Mostrando las entradas con la etiqueta el libro semanal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta el libro semanal. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de agosto de 2010

Las Polémicas entre el Centeno


El Guardián entre el Centeno, de J. D. Salinger es un libro que levantó polémica desde su publicación, en 1951, por su contenido que fue considerado provocativo e instigador, dado su lenguaje ofensivo y sus referencias a las drogas, a la prostitución y a la sexualidad adolescente, por lo que era tan prohibido como obligatoriamente leído en los salones de clases, convirtiéndose en un clásico de la literatura norteamericana.

La polémica también acompaña a la traducción de su título original (The catcher in the rye), traducido literalmente como El guardián en el centeno, aunque se discute que con esta literalidad se pierde la referencia a la labor del catcher en un campo de juego de beisbol, y que el autor utiliza como metáfora para implicar que en un campo de centeno estaría a la caza de la pelota en juego, para agarrarla, por lo que el título que mejor quedaría sería el de El cazador oculto, como inicialmente se había traducido en las primeras versiones en español, y que describe la intención del personaje principal de ser el que evite que los niños caigan en un precipicio (de pérdida de la inocencia).

También polémica, era la negativa de Salinger de vender los derechos de su obra para una versión teatral o cinematográfica, negándose sistemáticamente ante los requerimientos de Elia Kazán (para adaptarla al teatro), Jerry Lewis y Spielberg, entre otros, para llevarla al cine; incluso reiteradamente actores como Marlon Brando, Jack Nicholson y Leonardo Dicaprio (y hasta el soso de Tobey Mcguire) han manifestado su pretensión de interpretar el papel protagónico, e incluso un joven Ethan Hawke se decía convencido de ser Holden Caulfield (el protagonista).

No se ha confirmado la existencia de una carta en que el mismo autor dice querer dejar los derechos como legado a su viuda e hija, para que se sirvan de ellos como seguro económico, pero esta suposición parece ser el caldo de cultivo de la más reciente polémica azuzada por los rumores cibernéticos: la de que su hija había puesto en subasta los derechos de la obra y que George Lucas los había adquirido para realizar su versión cinematográfica. Muchos fueron los que temblaron ante una versión con espadas láser, pero antes de que Caulfield se cubriera con la túnica Jedi, se dijo que todo había sido una falsa alarma, producto de una nota sarcástica que fue leída sin pescar el tono humorístico, y difundida por blogueros y twitteros de reconocido prestigio en temas de cine y literatura.

Sin embargo, la polémica real fue la exhibición de cartas privadas del mismo Salinger a un amigo, al que, paradojicamente, había escrito sobre su lucha por defender su intimidad, así como la salida a la luz de escritos inéditos hallados en el fondo de su cajón, lo que seguramente está haciendo revolver en su tumba al tozudo escritor.

Pero aún así, siguen siendo mayores las polémicas que se alzaron al relacionar el libro con asesinos. Uno de ellos, el de Rebeca Schaeffer, actriz menor de series y películas norteamericanas, que poco a poco iba ganando protagonismo (al momento de su muerte, preparaba un casting para El padrino III); uno de sus pocos fans se obsesionó con ella y se desilusionó al verla en unas escenas eróticas, por lo que pagó a un investigador para que le consiguiera su dirección y le disparó a quemarropa cuando ella le abría la puerta de su apartamento. Además del arma, él llevaba un ejemplar de The catcher in the rye.

También se encontró un ejemplar entre las cosas de Lee Harvey Oswald, el señalado como asesino de J. F. Kennedy, y John Hinkley, quien trató de asesinar a Ronald Reagan, se declaró obsesionado con esa obra y dijo que en su defensa bastaba con leer el libro (igualmente se dijo inspirado por la película Taxi Driver, dedicándole a la jovencísima Jodie Foster el atentado); también se le ligó a Charles Manson, y recientemente, al jovencito que perpetró la masacre en Virginia, asesinando a 32 estudiantes de su universidad antes de suicidarse.

Pero quien tenía una verdadera obsesión por esa novela y la lleva a coprotagonizar su crimen, fue Mark David Chapman, quien creía que la historia de Holden Caulfield era idéntica a su vida y que el asesinato que cometió contra John Lennon, sería el capítulo último que se añadiría a ese libro, que originalmente tiene 26 (por eso la película sobre Chapman se llama Chapter 27). Chapman compró un ejemplar ese 8 de diciembre por la mañana y se sentó a leerlo en la banqueta después de dispararle al ex-beatle; el fotógrafo que captó la imagen de Lennon firmándole su álbum Double Fantasy, asegura que hizo una referencia al libro cuando agradeció el autógrafo; también durante el juicio y entrevistas posteriores, citaba algunas frases, proclamándose como el guardían entre el centeno de su generación, el que salvaría a los niños inocentes del nihilismo.

domingo, 22 de agosto de 2010

El Diccionario del Diablo... o Más Sabe el Diablo por Viejo (así sea Gringo)

Diccionario, s. Perverso artificio literario que paraliza el crecimiento de una lengua además de quitarle soltura y elasticidad. El presente diccionario, sin embargo, es una obra útil.
Ambroce Bierce.


