Siempre ha existido el miedo. Y casi desde entonces, su uso para imponer el control sobre los demás. Esta estrategia de poder tiene varias tácticas, una de las más baratas: el rumor.
Es muy fácil difundir el rumor. Es muy efectivo. Nuestra naturaleza y nuestra forma de convivir como sociedad propician la pronta difusión de una información negativa o sensacionalista. Mantenemos, además, la información como cierta por mucho tiempo, defendiéndola de las evidencias que la desmienten.
¿Qué sostiene a un rumor? Varias cosas logran que los rumores resulten creíbles y se mantengan, los prejuicios son una de las principales. Tenemos ideas fijas y preestablecidas que no nos molestamos en cuestionar y damos por hechas. Hacemos juicios ligeros y nos basamos en ellos para calificar personas y situaciones.
Está también la confusión y la imprecisión en los mensajes enviados, que se prestan a malinterpretaciones. Mensajes ambiguos permiten diferentes lecturas. Y lo mismo pasa con el vacío de información. Nos apresuramos a llenarlo con la primera información que llegue.
Al rumor lo sostienen también los intereses particulares, propagadores de rumores que están conscientes del efecto que pueden tener, y que les beneficia que así resulte, para desprestigiar a alguien, alimentar pasiones, sembrar dudas, atraer simpatías, o algún otro interés particular que anteponen al común.
Y está la amenaza. La probabilidad de que el escenario pintado por el rumor sea real, lo hace creíble.
Y esto es
lo que principalmente pasó en estos últimos días en algunas colonias conurbadas al oriente del Distrito Federal, cuando el rumor de que disturbios violentos se producían en Cd. Nezahualcóyotl e inmediaciones de Chimalhuacán, Los Reyes La Paz e Iztapalapa. Se habló de asaltos y balaceras, incluso de vehículos incendiados. La gente temerosa cerró cortinas de locales y puertas de casas, para refugiarse. Las calles vacías no sólo lo estuvieron de peatones sino incluso de transporte privado y público, con el consiguiente caos para las personas que regresaban de centros de trabajo o estudio. Las personas telefoneaban a sus familiares y conocidos desde sus casas, advirtiéndolos de no entrar a las colonias. La alarma llegó a las redes sociales Facebook y Twitter, siendo ésta última la más dinámica. Al mismo tiempo empezó a negarse la versión de violencia, pero los testimonios e imágenes continuaron circulando, aún cuando las mismas autoridades y algunos habitantes de las colonias aludidas decían lo contrario, asegurando que había calma.
La realidad es que no había calma pero tampoco la violencia anunciada, ya está comprobado que sí hubo un enfrentamiento entre transportistas y el grupo de choque príista Antorcha Campesina, quienes pelearon por el territorio de Chicoloapan, con el resultado de dos personas muertas. Están detenidos, ya, cinco personas que azuzaron el miedo recorriendo las calles y anunciando que se acercaban los ataques, con la evidente finalidad de sembrar miedo entre los habitantes. Se comprobó que las imágenes eran de otras fechas. Pero también hay
testimonios de personas que dicen haber presenciado actos de violencia y vandalismo, y de otros que aseguran no pasó nada, hay reportajes con esos testimonios, incluso un reporte de asalto frustrado a una farmacia, así como otros que aseguran la inexistencia de los hechos violentos, por reporteros que no encontraron evidencia de ningún incidente; y mientras las autoridades niegan fehacientemente cualquier hecho violenteo, otras voces reconocidas transmiten la versiones que les llegan de que sí se produjeron. Es decir, información contradictoria y confusa, versiones que se anteponían una a la otra, alternadamente.
Ayer, 6 de septiembre, se volvió a producir el mismo fenómeno, pero ahora ubicando los hechos en Ecatepec, a la par que yo me enteraba de ello por Twitter, una persona en mi casa lo hacía a través de familiares que viven en la zona de Valle de Aragón, y que le telefonearon a su celular y a la casa para advertirle que no fuera hacia allá. La versión que nos fue dada fue que unas personas habían sido detenidas después de una persecución, por la intención de quemar una de las dos plazas comerciales de la zona: Plaza Aragón o Center Plaza. Tampoco había transporte hacia la zona, y eso fue comprobado por otro familiar usuario del metro, que desvió su ruta cuando lo encontró cerrado sin encontrar otro transporte hasta que caminó más de cuarenta minutos hasta encontrar otra ruta. Amistades que viven cerca de la zona, me informaron por las redes sociales que no atestiguaron hechos violentos pero sí eran víctimas del miedo por los avisos. Nuevamente la confusión y la contradicción. Y, por ende, la incredulidad y la duda.
Autoridades y
medios tradicionales culparon a las redes sociales, y en especial a Twitter, de provocar la psicosis colectiva y difundir el miedo con rumores infundados. Pero ya está comprobado que la alarma no tuvo origen en las redes virtuales sino en las calles, las redes lo recogieron y lo difundieron, pero al mismo tiempo había información encontrada, pues muchos tuiteros lo negaban, e incluso se hacían numerosos llamados a la prudencia. Sin embargo, el énfasis en culpar a las redes sociales en Internet alimenta nuevas sospechas.
Para empezar, antes de culpar a las redes, autoridades y medios (y público que acepta sus versiones) debían analizar por qué un rumor así encontró un terreno tan fértil: basicamente porque es creíble.
Porque es posible.
