sábado, 10 de noviembre de 2012

Los Castrati y el Sexo


¿Postpubertos de apariencia y modales afeminados, voces agudas y peinados de salón que vuelven locas a cientos de muchachas que pululan a su alrededor, persiguiéndolos y gritando como posesas?

Si pensaste en las Beliebers o las Directioners y en los objetos de su idolatría, o te tocó crecer viendo a tus hermanas convulsionarse ante los Uff, Backstreet boys o Menudo, sin entender por qué la locura femenina parece proporcional a la falta de varonilidad en el aspecto de sus ídolos, tal vez te interese saber que en realidad me estoy refiriendo a los castrati, cantantes de ópera con voces soprano, mezzosoprano o contralto, logradas y conservadas gracias a la castración genital. Eran tiempos en que una mujer no podía participar en actividades escénicas, y así como en el teatro, también en la ópera los papeles femeninos eran interpretados por hombres de complexión y rasgos faciales más finos.

La restricción tuvo origen en las leyes canónicas decretadas por Pablo IV que obedecía las palabras de San Pablo ("las mujeres debían mantener silencio en la Iglesia"), entre muchas otras prohibiciones derivadas de los prejuicios religiosos sobre la impureza ritual de la mujer... pero ese es un tema mucho más complejo. Volvamos a los castrati.

La voz de características femeninas, combinadas con el alcance en las notas que una garganta preadolescente puede alcanzar, y la potencia que un pulmón adulto ofrece, provocó un furor por la ópera italiana y por los cantantes mantenidos a fuerza en una eterna pubertad. Por lo que, cuando un muchacho mostraba cualidades vocales en el coro de la iglesia, se le llevaba con un cirujano, o a veces con un barbero en local de barrio bajo, se le drogaba con opio o se le aturdía con ron (a veces simplemente se le provocaba un desmayo) y se le sumergía en una tina con agua, o leche caliente y especias, para atrofiarle el tejido testicular. Sin el aporte hormonal la voz continuaba tan diáfana (y alta) como la de un niño, tan flexible como la de una mujer, pero tan poderosa como la de un hombre adulto. Por esta combinación reinaron en los escenarios durante tres siglos, incluso cuando ya las mujeres se subían a ellos para hacer "de mujeres"... lo cual provocaba mucho morbo (por extraño que esto nos parezca ahora, que pasa al contrario, y a veces un espectáculo consiste en el sólo hecho de que un hombre se trasvista como una cantante mujer y finja cantar como ella utilizando una pista musical).



De los cuatro mil jovencitos que se sometían a la castración con pretensiones artísticas, voluntariamente o coaccionados por sus familiares y la mortal pobreza en la que vivían (la esperanza de vida en las zonas rurales era de apenas 30 años, pero castratis consagrados vivieron alrededor de 70), sólo algunos trascendían al éxito, el resto formaba parte de coros de iglesias o quedaba marginado como fenómeno, repudiado por una sociedad que lo consideraba incompleto y una iglesia que le negaba el entierro en tierras santas.

Pero los que llegaban al estrellato tocaban el cielo, pues incluso eran comparados con los ángeles en la imaginería popular, incluso, a los jóvenes estudiantes de canto se les mandaba vestidos de ángeles a los velorios de niños, y la voz y virtuosismo de un cantante exitoso era comparada con la de las criaturas celestiales. Aunque su comportamiento fuera completamente distinto.

Veleidosos, caprichosos, déspotas, engreídos y acostumbrados a que todo el mundo les rindiera pleitesía, incluyendo a la realeza, el clero y compositores de renombre -como Haendel, Mozart y Rossini-, los castrati fueron las primeras superestrellas de la música, tenían vidas como los actuales y más extravagantes rockstars, en donde el dinero, las fiestas exclusivas, las giras artísticas y las mujeres giraban a su alrededor.

El éxito y la veneración que conseguían era tal, que de haber sido grabadas, las escenas serían comparables a las que hoy conocemos con los fanáticos de personalidades como Elvis Presley, The Beatles, Michael Jackson o la boyband de moda. Sobretodo las mujeres de la alta sociedad se rendían ante ellos. Su frágil apariencia, la delicadeza en sus modales, la exquisitez en su arreglo, el exotismo en su imagen y sobretodo el embelesamiento que su virtuosismo despertaba, provocaban desmayos, tumultos, excesos y sobretodo pasiones alrededor de un castrati. Eran verdaderos sex-simbols