El diccionario del Diablo es un libro que recopila definiciones cargadas de ironía, sarcasmo y humor negro, su autor, Ambroce Bierce, era un escritor y periodista crítico y caústico, cuyos textos cargados de pesimismo y mordacidad, en los que señalaba la necedad humana y las fallas de sus instituciones, le valieron al apodo de El amargo Bierce. También fue reconocido como escritor de cuentos de terror, inspirando al mismo H. P. Lovecraft para su libro Mitos de Cthulhu.

Ambroce Bierce también es recordado por la manera en que se internó en México en 1913, en plena gesta revolucionaria, para unirse al ejército de Pancho Villa. Él se despidió de su familia con las siguientes palabras:

"Adiós. Si oyes que he sido colocado contra un muro de piedra mexicano y me han fusilado hasta convertirme en harapos, por favor, entiende que yo pienso que esa es una manera muy buena de salir de esta vida. Supera a la ancianidad, a la enfermedad, o a la caída por las escaleras de la bodega. Ser un gringo en México. ¡Ah, eso sí es eutanasia!".

Hay documentos de enero de 1914, que hablan de la muerte en batalla del sitio de Ojinaga de "un gringo viejo", la cual se presume pudiera ser la suya. Esto inspiró la novela con que Carlos Fuentes alcanzó la notoriedad internacional: Gringo viejo.

Aquí, algunas geniales definiciones:


Aborígenes, s. Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan.

Amistad, s. Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.

Árbol, s. Vegetal alto, creado por la naturaleza para servir de aparato punitivo, aunque por deficiente aplicación de la justicia la mayoría de los árboles sólo exhiben frutos despreciables, o ninguno. Cuando está cargado de su fruta natural, el árbol es un benéfico agente de la civilización y un importante factor de moralidad pública. En el severo Oeste y en el sensitivo Sur de Estados Unidos, su fruta (blanca y negra respectivamente) satisface el gusto público, aunque no se coma, y contribuye al bienestar general, aunque no se exporte.

Autoestima, s. Evaluación errónea.

Batalla, s. Método de desatar con los dientes un nudo político que no pudo desatarse con la lengua.

Belladona, s. En italiano, hermosa mujer; en inglés, veneno mortal. Notable ejemplo de la identidad esencial de ambos idiomas.

Convencido, adj. Equivocado a voz en cuello.

Conversación, s. Feria donde se exhibe la mercancía mental menuda, y donde cada exhibidor está demasiado preocupado en arreglar sus artículos como para observar los del vecino.

Corazón, s. Bomba muscular automática que hace circular la sangre. Figuradamente se dice que este útil órgano es la sede de las emociones y los sentimientos: bonita fantasía que no es más que el resabio de una creencia antaño universal. Sabemos ahora que sentimientos y emociones residen en el estómago y son extraídos de los alimentos mediante la acción química del jugo gástrico. El proceso exacto que convierte el bistec en un sentimiento (tierno o no, según la edad del animal); las sucesivas etapas de elaboración por las que un emparedado de caviar se transmuta en rara fantasía y reaparece convertido en punzante epigrama; los maravillosos métodos funcionales de convertir un huevo duro en contrición religiosa o una bomba de crema en suspiro sensible: todas estas cosas han sido pacientemente investigadas y expuestas con persuasiva lucidez por Monsieur Pasteur. (Ver también mi monografía "Identidad Esencial de los Afectos Espirituales con Ciertos Gases Intestinales Liberados en la Digestión" págs. 4 a 687). En una obra titulada según creo Delectatio Demonorum (Londres 1873) esta teoría de los sentimientos es ilustrada de modo sorprendente; para más información se puede consultar el famoso tratado del profesor Dam sobre "El amor como producto de la Maceración Alimentaria".

Corsario, s. Político de los mares.

Erudición, s. Polvillo que cae de un libro a un cráneo vacío.

Felicidad, s. Sensación agradable que nace de contemplar la miseria ajena.

Fiesta, s. Celebración religiosa generalmente caracterizada por la glotonería y la ebriedad, que suele realizarse para honrar a alguien que se distinguió por ser un santo y un abstemio.

Filosofía, s. Camino de muchos ramales que conduce de ninguna parte a la nada.

Historia, s. Relato casi siempre falso de hechos casi siempre nimios producidos por gobernantes casi siempre pillos o por militares casi siempre necios.