Aunque la Ciudad de México hasta el momento no ha sufrido la violencia de la lucha de los carteles del narcotráfico, con la intensidad que la ha sufrido gran parte del país, y aunque hay muchas condiciones que explican las razones para que tenga esa aparente "inmunidad", no parece imposible que la pierda. Además de que el Estado de México es uno de los estados que se perciben como uno de los más invadidos por el narcotráfico, aunque no en sus zonas conurbadas, sin embargo esa proximidad se torna amenazante.
Pero con la misma importancia, está el descrédito del PRI, el rechazo y la inconformidad por su próximo gobierno, y que se hizo patente durante la última parte de la campaña electoral, basados precisamente en su corrupción y su autoritarismo, así como en sus malas prácticas de gobierno actuales y pasadas, se apuntalaron y fortalecieron. Fuera de los que votaron por ellos, que con todas las faltas conocidas a la ética electoral apenas sumaron una tercera parte del electorado, el resto del país le manifesta un notable repudio. Pocos dudan que sea capaz de sembrar la inestabilidad social, así que un rumor sobre su brazo violento tiene un amplio terreno abonado para ser tomado en serio.
De la misma forma en que, ahora, se contempla que estos rumores tengan en ellos su origen con el objetivo de conseguir algún beneficio, es decir, se observa que fue un movimiento orquestado para intencionalmente provocar el temor entre la población, y que fue muy bien aprovechado para que los medios tradicionales restaran credibilidad a las redes sociales como medios alternos de información, y canales de denuncia y organización ciudadana.
Les dejo lo que
Gabriel Regino, ex Sub Secretario de Seguridad Pública del D.F. tuiteó al respecto:
El ambiente de inseguridad genera un espacio propicio para el rumor.
Pero lo que ha sucedido en los días recientes en el #Edomex y zona oriente del #DF trasciende al rumor en sí
Hay un claro esquema organizado para generar zozobra con fines políticos.
Tales fines pueden ser una mejor negociación, ocupar espacios en gobiernos, etc.
Por ejemplo, ayer por la tarde, un microbús dirección oriente sobre Av Tláhuac, altura Lomas Estrella, Iztapalapa, fue abordado por 4
Corrijo, abordado por 5 sujetos, pantalones de mezclillas y desaliñados. Ordenaron a la gente bajar de la unidad y encerrarse en sus casas.
A la persona que le tocó presenciar este evento, incluso fue pateada para apresurar a descender de la unidad.
Esto ocurrió aproximadamente a las 18:00 horas
Al mismo tiempo que otros sujetos con megáfonos advertían de hechos violentos en la delegación Iztacalco del DF (fueron detenidos)
Esto es, existieron acciones físicas y coordinadas para crear un ambiente de zozobra.
Y el hecho de que fue orquestado, se deriva de que tanto en el edomex como en el #DF, se recibieron llamadas a las bases policiales
Esto es, las llamadas de disturbios no se efectuaron a los números de emergencia conocidos tales como el 086 o similares
Las llamadas se hicieron a las oficinas de los cuarteles . . .
Esto es, tenían información específica.
No es el modus operandi del crimen organizado . . . es el modus operandi de grupos de presión política . . .
Por tanto, las acciones de estos días, son sin duda precedentes de eventos a realizar en lo mediato.
La zozobra provocada ha construido un escenario fértil para acciones de violencia (linchamientos; enfrentamientos; etc)
De por si es dificil lograr que un medio como Twitter, con su dinamismo y su pluralidad, convenza de ser una opción idónea para transmitir información ciudadana, y son sus mismos usuarios la razón por la que no seduce a muchos, como puede ejemplificarse en el
trending topic Neza, del que recogimos algunas opiniones aquí:
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Click en la imagen, para ampliar |
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En Twitter un timeline se lee de abajo hacia arriba |
En mi opinión, estamos viendo como el nuevo grupo en el poder corta el listón e inaugura el control y la intimidación social. Una de nuestras lectoras me recuerda que me preguntaba hace unos días en Twitter -al recordar que hace seis años Felipe Calderón llegaba al poder con una gran falta de credibilidad, y que para legimitizarse impuso su guerra contra el narco-, cómo se legitimizarían Peña Nieto y el PRI ante el gran descrédito que vienen arrastrando, y me contesta muy acertadamente -a mi juicio- que será con este tipo de acciones: primero aterrándonos y luego vendiéndonos la supuesta solución.
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También, la lectura es de abajo hacia arriba |
También creo que es en estos tiempos cuando se vuelve esencial el uso de redes sociales, volviéndolas verdaderas redes de participación social, así como el uso de otros recursos que nos dan las nuevas tecnologías de comunicación, como los blogs, los foros (otros que se niegan a morir y se han especializado en temáticas diversas), el intercambio de archivos y documentos informativos, la difusión de contenidos, la publicación de evidencias, etc. Recordemos que fueron las redes sociales y las nuevas TIC las que hicieron tambalearse al prematuramente considerado virtual ganador de las elecciones, seguramente de ahí su encono contra ellas y el interés de desprestigiarlas y criminalizarlas.
Informemos con responsabilidad, sí. Informemos con veracidad, sin ambiguedades (perdón la falta de diéresis, mi teclado está loco hoy), sin maquillar realidades, sí. Pero también sin dejarnos intimidar e inmovilizar por las acusaciones infames, sin dejar de lado la inteligencia, el criterio y el pensamiento crítico, sin comprar las culpas que se nos quieren imponer. Porque también la valentía y la congruencia nos darán la credibilidad.
Bastante nos han robado ya, como para dejarlos despojarnos también de todo esto.