí, en que te sentabas a mi lado y rozabas mis rodillas con las tuyas, enredándote entre mis piernas, tomándome de las manos. Te oía hablar sin lograr entender, sin lograr escuchar… eran tantas emociones. Algunas palabras se metían en mi cabeza, perdidas sin hallar su sentido: “te amo”… “llevo tanto tiempo enamorado de ti”… “te necesito”… “dame un beso”… no sé cuántas veces repetiste la última frase, pero cuando la entendí ya se había convertido en una súplica.

-No puedo- dije. Y era verdad.

Es que era un paso enorme, el paso que me trasladaba de un universo a otro, de la soledad al amor, de la infelicidad al gozo, de soñarte a sentirte… no me sentía capaz. Afortunadamente tú sí lo fuiste. Y redujiste la distancia entre nuestros rostros, humedeciendo mis labios con la vitalidad de los tuyos.

Es sorprendente como se logra detener el mundo entero en un sólo instante.

También es curioso como puede ser tan difícil dar el primer beso... y los siguientes se desbordan con tanta facilidad, en potente cascada, sin poder detenerse. Tampoco tus manos lo hacían, y sólo mi pudicia logró frenarte, al buscar refugio en la oscuridad del cine para evitar las miradas invasivas. Protestaste y te resististe: “Amo este escalón”, dijiste, negándote a abandonarlo y aprisionándome contigo, pero mi ansiedad por cubrirte con caricias me hizo arrastrarte al interior de la sala en penumbras. Desconocía tu loca impertinencia y creí que podría dominarte, no fue así, y ante tus inapropiadas manifestaciones tuvimos que salir del cine, entre reclamos e insultos. Pero no me diste tiempo a enojarme, me tomaste de la mano y me llevaste a cruzar la calle y la ciudad, haciendo altos constantes entre las iglesias, los restaurantes y las pistas de baile, entre la tarde y la noche, entre el cielo y el mundo, para besarme y acariciarme el rostro:

-¿Sabes lo hermosa qué eres?-, preguntabas.

Y fue hasta entonces que me supe hermosa.

malbicho, agosto de 2010.

Este texto se publicó en otro blog como una participación de uno de los festivales Blogswingers, me di cuenta de que el blog ya no existía y quiser rescatarlo en este, releyéndolo veo que se nota la prisa y la falta de inspiración en él, pero espero no les desagrade tanto. Blogger, como siempre, boicoteó la publicación de esta entrada publicándola con los códigos de HTLM, pero no tuve oportunidad de corregirla hasta ahora. Al igual que este texto, publicaré algunos de los que andan por la red perdidos para conservarlos también en este blog.


sábado, 18 de febrero de 2012

Carta No. 6

Mi muy querido y amante amigo:

Debe ser el abrazo de la soledad que me cobija durante tu ausencia, que me lleva a este ejercicio inútil de decirte lo que siento. Tú no recibirás esta carta que se desbaratará por el fuego, no entenderás jamás la persona que me volví después de ti, la manera en que me afecta tu mirada, el impacto físico que tiene en mí tu sonrisa. Esta transformación violenta que, sin embargo, es insuficiente. Por que no soy lo que tú esperas.

Soy sólo lo que más temo ser.

Explicarme, detallarme, exhibirme ante ti no ha servido. Rendirme, sucumbir, ofrendarme... extender los brazos y dejarme caer, tampoco. No soy la batalla que buscas ganar. Soy apenas un juego de seducción que te sirve de entrenamiento. Un juego que ganaste, por cierto.
Un juego que, parece, te aficionaste a ganar.

Me divido entre la angustia y el deseo, entre la bocanada de aire que atrapo con ansia y la asfixia que me dejan tus palabras cortas y tus pasos largos, entre la dignidad y la oblación, entre el veneno de tus labios y la sutura de la inconformidad.

Entre tú y los caminos que me llevan hacia mí.

Sé de tu conflicto, entre el miedo a herir y la angustia de perder, no es tu culpa mis ojos alienados, mi pulso interrumpido, mi boca trémula... esas son mis fallas,
esas, cariño mío, son culpas mías, errores míos, mis propios flagelos;
pero sí es tu culpa mi mudanza, mi búsqueda falaz, la migración constante, mi eterna errancia. El no hallarme al seguir tus huellas. No estoy yo del otro lado del camino. No soy yo la del reflejo.

No soy lo que buscas. Y ser lo que encuentras es un triste consuelo para mí también.

Las madrugadas están servidas a la mesa, vienen con su propia agonía, su particular manera de cantar al amor (al dolor del amor). Yo las recibo como a tus promesas: resignadamente. Alguien debiera avisarme que ya todo terminó, que no es necesario seguir esperando. Pero sigo como un familiar en la sala de espera de un hospital, manoseando una esperanza marchita.

Anulada, como estoy, sólo imagino los intentos de recuperarme a mí misma, sueño también con que puedo, por fin, olvidarte... pero la consciencia trae el arrepentimiento, siento una traición hacia ti excluirte del sentimiento que inspiraste en mí. Una infidelidad.

Y regreso a sufrirte de nuevo.

Tú permaneces ignorante del mal que me das. Ignorante más no inocente. Tu voz tibia, tu mentón cerrado, tu mirada triste te hacen culpable. No sería yo esto que soy si tú no fueras el que eres. No pretendas la amnistía, no estaría yo escarbando en estas letras a propósito del amor si no fuera por el mar agitado en tus ojos.