Homeópata, s. Humorista de la medicina.

Humildad, s. Paciencia inusitada para planear una venganza que valga la pena.

Incompatibilidad, s. En el matrimonio, semejanza de gustos, en particular el gusto por la dominación. La incompatibilidad, sin embargo, puede asumir la forma de una pacífica madre de familia que vive a la vuelta de la esquina. Se conocen algunas incompatibilidades con bigote.

Lunes, s. En los países cristianos, el día que sigue al partido de béisbol.

Matrimonio, s. Condición o estado de una comunidad formada por un amo, un ama y dos esclavos, todos los cuales suman dos.

Residente, s. y adj. El que no puede irse.

Trabajo, s. Uno de los procesos por los que A adquiere bienes para B.

lunes, 24 de agosto de 2009

Los 110 Años de Borges

"Que otros se jacten de los libros que han escrito, yo me enorgullezco de los que he leído. Uno es lo que lee, no lo que escribe"
Jorge Luis Borges.

Y sin embargo, a juicio de muchos -y pese a que se le negó el Premio Nobel- del legado literario de Borges se hablará en el futuro como ahora se habla del de Shakespeare o Dante. Aunque su respuesta en una entrevista televisiva a la pregunta "¿Usted se da cuenta de que es uno de los grandes escritores del siglo?" fue: "Es que éste fue un siglo muy mediocre".

Según su sobrino, Borges tenía una prevención contra el sentimentalismo, y en su cumpleaños siempre se buscaba la sobriedad, pero este aniversario de su nacimiento no tendrá una conmemoración tan sobria, desde la polémica por repatriar sus restos a Argentina -con la oposición de su viuda- hasta el aniversario número 60 de su libro más importante, El Aleph, Borges ocupa los titulares en todo el mundo.

El mismo dijo sobre su nacimiento: "Aquí nací yo, en el corazón de la ciudad, en la calle Tucumán, entre las calles Suipacha y Esmeralda, en una casa (como todas las de ese tiempo) pequeña y sin pretensiones, que pertenecía a mis abuelos maternos".

En El Fanzine tenemos ya su cuento El Tintorero Enmascarado Hakim de Mérv y su poema El Amenazado, hoy, para recordar el genio del mayor escritor argentino -y quizá, el mayor escritor latinoamericano y uno de los más grandes a nivel mundial-, les compartimos un texto sacado de su Manual de Zoología Fantástica acompañándolo por una pintura de Francisco Toledo, de la serie Zoología Fantástica -realizada como homenaje a Borges-.

El Mirmecoleón

Se trata de un león–hormiga; el padre tiene forma de león, la madre de hormiga; el padre se alimenta de carne, y la madre de hierbas. Y éstos engendran el león–hormiga, que es mezcla de los dos y que se parece a los dos, porque la parte delantera es de león, la trasera de hormiga. Así conformado, no puede comer carne, como el padre, ni hierbas, como la madre; por consiguiente, muere.

viernes, 26 de junio de 2009

Cómo Lograr Llantos Felices


"... pero el día en que yo me muera, sé que tendrás que llorar.
Llorar y llorar."
José Alfredo Jiménez.



Instrucciones para llorar.

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.



LLORAR A LÁGRIMA VIVA...

Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!



Imágenes de Oswaldo Guayasamín

sábado, 13 de junio de 2009

World Water Crisis. El Libro de Blue Planet Run

El libro de Blue Planet Run alerta sobre la crisis mundial de agua. Estas son algunas de las imágenes más impactantes:


En Delhi, India. Alrededor de 4000 migrantes que trabajan en los campos sin acceso a agua potable, dependen de las pipas públicas o privadas que diariamente llegan hasta ellos.


El Mar de Aral (Kasajistán), ha perdido dos tercios de su volúmen por el desvío del curso de los ríos hacia los campos de algodón, durante la era soviética. Era uno de los cuatro lagos más grandes del mundo. Hoy es un desértico cementerio de fantasmales naves varadas.


Isla de Coronilla (Kenya), apenas a 300 pies de la orilla del mar, se cavan profundos agujeros para obtener agua bebible, aunque salobre.



Río Ural (Rusia). Pescadores bajo la sombra de las fábricas acereras. Ante el temor de que los pescados estén muy contaminados, la pesca la envían a mercados lejanos.



Sudán. Dos jovencitos beben de un pantano a través de tubos plásticos con un filtro especial distribuido por el Cartel Center, para evitar la ingesta de larvas flotantes causantes de la enfermedad del gusano en Guinea. Millones de filtros se han distribuido disminuyendo un 70% de la extensión de la enfermedad.