Además de su aspecto andrógino, que lejos de ahuyentar, atraía a gran cantidad de mujeres que se olvidaban de la rigidez de la etiqueta y la severidad del protocolo para acercárseles, descartar un embarazo era también una poderosa razón para preferir una aventura con ellos, que se garantizaba discreta y sin complicaciones, y encima, estaba la creencia de que la castración aumentaba el rendimiento sexual del hombre, además de que lo volvía más dispuesto a complacer a su pareja sexual. Eso lo describe bien un poema dedicado a Farinelli, el más famoso de todos los caltrati (por su belleza física, su virtuosismo y su influencia política), durante su visita a Londres en 1734, donde una dama inglesa compara -desventajosamente- a los conquistadores ingleses, a quienes llama "fanfarrones presumidos", cuyo entusiasmo "expira demasiado rápido, mientras que Farinelli lo mantiene hasta el final". Farinelli ingresó a las filas de nuestra cultura popular en 1994, cuando se exhibió una película sobre él, que los especialistas dicen es bastante imprecisa históricamente, pero que también muestra esta faceta sexual de los castrati en una escena sobre un mènage a trois con su hermano y una joven. 



Aun con todos los cambios morfológicos posibles de suceder por la castración, como la ausencia de vello, la obesidad, los rasgos feminoides, pechos incipientes o pene infantil, además de las alteraciones psicológicas que también podrían presentarse, muchos tenían un desarrollo y un desempeño físico normal. La fama de "mejores amantes" acompañaba a su prestigio vocal. Y sus aventuras amorosas fueron tan numerosas como turbulentas.

Siface fue muerto -con extrema violencia- por órdenes del Marqués de Bolonia, hermano de su eterna enamorada con la que se encontraba a escondidas, después de seguirla hasta el monasterio en que fue encerrada para separarlos; Gasparo Pacciarotti estuvo a punto de serlo, a consecuencia de su romance con la duquesa de Santa Marca; Tenducci, amigo de Mozart, fue apresado por fugarse con Dorothy Maunsell, hija quinceañera de acaudalado irlandés que no paró hasta dar con él y hacerlo encarcelar; Velluti, el último de los grandes de la época de oro, siguió hasta Rusia a una bella duquesa. 

Baldassare, el primero de los caltrati en ser considerado gran divo (en 1625), fue también el primero en ser considerado un símbolo sexual, contándose la anécdota de cuando arribaba a Florencia, y, cuando aún faltaban cuatro kilómetros, una turba de mujeres salió al encuentro para bajarlo de su carruaje y llevarlo en hombros hasta la ciudad. La misma reina Cristina de Suecia suspiraba por él; hubo también una mujer enmascarada  que le obsequió, en plena presentación, un costoso anillo con varias incrustaciones de piedras preciosas. 

La ambigüedad sexual no sólo atraía mujeres, también los hombres se acercaban a los castrati con pretensiones sexuales, y algunos relatos del siglo XVIII cuentan de los que se enfundaban en corpiños y se ofrecían para "servir... por igual como hombre o como mujer".

Sobre esto también hay una anécdota que merece destacarse: narra el mismo Casanova en su libro Historia de mi vida, que conoció en una taberna a Bellino, un joven castrati de singular belleza que le provocaba sentimientos confusos que al principio rechazó, pero que finalmente pagó un doblón de oro para que le mostrara sus genitales, pero ver no le fue suficiente y entonces tomó entre sus manos el miembro del joven cantante... descubriendo que era falso: ¡era una mujer! Teresa Lenti evadía con ese disfraz masculino la prohibición que seguía vigente sobre las cantantes mujeres en Italia; posteriormente Casanova la abandona con un hijo y ella regresa a su carrera artística, pero ahora abiertamente como mujer, en los escenarios más progresistas de Europa.

7 ideas en tránsito:

El Signo de La Espada dijo...

No puedo negar que la voz de los castrati era apta para obras megachingonas, pero no me deja de pesar lo trágico y lo increíblemente estúpido y barbárico que es someter a un mozalbete a una castración, carajo.

Qué pinche antinatural, siendo putisímamemnte más sencillo que una mujer cante, carajo!

Por cierto, que iba a regañarte severamente por la comparación entre los de una dirección (al caño) o el cara de nalga de Justino Castor con los castrati. Pero como vi que no ibas por allí, mejor no más te señalo que marqués es con ese (ah qué bien chingo)

Excelente contenido y magníficamente estructurado. Como buena blogstar!

malbicho del fanzín dijo...