Tu mirada y tu voz son lo único que en realidad he tenido de ti. Y mis palabras son la única manera en que sé acariciarte. Quizá por eso hoy recurro a ellas para evocar las tuyas, tan cargadas de promesas, con el anhelo de acercarme un poco más a ti justo en este día.

Tuya.

lunes, 13 de febrero de 2012

Mal de Amores


"Everybody hurts sometimes... sometimes everything is wrong"
REM





Decía Chava Flores que "...para curar el mal de amores, dijeron los doctores que no había solución" (en su divertida canción El gato viudo). Y puede ser cierto. A veces sólo queda esperar a que el mal de amores se acabe... o que acabe con uno. Este padecimiento es uno de los que casi no necesita explicarse, es raro aquel que no sepa cómo es sufrir de esta enfermedad del corazón; bueno, en realidad es del hígado, pero no suena tan romántico decir: "te amo con todas las fuerzas de mi hígado", ni tan poético: "me rompiste el hígado en mil pedazos". Como sea, es el corazón el que palpita, y el que parece resquebrajarse cuando el desamor toca a la puerta.

Tal vez no estén para saberlo, pero como aquí la cuestión es que yo sí para contarlo, les platico que soy una experta en ese asunto del desamor, tanto así que el primer blog que abrí fue uno titulado Desencuentros, y tenía la intención de ser temático, tratando en exclusiva el tema de superar el desencuentro amoroso. Así de grande es mi preocupación por estas cuestiones. De ese blog en la red no quedan ni registros, pues la plataforma Mexiblogs desapareció sin dejar huella, sólo el testimonio de Jaspo puede dar fe de que alguna vez existió un rinconcito en la red que quería aliviar el dolor de un corazón roto (y de que estaba bien chidito, en su corta vida recibió puras felicitaciones y agradecimientos, je). Era un tiempo en que yo misma sufría a toda mi capacidad por un amor no correspondido, y durante esas largas noches de insomnio y tardes tortuosamente eternas, sólo podía articular frases de duelo, anhelos suicidas y desesperadas maniobras por salir de ese estado.

A mi alrededor tenía a personas sufriendo por las mismas cuestiones: en proceso de divorcio, superando una infidelidad, atrapadas en una relación destructiva o hundidas en la desolación por la no-presencia de la persona amada. Platicaba con ellas y a pesar de la particularidad de cada situación, de la diferencia de escenarios para el drama amoroso, los sentimientos eran los mismos. Había siempre un momento en que me identificaba plenamente con ellas, que muy sinceramente podía decirles “te entiendo”. De ahí mi necesidad por buscar y compartir herramientas para superar ese terrible momento emocional.

Autómata

Especialmente me preocupa cómo puede ser tan discapacitante el desamor. No es motivo para una incapacidad médica ni razón para un justificante de ausencia laboral o escolar, pero debiera serlo. Realmente el cuerpo y la mente están tan enfermos durante esa etapa, se hace tan difícil continuar siendo funcional, tomar decisiones acertadas, concentrarse en los asuntos cotidianos, convivir adecuadamente, hacerse responsable de otros… continuar con una vida. Ahora la ciencia ya nos explica todo el proceso neuroendocrinológico del proceso amoroso (del que ya platicamos muy temprano aquí en El Fanzín, en uno de nuestros primeros y más visitados dossieres), pero cualquiera puede explicar cómo ese mariposeo en el estómago pasó a ser asfixia cuando el objeto de nuestro afecto se puso fuera de alcance. No sólo se va el ánimo, el hambre, la energía y el sueño, falta el aire cuando recibes –o intuyes- un “no te amo”.

Un demoledor “(yo/ya) no te amo”.

Los científicos aseguran que el dolor de un desamor es originado en los mismas zonas involucradas en el dolor físico, pero eso lo sabe cualquier adolescente que ha recibido un cortón por teléfono o por mail, cualquier ama de casa que descubre manchas de labial en la ropa de su marido, la oficinista que sufre un desaire de un compañero laboral o el novio que ve cerrarse la puerta con violencia sin dar tiempo ni oportunidad a una explicación: la herida es física y aguda como una puñalada, no importa que no sangre.

Experimentación a la Filosofía

Y también lo sabían los galenos medievales, aunque ellos descartaban que las –frías- mujeres y los pobres, que tenían tan poco acceso al placer, pudieran sufrirlo, el mal de amores, pues, era un padecer de hombres ricos y nobles, y era tomado tan en serio que incluso sus remedios se incluían en los manuales de primeros auxilios que se llevaban a viajes largos o peregrinaciones, a diferencia de los indolentes tiempos modernos, en los que se asegura que “de amor nadie se muere”, entonces sí se consideraba el desamor como causal de muerte –y locura-.

Lo que sí se ha cambiado es la idea de que las mujeres no sufren mal de amores, ahora se piensa que esas debilidades emocionales son exclusivas de nosotras, pues los hombres son más recios e insensibles, otra muestra de cómo los prejuicios y el condicionamiento social dicta nuestra forma de pensar.

El Silenciador

Además de todo ese proceso bioquímico, el desamor también es una enfermedad "aprendida", toda nuestra formación se compone de ideas hechas que asimilamos con docilidad: desde el "no puedo vivir sin ti" que escuchamos en el radio, hasta las incómodas preguntas en reuniones familiares sobre "¿cuándo por fin te casas?", pasando por las cursis películas de Meg Ryan y los poemas de Manuel Acuña, todo orilla a sentirnos incompletos si no tenemos esa media naranja que nos haría plenos. Las convenciones sociales sobre el matrimonio, la fidelidad, la pareja, etcétera, contribuyen a alimentar esa idea de que es necesario no estar solo, y nuestros particulares desajustes emocionales aderazarán ese mal trago que es el amor no correspondido.