Estación de esquí Plitzar (Austria). Trabajadores cubren con una manta especial la nieve durante los meses de verano. Los glaciares que proveen de agua a Europa redujeron más de la mitad de su volumen durante el siglo pasado.


Delta del Río Niger. Sus aguas son usadas lo mismo para pescar, bañarse, tirar basura y defecar.

Más imágenes

miércoles, 27 de mayo de 2009

Dante y su Probable Natalicio


Hay fuentes que citan este día como el del probable nacimiento del creador de la Divina Comedia, lo que sí sabe bien a bien es que nació entre los días finales de mayo o los primeros de junio del año de 1265, y que murió el 14 de septiembre de 1321.


Canto III de la Divina Comedia ( fragmento )


INSCRIPCIÓN

Por mí se llega a la ciudad doliente.
Por mí se avanza hacia la eterna pena.
Por mí se va tras la perdida gente.

Dios al pecado señaló condena
y surgí entonces cual suprema alianza
del poder sumo y la justicia plena.

Y no existiendo en mí fin ni mudanza
nada me precedió sino Dios mismo.
Los que entrásteis perded toda esperanza.

lunes, 18 de mayo de 2009

Manual de Autoayuda. 12 Lecciones para Dictadores Latentes.

Seguro ya te visualizaste como un triunfador que sobresale entre todos, un emprendedor exitoso que tiene el toque del rey Midas, un líder de gran influencia masiva, quizá incluso como un gobernante imperial. Bien, ahora preocúpate por que la adicción al poder no te corrompa ni te haga aflorar el dictadorcito que todos traemos dentro. Sé que ya te memorizaste a Maquiavelo y a Og Mandino, bueno, ahora dale también chance a Fray Antonio de Guevara, escritor del Siglo de Oro español, cuyo agonizante personaje Marco Aurelio, décimoséptimo emperador romano, obsequia a su hijo Cómodo, una tablilla babilónica con los 12 preceptos que deben seguir los reyes y los príncipes.

  1. Nunca sublimes al rico tirano, ni aborrezcas al pobre justo.
  2. Nunca niegues la justicia al pobre por pobre ni perdones al rico por rico.
  3. Nunca hagas merced por sola afección, ni des castigo por sola pasión.
  4. Nunca dejes mal sin castigo ni bien sin galardón.
  5. Nunca clara justicia acometas a otros, ni la oscura la determines para tí.
  6. Nunca niegues justicia a quien te la pide, ni misericordia a quien la merezca.
  7. Nunca hagas castigo estando enojado, ni prometas mercedes estando alegre.
  8. Nunca te descuides en la prosperidad, ni desesperes en la adversidad.
  9. Nunca hagas mal por malicia, ni cometas vileza por avaricia.
  10. Nunca des la puerta a lisonjeros, ni la oreja a los murmuradores.
  11. Trabaja siempre ser amado de buenos, y temido de malos.
  12. Favorece a los pobres que poco pueden, para ser favorecido por los dioses que todo lo pueden.

Libro Áureo de Marco Aurelio

Siempre hay que estar preparados para cuando nos llegue el poder (yo lo estoy, aunque la única vez que lo asumí fue como subjefa de grupo en segundo de secundaria -je-).

domingo, 10 de mayo de 2009

La Madre. (Fragmentos)

Pelagia suspiró. Tenía razón. Bien sabía ella que la gente no tiene otro sitio que la taberna para obtener un poco de alegría. Sin embargo, respondió:

-¡Tú no bebas! Tu padre ha bebido bastante por ti. Y me ha atormentado bastante...; tú podrías tener lástima de tu madre. Paul escuchaba estas palabras, tristes y tiernas; recordaba la existencia callada y borrosa de su madre, siempre a la espera angustiosa de los golpes. Los últimos tiempos, Paul había estado poco en casa para evitar encontrarse con su padre: había olvidado algo a su madre. Y ahora, recuperando poco a poco los sentidos, la miraba fijamente.

Era alta y un poco encorvada; su cuerpo, roto por un trabajo incesante y los malos tratos de su marido, se movía sin ruido, ligeramente ladeado, como si temiera tropezar con algo. El ancho rostro surcado de arrugas, un poco hinchado, se iluminaba con dos ojos oscuros, tristes e inquietos como los de la mayoría de las mujeres del barrio. Una profunda cicatriz levantaba levemente la ceja derecha, y parecía que también la oreja de ese lado era más alta que la otra; tenía el aire de tener siempre un oído alerta. Las canas contrastaban con el espeso pelo negro. Era toda dulzura, tristeza, resignación...

A lo largo de sus mejillas corrían lentamente las lágrimas.



-¿Qué alegrías has conocido tú? ¿Puedes decirme qué ha habido de bueno en tu vida?

