Ke Nako.
Esta frase, que parece sacada de un chat de preparatorianos o de un página de Metroflog, nos dará la bienvenida a Sudáfrica, pues en tres lenguas locales de esas tierras significa: "Llegó la hora".
¿De qué?
De que el mundo vea el ritmo como nunca lo ha visto, según palabras del mismo Nelson Mandela. Y es que, admitámoslo, aunque a muchos y a muchas no les guste este deporte, el fútbol tiene la fiesta deportiva más grande del mundo, y no sólo mueve dinero en cantidades obscenas, también mueve fibras internas, pasiones, sueños y grandes hazañas. Comienza el mes y con él la cuenta regresiva para que, desde el sur del continente donde se originó la vida, este mundial nos traiga el espectáculo deportivo, aderezado del color, de la música, de la cultura y del sabor sudafricano. Por lo mientras, ya parece un yerro la canción oficial, en voz de una Shakira que ya empieza a parecer de sobra, cuantimás habiendo africanas con propuestas mucho más interesantes (no les pongo el link de la canción, si no la han oído no se preocupen, en un par de semanas más la van a estar alucinando; por aquí tendremos otras propuestas musicales para ir amenizando esta temporada mundialista).
Pero el Mundial es, ante todo, una fiesta comercial, así lo entienden las grandes marcas deportivas, y Nike recurre a ese buen publicista -que los más nostálgicos recordamos también como buen director de estación de radio-, que es Alejandro González Iñarritú, quien ahora es más reconocido como laureado director de cine, y que combina ambas disciplinas creativas para escribir el futuro de la campaña mundialista de esa empresa. Mucho mejor logrado que el que realizó para la cinta S-11, este corto muestra las capacidades y los excesos de Iñarritú en la dirección cinematográfica, y es un buen ejercicio para ver a cuántos famosos logramos reconocer (la recomendación se la agradecemos a la estimada marichuy).
Esta frase, que parece sacada de un chat de preparatorianos o de un página de Metroflog, nos dará la bienvenida a Sudáfrica, pues en tres lenguas locales de esas tierras significa: "Llegó la hora".
¿De qué?
De que el mundo vea el ritmo como nunca lo ha visto, según palabras del mismo Nelson Mandela. Y es que, admitámoslo, aunque a muchos y a muchas no les guste este deporte, el fútbol tiene la fiesta deportiva más grande del mundo, y no sólo mueve dinero en cantidades obscenas, también mueve fibras internas, pasiones, sueños y grandes hazañas. Comienza el mes y con él la cuenta regresiva para que, desde el sur del continente donde se originó la vida, este mundial nos traiga el espectáculo deportivo, aderezado del color, de la música, de la cultura y del sabor sudafricano. Por lo mientras, ya parece un yerro la canción oficial, en voz de una Shakira que ya empieza a parecer de sobra, cuantimás habiendo africanas con propuestas mucho más interesantes (no les pongo el link de la canción, si no la han oído no se preocupen, en un par de semanas más la van a estar alucinando; por aquí tendremos otras propuestas musicales para ir amenizando esta temporada mundialista).
Pero el Mundial es, ante todo, una fiesta comercial, así lo entienden las grandes marcas deportivas, y Nike recurre a ese buen publicista -que los más nostálgicos recordamos también como buen director de estación de radio-, que es Alejandro González Iñarritú, quien ahora es más reconocido como laureado director de cine, y que combina ambas disciplinas creativas para escribir el futuro de la campaña mundialista de esa empresa. Mucho mejor logrado que el que realizó para la cinta S-11, este corto muestra las capacidades y los excesos de Iñarritú en la dirección cinematográfica, y es un buen ejercicio para ver a cuántos famosos logramos reconocer (la recomendación se la agradecemos a la estimada marichuy).





