Habitación en Nueva York


No se nos enseña a amar sanamente (sin dependencias y sin atavismos), y en cambio, se nos enseña que el desamor es un fracaso total e insuperable, algo de qué culpar a otro, algo que se debe temer y evitar a toda costa, sin hacernos entender que es una etapa más en nuestro proceso de vida, que debemos asumir con responsabilidad, tranquilidad, autoconocimiento y cordura... por más que sintamos que el dolor y la desolación nos vuelve locos.

Dado que el amor se ha reducido -por la ciencia- a un mero ahorro de energía para evitar esfuerzos al buscar nuevas parejas (el cuerpo segrega sustancias que nos hacen apegarnos a la persona elegida), y -por las teorías evolucionistas- al recurso con que se garantiza la preservación de la especia (se atrae a una persona con fines reproductivos y se garantiza el compromiso para la crianza de los hijos), el desamor también se reduce a un síndrome de abstinencia pues se interrumpen los estímulos para generar dichas sustancias hormonales y las sensaciones placenteras que vienen consigo; de ahí se pasa a la protesta, protestamos desde el dolor y desde la ira, y al igual que en el proceso amoroso se incluyen conductas obsesivo-compulsivas, violencia controlada, ansiedad, hormonas desatadas, excitación... y mucha vulnerabilidad. Resistencia, parece ser la única herramienta o el único ingrediente para sobrevivirlo.

Lástima que no es algo que pueda salir a comprarse.

Habitación de hotel

La sensación de que no volveremos a amar, a encontrar a alguien, de estar incompleto y sin motivo de vivir, es tan agobiante... como equívoca. Lo queramos o no, el organismo repetirá este ciclo por lo menos un par de veces: "el amor de mi vida" se nos presentará de dos a cuatro veces en nuestra vida, son las circunstancias en las que lo envolvamos las que harán que se vuelva inolvidable.

Aprender a amar también incluye aprender a soltar, aprender a vivir cada etapa del proceso amoroso, incluyendo su final. La tristeza, la nostalgia, la ansiedad, la desesperación... también son emociones inherentes a él, tal como la ilusión, el apego o la satisfacción afectiva y sexual; no hay negarlas ni saltarlas. Aprendamos que si el amor es el apego y la dependencia por otra persona, el desamor, practicamente, nos libera; es tras él que volvemos a ser una persona completa -y no nada más una media naranja-, listos para volver a entregarnos a alguien más.

Yo, por cierto, en la actualidad estoy irracionalmente enamorada... y por primera vez creo que soy capaz de dejar de negarme a estarlo.

Pinturas de Edward Hooper

sábado, 11 de febrero de 2012

Esto pasa cuando no sirve blogger...

... o Cuentito que pasó desapercibido en tuiter:

@malbixo
salió como salen las canciones de josé alfredo del pecho, atropelladamente; sin maletas ni monedas no pensaron que tardaría tanto su regreso
30 de ene vía web

@malbixo
las semanas que se amontonaban en el rincón de la sala fueron el único indicio de que no volvería por la niñez que olvidó llevar consigo
30 de ene vía web

@malbixo
se supo que prolongaba las noches durmiendo en las mañanas, que cambiaba historias por comida o sexo, que trató de desposarse con la luna...
30 de ene vía web

@malbixo
le hubiera gustado caminar sobre vías, huir sobre el recuerdo del antiguo paso de un tren, pero sólo hubo asfalto bajo el ruido de sus pasos
30 de ene vía web

@malbixo
quizá si el olvido no amenazara su urgencia, habría devuelto más pronto su ausencia al hogar, a los silencios agudos de una vida indigesta
30 de ene vía web

@malbixo
prefería dormir después del frío de la mañana, con la espalda al sol y los pies al aire, así restaba menos para vivir a plenitud la noche
31 de ene vía web

@malbixo
comenzó a sentir nostalgia en las madrugadas heladas, cuando no hallaba a nadie con quien hablar, ese total silencio le recordaba a su madre
31 de ene vía web

@malbixo
se supo que arrastraba su canto por las calles vacías, esquivando zapatos e insultos al celebrar el dolor, porque no eran canciones tristes
31 de ene vía web

@malbixo

...no había llanto en su treno, su canto insomne era un canto de vida, bendecía las heridas que lo hacían despertar, espabilarse, elucidar
31 de ene vía web

@malbixo

el suyo era un duelo sin culpa, sin deudos, su canto de cisne recibía la muerte con suavidad, como la arena al oleaje, como la noche al azar
31 de ene vía web

@malbixo

sus pasos, aunque sin rumbo claro, nunca estaban extraviados, seguía la memoria de la ciudad que lo recogía en su seno maternal
31 de ene vía web

@malbixo
una mañana próxima a la primavera no logró refugiarse en un sueño, y conoció por primera vez sus propias calles bajo el sol
1 de feb vía Mobile Web

@malbixo

se supo que caminaba entre los autos en marcha extasiado con el caos matutino, que sonreía con timidez a niños uniformados...
1 de feb vía Mobile Web
`
@malbixo

...limpiaparabrisas y oficinistas apresurados, parecía bailar con la musica citadina
1 de feb vía Mobile Web

@malbixo
y fue siguiendo el ritmo de claxons y motores encendidos que llegó frente a la puerta de su casa... había terminado de huir de sí mismo
1 de feb vía Mobile Web