Ella escuchaba y movía tristemente la cabeza: experimentaba el sentimiento de algo nuevo que no conocía, alegría y pena, y esto acariciaba deliciosamente su corazón dolorido. Era la primera vez que oía hablar así de ella misma, de su vida, y aquellas palabras despertaban pensamientos vagos, dormidos hacía mucho tiempo; reavivaban dulcemente el sentir apagado de una insatisfacción oscura de la existencia, reanimaban las ideas e impresiones de una lejana juventud. Contó su niñez, con sus amigas, habló largamente de todo, pero, como las demás, no sabía más que quejarse: nadie explicaba por qué la vida era tan penosa y difícil. Y he aquí que su hijo estaba allí sentado, y todo lo que decían sus dos ojos, su rostro, sus palabras, todo aquello llegaba a su corazón, la llenaba de orgullo ante su hijo que comprendía tan bien la vida de su madre, le hablaba de sus sufrimientos, la compadecía.

No suele compadecerse a las madres.


Paul volvió del patio.

-No encontrarán nada -dijo, con acento seguro; y comenzó a lavarse.

Después, secándose cuidadosamente las manos:

-Si muestras algún temor, mamá, se dirán: algo hay para que ésta tiemble así. Vamos, comprende que no queremos nada malo; la verdad está de nuestra parte y por ella trabajaremos toda la vida, no es ningún crimen. ¿Por qué temblar?

-Tendré valor, Paul -prometió la madre; pero, llena de angustia, dejó escapar:

-¡Si por lo menos viniesen pronto!

Pero no fueron aquella noche. Al día siguiente, previniendo que iban a reírse de sus terrores, Pelagia fue la primera en burlarse de sí misma:

-¡Tenía miedo..., de tener miedo!

La Madre. Máximo Gorki.

martes, 14 de abril de 2009

"Asignatura Pendiente", la novela no escrita sobre Corín Tellado.

Tengo en mis manos una de las más de 5 000 novelas románticas de Corín Tellado, publicada en la revista Vanidades en enero de 1993. El título: "Amante de mi Marido"; la premisa: "Tía Tita le había dado unos sabios consejos a su sobrina. ¿Serán éstos eficaces y logrará Mimí que el apuesto Loren caiga en sus redes?". Mimí es rubia, con ojos azul turquesa, bien proporcionada y bonita; fuma, maneja una moto, es culta, profesionista química y heredera de uno de los laboratorios más famosos de España. De Loren nos enteramos enseguida que viste unos sencillos pantalones blancos de dril y una camisa de algodón rojo. De Corín Tellado sabemos que acaba de morir a los 83 años, que sólo el Quijote la supera en ventas y que como escritora es reconocida incluso por Vargas Llosa y Cabrera Infante. Lo que se sabe menos es que su historia de amor no fue ni remotamente parecida a sus historias rosas, que aseguraba que "antes prostituirse que recibir un golpe", que no usó palabras como bragas, sujetador o calzoncillos porque sus protagonistas sabían quitarse la ropa con "gusto" (ellas se despojan del albornoz o de un batín de seda). Alguna vez llamada la "inocente pornógrafa", ajustó a sus damiselas a los cambios sociales, a la revolución sexual y a la liberación femenina. Sus protagonistas eran mujeres empoderadas que decidían con quien se iban a la cama y que trabajo realizar. Aunque nunca tuvieron sexo sin amor. Y al final tampoco sacrificaban la felicidad romántica por el éxito profesional. Corín Tellado se describe a sí misma como feminista aunque algunas de sus declaraciones son contradictorias con esta postura: alguna vez calificó al divorcio como un adulterio legalizado y criticó a la cantante Martha Sánchez por haber desnudado su cuerpo (para la revista Interviú) y no su alma. Pero la personalidad de la escritora es inclasificable: vistió de negro para su boda, jamás supo del amor sobre el que escribió, fue más libre que sus protagonistas, venció la censura franquista al hablar de divorcios, adulterios, amantes y sexo fuera del matrimonio, y firmó como Ada Miller sus novelas eróticas. Pero nunca logró el reconocimiento literario. Su prosa sencilla, llana y sin rebuscamientos llegó a las masas pero no a las bibliotecas. Sus historias intimistas conquistaron a generaciones de mujeres enamoradas del amor, pero no a los críticos. Pese a que la lectura de sus libros es considerado un fenómento sociológico, como autora siempre fue vista con desdén. Cansada de ser encasillada sólo pidió ser reconocida como una escritora que habla de sentimientos, y aseguró que, de titular su propia historia de amor, lo haría con el de "Asignatura pendiente"

He de haber leído una treintena de sus historias, aunque nunca me sentí identificada, nunca guardé una frase en la memoria y sólo la leí para matar el tiempo en una estética o en medio de alguna rutina laboral tediosa. A diferencia de las historias de Yolanda Vargas Dulche o de Laura Bolaños (El libro semanal), las de Corín Tellado me parecían muy esquemáticas y nunca quedé enganchada, abusaba de la descripción, de la cursilería y de los lugares comunes; pero eso no es lo que piensan sus más de 400 millones de lectores, los que la entronizaron junto con Barbara Cartland y Danielle Steel, como la reina de la novela rosa, pese a que ella en realidad opinaba que "el romanticismo era una estupidez".