gracias!, siempre tropiezo con las mismas piedras ortográficas (ya revisando encontré como otras cinco fallas graves de ortografía y redacción, tenía tanto sueño que ya lo mandé publicar sin releerlo, también en el anterior post tuve una falla tan grande que sólo vicente fox y yo somos capaz de cometer, afortunadamente los primeros lectores fueron compasivos y no me inundaron con mentadas más que merecidas, je)

cuál es el motivo para el odio tan recalcitrante hacia estos chicos?, de verdad no logro entender porque el encono tan grande por parte de otros hombres, muchos de ellos ya de edad madura, he visto cuarentones verdaderamente indignados con la existencia de justin bieber, y me parece casi gracioso, porque entiendo que un jovencito de esa edad se sienta ofendido si no le gusta que su generación pueda ser identificada con alguien así, pero, no sería más fácil para hombres de más edad, ignorar o dejar pasar... es decir, a mí no me molesta dana paola, miley cirus o selena gómez, a pesar de tampoco sentirme identificada con ellas ni gustar lo que ofrecen como entretenimiento, pero se me hace muy intrigante el por qué del odio masculino hacia bieber, es histórico, puedo jurarlo porque llevo mi registro -je-, me tocó atestiguar el furor con la primera boyband de la historia, paralela al primer mirrey: menudo y luismiguel inauguraron en latinoamérica lo que luego se replicaría internacionalmente con otros de impacto mundial, como los new kids on the block, los backstreet o take that (ya ni hablar de los nipones, que tienen su propio fenómeno aparte con los idols), y el odio masculino hacia bieber supera barreras de edad, de género musical y de lógica humana -je, je-

(tema para post)

gracias Signo, por todo: por venir a corregirme, a regañarme y a apapacharme tan halagadoramente =)

Sol dijo...

Tiene bastante tiempo que leo tu blog y siempre me quedo con cara de "what?", el motivo, que nunca dejan de sorprenderme tus publicaciones, con ellas he aprendido bastante e incluso me han apoyado en la escuela.

¡Gracias!

malbicho del fanzín dijo...

Sol:
qué padre!, de verdad me da gusto que te sean útiles, sólo espero no te hayan provocado alguna mala nota -je-, nunca estuvo en mente ser ayuda para tareas cuando pensé en la temática del blog, pero me sorprende gratamente saber que es así... ahora, como consejo: nunca me creas del todo, la información que encuentres aquí cotéjala, confróntala, cuestiónala y de favor corrígemela, no soy experta en nada y mi trabajo parte de investigaciones generalmente de aquí mismo de la red, muchas veces sí complementada o surgida de algo que leo por fuera pero a veces ya no tengo a la mano la fuente para citarla o certificarla y entonces debo buscar la info en la Internet, que incluye de todo, desde documentos escaneados a leyendas urbanas y mucho, mucho, mucho hoax, así que siempre estará sujeta a posibles errores e imprecisiones; en lo posible hago el esfuerzo de cotejar la información en varias fuentes pero a veces no es suficiente o mi intento se queda sólo en eso: en un intento deficiente, y en el fondo, como te decía, la intención original sólo es iniciar la conversación sobre un tema que a mí me llama la intención, por eso tampoco es tan confiable usarme de fuente de consulta...

...pero me complace mucho que lo hagan

de verdad: gracias a ti!

bienvenida al blog!, qué bueno que te animaste a dejarme un comentario, me pintaste una sonrisota en la cara

=D

El Signo de La Espada dijo...

con respecto a la animadversión a grupúsculos y artistoides:

No es algo personal, al menos en mi caso, contra un niño o un grupito, sino al tremendo éxito y admiración ante una abismal carencia de talento.

Bieber alguna vez salió con que se sentía el Kurt Cobain de su generación, pero al gente no lo comprende. Por favor.
No voy a negar que el chico este le echa ganas, pero quiere presentar una imagen de algo que no es. En general grupillos como one direction o Jonas Brothers tienen ese problema.

Los jpopers y los k popers son otro asunto similar, son una cosa de lo más prefabricada y despiertan una locura tremenda.

Sí, es verdad, la animadversión a este mono está totalmente fuera de toda lógica, pero también lo es su éxito y las pasiones que despierta: imagínate a un chica que se hace cortes en los muslos en protesta porque el muchacho se fue a vivir con Selena Gómez. Tú crees que eso está bien?

Entonces, en lo personal, mi desagrado no es tanto a los monos estos, sino a lo que representan

Amatista dijo...

Otra época, cultura diferente, pensamiento diferente...

Si yo hubiera nacido en aquella época (siendo niño)y por medio de aquella "cuestión" me dieran la opción de una vida mejor uhmmmmm,bueno mejor no divagar en terreno pedregoso que me puedo tropezar etc...

Por otro lado...me pregunto como nos juzgaran a nosotros las generaciones venideras, tenemos nuestras propias "cuestiones" lo que hoy es normal, mañana quien sabe... así como esa cuestione era normal en esos días...

Saludos

El Signo de La Espada dijo...

Mira, por cosas como estas me cae mal ese chavito

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