@malbixo

su madre lo vio sin sorpresa, ningun gesto deformó su rostro, pero un plato humeante en la mesa le habló de su espera
1 de feb vía Mobile Web

Y bueno, por fin Blogger me levantó el castigo, vaya usté a saber qué hice para merecer el bloqueo pero después de mucho chillar en sus foros me quitaron la ley del hielo. Mientras, Twitter, Facebook y El (micro)Fanzine fueron depositarios de algunos de los traumas que se publicarían aquí, Google+ de plano se me olvidó, supongo que inconscientemente fue por el resentimiento hacia todos los productos de Google, lo más probable es que nos mudemos prontamente a Wordpress, les aviso para que vayan preparando las maletas los que quieran seguirnos en nuestro vuelo errante hacia un mejor lugar donde anidar. También la malbicho ya hizo sus pininos en Pinterest, red social muy adictiva que no sirve para gran cosa, pero que recoge todo lo que te lata en tu diario navegar por la red, como si de un pizarrón de corcho se tratara.

La cosa es que ya estamos aquí otra vez, espero eso les alegre tanto como a mí.

martes, 24 de enero de 2012

La Bella Simonetta: La Mujer más Bella del Renacimiento


"Su cutis era extremadamente claro, pero no pálido; rosado, pero no rojo. Su porte era serio, sin ser severo; dulce y placentero, sin asomo de coquetería o vulgaridad. Sus ojos vivos, no manifestaban arrogancia ni soberbia. Su cuerpo era finamente proporcionado, y entre las demás mujeres aparecía de superior dignidad. Paseando, bailando o en cualquier otro ejercicio, se movía con elegancia y propiedad. Sólo hablaba cuando era conveniente y dando opinión tan acertada, que no se podía añadir o quitar a lo que iba diciendo. Su comprensión era superior a la que pide su sexo, pero sin aparentar darse cuenta de ello y sin caer en el error, tan común entre las mujeres, que cuando sobrepasan el nivel se hacen insoportables". 

Así la describía Lorenzo de Medici, quien la conoció a través de Sandro Boticelli, quien a su vez la describía como "La Sin Par", dando a conocer su belleza al resto del mundo -y a través de los tiempos- en su más famoso cuadro: El nacimiento de Venus. 




Boticelli la conoció por sus vecinos, los Vespucci, parientes del explorador por quien nuestro continente tiene su nombre, y al igual que los poderosos hermanos Médici (Lorenzo y Giuliano, que rivalizaron por ella), quedó prendado de la hermosura de su rostro. 

Aunque casada desde los quince años con un Vespucci, los hermanos intentaron conquistarla, siendo Giuliano el más constante, debido a la libertad de tiempo que tenía pues Lorenzo estaba ocupado con los asuntos de estado, al tiempo que Boticelli comenzaba a reproducir su rostro en lienzos. En los juegos de La Giostra (torneo de justas florentino) de 1475 fue nombrada Reina de Belleza, después de que Giuliano ganara los juegos con su rostro -pintado por Boticelli- en un estandarte, emulando a Atenea, precisamente con la leyenda "Le Sans Pareille". Hay una versión de que después de ese día se hicieron amantes, pero hay otra versión que dice que la bella rechazó al poderoso mecenas. La Bella Simonetta murió un año después, a los 22 años, al parecer por tuberculosis, y una curiosa historia dice que Giuliano trató de mantenerla con vida convirtiéndola en un vampiro, pero ella se arrojó desde la torre en que trató de alejarla de la vista humana.

Quien sí la mantuvo viva fue Boticelli, inmortalizándola en sus cuadros, pintándola como diosa, como virgen, como reina, como princesa, como santa, reviviendo su rostro en cada mujer que pintaba. Nueve años después de la muerte de Simonneta, nació Venus en el cuadro de Boticelli, y cuando la bella cumplía 34 años de fallecida, el pintor pedía ser enterrado a sus pies.

Simonneta no sólo fue musa de Boticelli, también de Piero de Cosimo, y de poetas como Angelo Ambrogini Poliziano.

Así como ya habíamos mostrado el de la mujer más bella del medioevo, hoy les mostramos el posible rostro de la mujer que en vida fue llamada "la mujer más bella de Florencia", y que pasó a la historia como la mujer más bella del renacimiento: 






Retrato de Simonetta Vespuccio, de Piero de Cosimo


El texto de Lorenzo de Médicis fue tomado de este blog.

lunes, 23 de enero de 2012

Feliz Año del Dragón




Xin Nian Hao dicen los chinos para desearse mutuamente un feliz año nuevo (aunque el saludo más popular es Kung- hsi fa-tsai, que significa "felicitaciones y prosperidad". La fiesta para recibir el nuevo año es una de las más importantes en la cultura china, llena de luz, fuegos artificiales y música, los orígenes de esta costumbre los platicamos el año pasado, contando la leyenda del Nian. Me hubiera gustado subir una foto que tomé del barrio chino en el Distrito Federal, durante los preparativos para los festejos en la angosta calle de Dolores, en el Centro Histórico, pero mi dumbphone no quiso (denme chance y quizá pueda subirla al rato, en una actualización).

La comunidad china es tan hermética, que pregunté a varios de los que vendían comida y recuerdos sobre las actividades y la festividad, y sólo recibí respuestas parcas, monosilábicas y negativas; no critico, es su cultura y su forma de desenvolverse en este país (además de que no fueron groseros), sólo me extraña que siendo sus fiestas y estando atendiendo a un público consumidor, no busquen ser más amables y amigables, les ayudaría incluso en sus mismas ganancias.