Por cierto: Tía Tita tuvo razón, Mimí conquistó a Loren reanudando felizmente su relación matrimonial. Y Corín colorado, este cuento ha terminado.

lunes, 6 de abril de 2009

Asimov, El Gran Maestro Nébula

Isaac Asimov murió el 6 de abril de 1992 a los 72 años de edad. No sólo fue el escritor de ciencia-ficción más reconocido, sino también un notable divulgador científico.

Y Ames vio también y recordó que en tiempos había sido un hombre. La fuerza de su vórtex partió la cabeza por la mitad, y escapó por las galaxias siguiendo la huella energética de Brock... de regreso al infinito destino de la vida. Y los ojos de la destrozada cabeza de materia seguían brillando con la humedad que Brock había puesto allí para representar las lágrimas. La cabeza de materia hizo aquello que los seres-energéticos ya no podían hacer. Y lloró por toda la humanidad y por la frágil belleza de los cuerpos de los que en tiempos se habían desprendido, hacía millones de años. "
Sueños de robot

martes, 24 de febrero de 2009

El Amenazado

Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. La hermosa
máscara ha cambiado, pero como siempre es la única. ¿De qué
me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga
erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para
cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la
biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi
madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal,
el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la
voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas,
pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera
y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Jorge Luis Borges

jueves, 5 de febrero de 2009

Íncipit

La idea de la categoría de "El Libro Semanal" era recomendar por lo menos un libro cada semana, el que estoy leyendo, pero este mes de enero sólo (re)leí dos.
Así que me pongo al día con los íncipit (inicios de relatos) del que (re)comienzo y de otros dos que me atrevo a recomendarles:

—¡Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad.

«Diles que no me maten», El llano en llamas, Juan Rulfo.


Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad...

Historia de dos ciudades, Charles Dickens.


Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó, se dio a conocer y me dijo: «La conozco desde siempre, todo el mundo dice que de joven era usted hermosa, me he acercado para decirle que en mi opinión la considero más hermosa ahora que en su juventud, su rostro de muchacha me gustaba mucho menos que el de ahora, devastado.

El amante, Marguerite Duras.

martes, 27 de enero de 2009

Piedra de Sol



un sauce de cristal, un chopo de agua,


un alto surtidor que el viento arquea,


un árbol bien plantado mas danzante,


un caminar de río que se curva,


avanza, retrocede, da un rodeo


y llega siempre:




Octavio Paz

domingo, 18 de enero de 2009

El tintorero enmascarado Hákim de Merv

por Jorge Luis Borges

a Angélica Ocampo

Si no me equivoco, las fuentes originales de información acerca de Al Moqanna, el Profeta Velado (o más estrictamente, Enmascarado) del Jorasán, se reducen a cuatro: a) las excertas de «La Historia de Los Jalifas» conservadas por Baladhuri, b) el «Manual del gigante» o «Libro de la precisión» y la revisión del historiador oficial de los Abbasidas, ibn abi Tair Tarfur, c) el códice árabe titulado «La aniquilación de la rosa», donde se refutan las herejías abominables de la «Rosa oscura» o «Rosa escondida», que era el libro canónico del Profeta, d) unas monedas sin efigie desenterradas por el ingeniero Andrusov en un desmonte del Ferrocarril Trascaspiano. Esas monedas fueron depositadas en el Gabinete Numismático de Teherán y contienen dísticos persas que resumen o corrigen ciertos pasajes de la Aniquilación. La Rosa original se ha perdido, ya que el manuscrito encontrado en 1899 y publicado no sin ligereza por el Morgenländisches Archiv fue declarado apócrifo por Horn y luego por Sir Percy Sykes.

La fama occidental del Profeta se debe a un gárrulo poema de Moore, cargado de saudades y de suspiros de conspirador irlandés.

LA PÚRPURA ESCARLATA

A los 120 años de la Hégira y 736 de la Cruz, el hombre Hákim, que los hombres de aquel tiempo y de aquel espacio apodarían luego El Velado, nació en el Turquestán. Su patria fue la antigua ciudad de Merv, cuyos jardines y viñedos y prados miran tristemente al desierto. El mediodía es blanco y deslumbrador, cuando no lo oscurecen nubes de polvo que ahogan a los hombres y dejan una lámina blancuzca en los negros racimos.