El año nuevo comienza este 23 de enero a las 15:40, pero los festejos lo hicieron desde el viernes 20, los restaurantes de la zona están llenos y la pequeña calle repleta de un público que espera ver bailar al dragón y a los leones de la alegría.

Este es el Año del Dragón, quizá el símbolo más representativo del horóscopo chino. Cuenta la leyenda que Buda convidó a todos los animales a su celebración de Año Nuevo, pero sólo acudieron doce, en agradecimiento Buda nombró a cada ciclo con el nombre de ellos, según su orden de llegada al festejo; el dragón es la única criatura mítica del horóscopo chino, los demás son animales comunes (rata, perro, conejo, serpiente, mono, buey, tigre, borrego, caballo gallo y cerdo). Buda dispuso también, que las personas que nacieran en cada ciclo llevaran algunas de las características del animal correspondiente.

La celebración china del Año Nuevo o Festival de Primavera comienza con un ritual para homenajear a sus antepasados, posteriormente se hace lo mismo con los dioses, y se brinda el respeto a los familiares mayores que aún viven. Las casas se adornan con coplas "de primavera" (papeles escritos con mensajes de buen augurio, como "fortuna", "salud", "buena suerte"), se queman billetes como parte de un ritual para que los dioses asciendan al cielo, las personas estrenan ropa nueva, y la comida es parte protagónica de este festejo.

Entre los platillos para una gran celebración, el tradicional pato de Pekín es uno de los más conocidos en el mundo occidental, aunque los chinos han asado patos durante siglos, sólo hasta la mitad del siglo XIX fue que llegó a los restaurantes de Europa y América. Encontré una receta que intenta reproducir los métodos de preparación tradicionales, con utensilios y proceso más accesibles a nosotros, lo mejor es que se muestra con imágenes el paso a paso para conseguir un delicioso y crocante pato estilo Pekín. No finjas que no se te antoja, dale click y ve las fotos.

Probablemente no sea pato, pero yo mañana recibo el Año del Dragón con algún platillo oriental hecho en casa y con unos rollos primavera o algún otro antojito en el barrio chino. El dragón es considerado un animal de buena suerte y el guardador de los tesoros, lo que parece anticipar una mejora económica (según las interpretación del horóscopo chino). Si alguno quiere saber las características de su horóscopo chino y las predicciones para este año, aquí hay un enlace con las predicciones, y aquí hay otro con las características.

sábado, 21 de enero de 2012

Instrucciones para Suicidarse a Gotas


No es ya una depresión, apenas una tibia tristeza. Pero de los árboles sigue lloviendo, las calles siguen escupiendo notas de música opaca, y las nubes siguen desangrándose.

Es apenas una leve distimia.

Acostumbrados al dolor, los ojos ya no se asombran, las cejas ya no se rinden. Pero la sonrisa se volvió ceniza. Mueca que no replica. Sombra que no refleja.

Una suave no-lágrima hace el intento de arrojarse contra el asfalto. Pero el semáforo gira y la luz roja la alcanza. No se permiten llantos detrás de la cinta amarilla. La ciudad ha sido impermeabilizada.

Apenas una pálida amargura.

Si acaso un no-me-importa. Quizá un fue-lo-mejor.

Y eso es lo que duele.

miércoles, 11 de enero de 2012

Publicidad Sexista

Aunque uno se resiste a aceptarlo, los medios están profundamente implicados en la manera en que producimos -y reproducimos- pensamientos y conductas. Por eso los mensajes que recibimos a través de ellos son necesarios de analizar, pues son mecanismos sutiles para que adoptemos hábitos, transformemos nuestra ideología y concibamos nuestro entorno. Ya sea con o sin intención, con o sin consciencia, nos educamos a través de ellos.

Los medios, y entre ellos la publicidad, representan y legitimizan roles y conductas sociales. Y la publicidad sexista discrimina a un sexo con respecto a otro. Durante años se ha luchado por evitar que la publicidad deje de representar a la mujer como un objeto sexual, como una propiedad del hombre, o como un ser inferior, pues esto contribuye a continuar el abuso o la violencia contra la misma:

¿Tu esposo se casaría contigo de nuevo?
La mayoría de los hombres pregunta "¿Es bonita?", no "¿Es inteligente?"
Muéstrale que es un mundo de hombres

¿Es siempre ilegal matar a una mujer?
No importa lo que ha pasado. Él es un hombre y usted lo ama. Él merece Lucky 
Es bueno tener una chica en casa

Mantenla donde pertenece

En la actualidad ninguno de estos anuncios evitaría levantar protestas por sus mensajes machistas, e incluso, misóginos, lo cual es un signo de que la sociedad ha avanzado; sin embargo, mensajes similares, pero más velados, son transmitidos con la aceptación de un público seducido por el humor o el tono de comedia con que se presentan, y que parece justificar el estereotipo negativo que contribuyen a perpetuar:




La publicidad sexista tiene un gran peso y sus consecuencias son la subordinación de un sexo y las desigualdades de género, así, la violencia doméstica, el acoso y la explotación sexual, la discriminación laboral contra la mujer, la falta de oportunidades para su educación y realización profesional son alimentadas por los mensajes que en medios gráficos y electrónicos se difunden. Sin embargo, la solución no es alternar el objeto de agresión, yendo ahora contra el hombre, anuncios como el de English Lady (del que acabamos de hablar en el post anterior) o el de la galleta Tentaciones de Gamesa (que analizamos antes, en un blog amigo), que vulneran la dignidad masculina, son tan inadmisibles como los misóginos. Avivar una guerra de sexos, o promover una revancha por todo el abuso que el género femenino a sufrido, es abyecto y execrable; aún más si el fin es enteramente buscar ganancias económicas. Debe quedar claro que la publicidad sexista no es sólo contra la mujer, y cuando se enfoca contra el hombre no es el género masculino el único perjudicado, también el femenino y la sociedad misma.