Hákim se crió en esa fatigada ciudad. Sabemos que un hermano de su padre lo adiestró en el oficio de tintorero: arte de impíos, de falsarios y de inconstantes que inspiró los primeros anatemas de su carrera pródiga. “Mi cara es de oro (declara en una página famosa de la Aniquilación) pero he macerado la púrpura y he sumergido en la segunda noche la lana sin cardar y he saturado en la tercera noche la lana preparada, y los emperadores de las islas aún se disputan esa ropa sangrienta. Así pequé en los años de juventud y trastorné los verdaderos colores de las criaturas. El Ángel me decía que los carneros no eran del color de los tigres, el Satán me decía que el Poderoso quería que lo fueran y se valía de mi astucia y mi púrpura. Ahora yo sé que el Ángel y el Satán erraban la verdad y que todo color es aborrecible”.

El año 146 de la Hégira, Hákim desapareció de su patria. Encontraron destruidas las calderas y cubas de inmersión, así como un alfanje de Shiraz y un espejo de bronce.

EL TORO

En el fin de la luna de xabán del año 158, el aire del desierto estaba muy claro y los hombres miraban el poniente en busca de la luna de ramadán, que promueve la mortificación y el ayuno. Eran esclavos, limosneros, chalanes, ladrones de camellos y matarifes. Gravemente sentados en la tierra, aguardaban el signo, desde el portón de un paradero de caravanas en la ruta de Merv. Miraban el ocaso, y el color del ocaso era el de la arena.

Del fondo del desierto vertiginoso (cuyo sol da la fiebre, así como su luna da el pasmo) vieron adelantarse tres figuras, que les parecieron altísimas. Las tres eran humanas y la del medio tenía cabeza de toro. Cuando se aproximaron, vieron que éste usaba una máscara y que los otros dos eran ciegos.

Alguien (como en los cuentos de las 1001 Noches) indagó la razón de esa maravilla. “Están ciegos, el hombre de la máscara declaró, porque han visto mi cara”.

EL LEOPARDO

El cronista de los Abbasidas refiere que el hombre del desierto (cuya voz era singularmente dulce, o así les pareció por diferir de la brutalidad de su máscara), les dijo que ellos aguardaban el signo de un mes de penitencia, pero que él predicaba un signo mejor: el de toda una vida penitencial y una muerte injuriada. Les dijo que era Hákim hijo de Osmán, y que el año 146 de la Emigración había penetrado un hombre en su casa y luego de purificarse y rezar le había cortado la cabeza con un alfanje y la había llevado hasta el cielo. Sobre la derecha mano del hombre (que era el ángel Gabriel) su cabeza había estado ante el Señor, que le dio misión de profetizar y le inculcó palabras tan antiguas que su repetición quemaba las bocas y le infundió un glorioso resplandor que los ojos mortales no toleraban. Tal era la justificación de la Máscara. Cuando todos los hombres de la tierra profesaran la nueva ley, el Rostro les sería descubierto y ellos podrían adorarlo sin riesgo —como ya los ángeles lo adoraban. Proclamada su comisión, Hákim los exhortó a una guerra santa —un djehad— y a su conveniente martirio.

Los esclavos, pordioseros, chalanes, ladrones de camellos y matarifes le negaron su fe: una voz gritó “brujo” y otra “impostor”.

Alguien había traído un leopardo —tal vez un ejemplar de esa raza esbelta y sangrienta que los monteros persas educan. Lo cierto es que rompió su prisión. Salvo el profeta enmascarado y los dos acólitos, la gente se atropelló para huir. Cuando volvieron, había enceguecido la fiera. Ante los ojos luminosos y muertos, los hombres adoraron a Hákim y confesaron su virtud sobrenatural.

EL PROFETA VELADO

El historiador oficial de los Abbasidas narra sin mayor entusiasmo los progresos de Hákim el Velado en el Jorasán. Esa provincia —muy conmovida por la desventura y crucifixión de su más famoso caudillo— abrazó con desesperado fervor la doctrina de la Cara Resplandeciente y le tributó su sangre y su oro. (Hákim, ya entonces, descartó su efigie brutal por un cuádruple velo de seda blanca recamado de piedras. El color emblemático de los Banú Abbás era el negro; Hákim eligió el color blanco —el más contradictorio— para el Velo Resguardador, los pendones y los turbantes). La campaña se inició bien. Es verdad que en el Libro de la Precisión las banderas del jalifa son en todo lugar victoriosas, pero como el resultado más frecuente de esas victorias es la destitución de generales y el abandono de castillos inexpugnables, el avisado lector sabe a qué atenerse. A fines de la luna de rejeb del año 161, la famosa ciudad de Nishapur abrió sus puertas de metal al Enmascarado; a principios del 162, la de Astarabad. La actuación militar de Hákim (como la de otro más afortunado Profeta) se reducía a la plegaria en voz de tenor, pero elevada a la Divinidad desde el lomo de un camello rojizo, en el corazón agitado de las batallas. A su alrededor silbaban las flechas, sin que lo hirieran nunca. Parecía buscar el peligro: la noche que unos detestados leprosos rondaron su palacio, les ordenó comparecer, los besó y les entregó plata y oro.