La publicidad sexista no sólo menosprecia a un género, reduce también al otro: cuando una mujer es cosiderada como un mero objeto sexual, el hombre es reducido a un animal instintivo a merced de sus hormonas; cuando se aduce a la irritante complicación de la mente femenina, la del hombre se reduce a una ridículamente elemental; si la mujer es considerada un ser de menor valía, al hombre se le reduce a una bestia sin sensibilidad, incapaz de generar empatía o consideración, la mujer manipuladora no puede existir sin un hombre con debilidad de carácter, y así cada idea negativa de una mujer, es sustentada por una igual de negativa para el hombre (aunque en la práctica si es la mujer la que sufre consecuencias más graves, parece exagerado, pero la violencia y la explotación sexual, la violencia doméstica y los feminicidios existen gracias a que la mujer es reducida a un objeto y a una pertenencia); los estereotipos negativos lesionan la sana convivencia entre ambos géneros, la publicidad y los medios debían contribuir a que esto fuera al contrario. Hay otras campañas que abordan la guerra de los sexos con mejor humos y sin inclinar la balanza a un lado (como el de la cerveza argentina Quilmes), sin embargo, también confunden al igualar al feminismo con el machismo, y tendrá que explicarse cuantas veces sea necesario: el feminismo es una ideología a favor de la equidad de géneros, no de la supremacía del sexo femenino sobre el masculino, no puede ser igual al machismo pues este es una conducta social que menosprecia y agrede a las mujeres, el feminismo busca reivindicar a las mujeres, no sojuzgar a los hombres. Otro intento que incluso conmueve (por ingenuo) o indigna (por errático) es el de los creativos de Axe, que al lanzar (temporalmente) una fragancia para mujeres, califiquen esto y su publicidad como un "logro del feminismo", pues ahora hay más "equilibrio entre los sexos", según su director creativo... aunque en su publicidad se siga usando una imagen sexualizada de las mujeres policías.

La publicidad tiene una responsabilidad social, tanto los creativos dentro de esa actividad como el público deben tener más consciencia de los efectos que tiene, no hay una verdadera "inmunidad publicitaria", todos somos susceptibles a sus mensajes, y especialmente, a las conductas aprendidas, adoptadas o toleradas a partir de su influencia. Así como influyen en nosotros al elegir una marca de jabón, de refresco o de perfume, así también aprendemos a permear o transformar nuestro pensamiento ante sus mensajes. Si estos son negativos en detrimento de un género, de una clase social, de un tipo étnico, de un tipo físico o de una ideología, pueden modificar nuestra concepción sobre los mismos.

Afortunadamente, también hay esfuerzos creativos que no sólo pueden presumir de un gran ingenio y de un estupendo resultado (como el de un chocolate rumano que apeló al orgullo nacional y a un "simulacro" de campaña, o el impresionante trabajo creativo detrás de una cadena de supermercados en Corea, que aligera la vida de los ocupados trabajadores coreanos facilitándoles comprar su despensa desde el metro), sino también apela al sentido humano, les dejo la campaña publicitaria en España de Médicos sin fronteras, con la presencia del recientemente fallecido director de cine Luis García Berlanga:



martes, 10 de enero de 2012

English Lady, Publicidad Ofensiva


Aquí hemos hablado ya de la publicidad sexista de los desodorantes Axe, haciendo hincapié en que la frescura de sus anuncios y la calidad en su estética visual logran que se pasen por alto los estereotipos negativos que fomentan (y como siempre en estos temas, hubo quien llegó a "defender el humor"). Y específicamente, ya hemos hablado del tratamiento que la publicidad da a la nueva mujer mexicana, primero en un sitio amigo al que fuimos invitados, y luego continuando la conversación sobre el tema aquí en El Fanzín, aquella vez fue por el comercial Tentaciones de Gamesa, en que se manejaba un muy erróneo concepto de la mujer moderna, mostrándola superior a los hombres, a los que se les ninguneaba y ridiculizaba. En la actualidad por la televisión mexicana se exhiben unos comerciales de desodorantes femeninos, que abusan de la ironía y que presumen de un manejo humorístico burdo y retrógrada. La publicidad de desodorantes English Lady (aparentemente ligados a la marca English Leather, legendaria línea de lociones masculinas) muestra a mujeres supuestamente empoderadas, dando un trato discriminador y vejatorio a los hombres. 



En el primero de una serie de -hasta el momento- cuatro comerciales, una mujer "empoderada", en una situación de liderazgo empresarial, anuncia una  medida discriminativa hacia la población laboral masculina, justificándola a partir de una generalización: "la ineptitud masculina", afirmación injusta y falsa. En el segundo anuncio (todavía peor logrado pues el guión cae en errores notorios, como decir "el cerebro masculino necesita estímulos... para estimularse), la misma mujer encumbrada en lo más alto del organigrama empresarial vuelve a caer en generalizaciones descalificativas, afirmando que "los hombres no tienen la capacidad para entender a una mujer", o perpetuando prejuicios que entorpecen la interacción sexual, como que "el tamaño claro que importa", o que "el cerebro masculino necesita estímulos rudimentarios para estimularse" (sic), o difundiendo información inexacta, como que las feromonas "fomentan atracción inmediata e intensa".

Los siguientes anuncios son aún más agresivos, en ambos se muestran hombres sumisos y anhelantes de complacer a sus parejas femeninas, sacrificando sus pertenencias personales, realizando labores domésticas incómodas, e intentando agradarlas con cada una de sus acciones, lo peor es el mensaje final de ambos anuncios, utilizando el eslogan de "domestícalos", cual si de animales se tratara. En el último anuncio incluso la mujer da un trato denigrante a su pareja reclamándole con voz déspota, descalificando sus iniciativas y restándole méritos, en una clara acción de violencia verbal y psicológica, que pretende mostrarse como un avance o un logro.



La publicidad corre a cargo de Genomma Lab, empresa farmacéutica que es también la agencia de publicidad de los productos que lanza al mercado; el tener su propio estudio de producción y una alianza con Televisa le garantiza la intensa difusión de sus campañas publicitarias. El estilo para publicitar sus productos es característico de la firma, tanto por agresivo (en la cantidad de anuncios transmitidos) como por el mal gusto y la baja calidad de la mayoría de sus anuncios (para muestra un botón hortera y naco), aunque la presencia de figuritas de la farándula nacional (como Danna Paola, Maribel Guardia, Anahí o Adela Micha) le ayudan a la penetración en el público target. Tanto la Profeco como la Conapred han multado o atendido quejas por la publicidad de sus productos, acusándolos de difundir información falsa, denigrar otros productos o anunciar productos milagro sin poder demostrar los efectos prometidos, y en particular sobre estos desodorantes, por discriminador y generador de violencia entre sexos. La misma empresa English Leather se ha pronunciado ajena a esta publicidad.

No es de extrañar el mal tino de esta agencia, pues sus anuncios de producción barata no son muestra de ingenio o buen gusto, pero esta vez en verdad erraron en su objetivo pues sus mensajes no son reivindicativos de la mujer, como pretenden, sino todo lo contrario, pues desafortunadamente estos anuncios son calificados como "feministas" por el grueso del público, lo cual también obstaculiza la difusión y la lucha por los derechos de las mujeres al contribuir al malentendido concepto que se tiene de este movimiento ideológico, que precisamente busca la equidad de género sin pretender la supremacía de uno sobre otro. Frena también el avance de las verdaderas mujeres empoderadas, con puestos directivos o con posicionamiento alto, que día a día deben luchar contra los prejuicios y atavismos sociales, y que ven perjudicada la imagen que la sociedad tiene de ellas con este tipo de mensajes denostativos de la mujer que tiene una posición de poder o de autonomía; se contribuye además, a la estereotipación negativa de ambos sexos y se profundiza en la guerra entre los mismos, lo cual es un retroceso en los ligeros avances que se habían logrado en esa materia. 

Lamentablemente la polémica que se levanta con sus erráticos mensajes, desde los parámetros de la industria de la publicidad, seguramente será considerado un factor positivo para considerar un éxito su campaña. Así lo consideraron con los anuncios de la agencia Alazraki para la propaganda electoral de Arturo Montiel, en que se declaraba en contra de los derechos humanos; así lo hicieron con los mensajes homófobos de la Sección Amarilla, y con las protestas para el doble sentido prosaico y denigrante hacia la mujer, de parte de los "creativos" de la publicidad de la ropa de lencería Ilusión. En todos estos ejemplos las agencias consideraron un logro atraer la atención hacia sus mensajes inadecuados, y todas estas campañas fueron premiadas sin considerar los argumentos que cuestionaban la publicidad negativa.

Adendum: continuamos la conversación sobre la publicidad y su relación con la equidad de género en la siguiente entrada: Publicidad sexista.

viernes, 6 de enero de 2012

¿Qué te trajeron los Reyes?


Tardé horas en hacer una entrada sobre juguetes antiguos y resulta que a la hora de publicar, Blogger se pasma, se apaga, y no guarda la entrada. La culpa es mía así que acepto el castigo por olvidadiza y descuidada, debo aprender a guardar cada dos frases, cuarenta segundos, quince pasos o par de semáforos, lo que ocurra primero -je-. Pero lo que no puedo ahorita es volver a buscar las páginas de los enlaces y las explicaciones a cada imagen, para el colmo de males, mi forma de trabajo tampoco es organizada y a veces las imágenes son hallazgos después de andar de link en link, y cerrada la página no puedo reconstruir el camino que me llevó ahí.

Ahora que... tampoco es tan grave, una entrada es sólo eso, y la única verdadera pérdida es el tiempo que no aproveché en otra cosa más productiva.

Pero entonces, lo único que me queda ahorita es contarles sobre mi frustración... y hacer una entrada personal -je, lindo pretexto para mi siempre latente autocomplacencia-.

Estuve bromeando en Facebook que no me trajeron nada los reyes este año, la verdad es que sí recibí unos dulces y un poquitito de dinerito, ya por aquí, en los muy tempranos inicios del Fanzín les conté de mi trauma sobre cómo me enteré que no existían, pero a cambio de eso se me ha compensado la decepción con creces y en 41 años sólo ha habido dos en que no recibo nada. 