Delegaba las fatigas de gobernar en seis o siete adeptos. Era estudioso de la meditación y la paz: un harem de 114 mujeres ciegas trataba de aplacar las necesidades de su cuerpo divino.

LOS ESPEJOS ABOMINABLES

Siempre que sus palabras no invaliden la fe ortodoxa, el Islam tolera la aparición de amigos confidenciales de Dios, por indiscretos o amenazadores que sean. El profeta, quizá, no hubiera desdeñado los favores de ese desdén, pero sus partidarios, sus victorias y la cólera pública del jalifa — que era Mohamed al-Mahdí — lo obligaron a la herejía. Esa disensión lo arruinó, pero antes le hizo definir los artículos de una religión personal, si bien con evidentes infiltraciones de las prehistorias gnósticas.

En el principio de la cosmogonía de Hákim hay un dios espectral. Esa divinidad carece majestuosamente de origen, así como de nombre y de cara. Es un dios inmutable, pero su imagen proyectó nueve sombras que, condescendiendo a la acción, dotaron y presidieron un primer cielo. De esa primera corona demiúrgica procedió una segunda, también con ángeles, potestades y tronos, y éstos fundaron otro cielo más abajo, que era el duplicado simétrico del inicial. Ese segundo cónclave se vio reproducido en uno terciario y ése en otro inferior, y así hasta 999. El señor del cielo del fondo es el que rige —sombra de otras sombras— y su fracción de divinidad tiende a cero.

La tierra que habitamos es un error, una incompetente parodia. Los espejos y la paternidad son abominables porque la multiplican y afirman. El asco es la virtud fundamental. Dos disciplinas (cuya elección dejaba libre el profeta) pueden conducirnos a ella: la abstinencia y el desenfreno, el ejercicio de la carne o su castidad.

El paraíso y el infierno de Hákim no eran menos desesperados. “A los que niegan la Palabra, a los que niegan el Enjoyado Velo y el Rostro (dice una imprecación que se conserva de la Rosa escondida), les prometo un Infierno maravilloso, porque cada uno de ellos reinará sobre 999 imperios de fuego, y en cada imperio 999 montes de fuego, y en cada monte 999 torres de fuego, y en cada torre 999 pisos de fuego, y en cada piso 999 lechos de fuego, y en cada lecho estará él y 999 formas de fuego (que tendrán su cara y su voz) lo torturarán para siempre”. En otro lugar corrobora: “Aquí en la vida padecéis en un cuerpo; en la muerte y la Retribución, en innumerables”. El paraíso es menos concreto. “Siempre es de noche y hay piletas de piedra, y la felicidad de ese paraíso es la felicidad peculiar de las despedidas, de la renunciación y de los que saben que duermen”.

EL ROSTRO

El año 163 de la Emigración y quinto de la Cara Resplandeciente, Hákim fue cercado en Sanam por el ejército del jalifa. Provisiones y mártires no faltaban, y se aguardaba el inminente socorro de una caterva de ángeles de luz. En eso estaban cuando un espantoso rumor atravesó el castillo. Se refería que una mujer adúltera del harem, al ser estrangulada por los eunucos, había gritado que a la mano derecha del profeta le faltaba el dedo anular y que carecían de uñas los otros. El rumor cundió entre los fieles. A pleno sol, en una elevada terraza, Hákim pedía una victoria o un signo a la divinidad familiar. Con la cabeza doblegada, servil —como si corrieran contra una lluvia—, dos capitanes le arrancaron el Velo recamado de piedras.

Primero, hubo un temblor. La prometida cara del Apóstol, la cara que había estado en los cielos, era en efecto blanca, pero con la blancura peculiar de la lepra manchada. Era tan abultada o increíble que les pareció una careta. No tenía cejas; el párpado inferior del ojo derecho pendía sobre la mejilla senil; un pesado racimo de tubérculos le comía los labios; la nariz inhumana y achatada era como de león.

La voz de Hákim ensayó un engaño final. “Vuestro pecado abominable os prohíbe percibir mi esplendor...” comenzó a decir.

No lo escucharon y lo atravesaron con lanzas.

sábado, 10 de enero de 2009

Rayuela, cap. 68

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...