Uno de los años más memorables fue cuando lloré de la decepción por no haber recibido la casa de Barbie, nunca me ha gustado esa muñeca y nunca tuve una, pero en el `77 la novedad era su casa con elevador y era la casa que mis otras muñecas merecían, así que la pedí con la ilusión de toda cabeza de familia por darle el mejor hogar a sus vástagos. Pero cuando amaneció y me asomé debajo del árbol de Navidad no la vi por ningún lado, al igual que nada de lo que pedí, así que asumí que no me habían traído nada; lloré y lloré como toda buena escuincla malcriada y consentida debe llorar a los seis años, provocando el enojo paterno por mi malagradecimiento, pues ignoré la colección de mueblecitos en miniatura que formaban la casa más perfecta de todas; ya pasado el enojo y el berrinche por la frustración acepté que aquellos juguetes eran los míos y junto a mis hermanos mayores jugué "a la casita", riendo feliz con las ingeniosas bromas que ellos hacían, como lo seguiría haciendo el resto del año, pues se convirtió en mi juego favorito.

Aunque debo confesar que en aquellas épocas setenteras, cuando lo más moderno era una autopista Scalextric o un CinExin, cuando los castillos se hacían con bloques Tente, se conducía la Avalancha o los triciclos Apache (¡yo quiero uno!), lo que nunca dejé de lamentar fue no tener a la adorable Lagrimitas Lili Ledy:


(Hay quien dice que esta canción es el himno del bullying, y quien creció en esas épocas de pantalones acampanados sabe porque)

Otro año especial fue a los catorce, un año antes no me habían traído nada -ni yo había pedido- y asumí que ya era "muy mayor" para esas cosas, así que cuando me levanté temprano ese día sólo fue para acompañar a mi hermano menor a ver sus juguetes, y cuando vi la bicicleta cerca de mi zapato creí que era un error, tardé en darme cuenta que sí era mía, y sólo lo hice porque los demás me lo repetían... además estaba muerta del terror: no sabía andar en bicicleta y no creía que podría aprender, aunque no tenía temor de lanzarme del trampolín de tres metros a la alberca, ni de subirme a la montaña rusa, ni de caerme vez tras vez de los patines, la idea de caerme de la bicicleta me paralizaba, y creo que más aún la vergüenza de hacer el ridículo a la "avanzada edad" que ya tenía. La insistencia ajena me sacó a la calle justo a pasar la pena que tanto temía, y justo ante la mirada cruel y juzgona de mis "máximas y acérrimas enemigas" (unas odiosas vecinas de mi misma edad, que siempre me tiraban mala onda y que yo mantenía a distancia con dignidad despectiva), soy de naturaleza torpe y aprender me llevó más tiempo del que todos esperaban, al grado que desistieron de seguirme enseñando y yo aprendí sola en el patio de mi casa, aprovechando los esporádicos momentos en que me quedaba sola, evitando las críticas y resistiendo los raspones que me daba vez tras vez, hasta que por fin logré equilibrarme y avanzar, entonces salí a la calle y me aventuré en avenidas menos densas, golpeándome contra los carros estacionados y asustando a viejitas con bastones que sentían que les caería encima... y después de muchísimo tiempo pude llegar un día frente a la casa, justo cuando salía la hermana que menos paciencia me había tenido, y dejarla con la boca abierta de verme frenar delante de ella. 

Después de esa vez, año con año se repitió la genuina sorpresa de que seguía recibiendo regalos, siempre hubo una chamarra, una muñequita de trapo, un sobrecito con dinero, un par de tenis, un reloj o un celular que me hacía sentir mimada y especial, hasta que hace un año no recibí nada y me resigné que después de los cuarenta es lógico que los reyes piensen que ya no soy una niña -je-... pero este día de nuevo me encontré con sorpresitas junto a mi zapato. Sin embargo, el mejor regalo que recibí este año fue volverme yo misma un rey mago, que ayudó a dos personas a no olvidarse de la magia de este día. El ejemplo me lo dio la mamibicha, que de verdad es una tipaza y que sí merece la mirra y el oro por su generosidad, ella me cuenta que cuando era preadolescente le dolió no recibir nada en día de Reyes, pero que entendió que ya era grande y que su familia siempre fue muy pobre, pero lo que sí le reclamó a su mamá fue que le negara a sus dos hermanos menores, todavía unos niños, la alegría de recibir un juguete. La abuelita Lola (ya les he platicado de ella) era una mujer recia y práctica, que creció durante los años más turbulentos de este país en el siglo pasado, así que seguramente no consideró necesario seguir una costumbre que implicaba gastos superfluos, y prefirió guardar el dinero para una ocasión más útil, pero mi mamá se le mostró muy dolida de que no hiciera un pequeño sacrificio para que sus hermanos recibieran algo, "por lo menos un juguetito pequeño y una bolsa de dulces, algo que les mantenga la ilusión". Y esa fue la instrucción que recibí de ella este año: ayudar a mantener la ilusión.

Plus:
Hay un proyecto de año nuevo en El (micro)Fanzine: a partir de hoy todos los días habrá un consejo ilustrado, los primeros los saco de una estupenda página (Advice to sink in slowly), en donde se recoge la sabiduría de estudiantes graduados de diseño del Reino Unido para legarla a los estudiantes de nuevo ingreso, después vendrán de otros proyectos de diseño con temática similar. No dejen de echarle un ojo al microfanzín, ayer hubo una galería de obras inspiradas en la epifanía y siempre habrá algo de interés ahí, microposts, recomendaciones o hallazgos compartidos. Y aprovecho para recomendarles Tumblr, un sitio de microblogging (y red social) realmente sencillo y con excelente retroalimentación, que se enlaza a Twitter y Facebook  (todavía no a Google +, lamentablemente... donde por cierto, ya también abrimos nuestro perfil, por si nos quieren agregar ahí), y se presta para especializarse en diferentes áreas creativas e intereses.
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