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domingo, 21 de junio de 2015

Mi viejo, mi querido viejo.





Esta canción le gustaba mucho a mi papá -como a casi todos, ya que es una canción realmente linda-, era parte de su playlist. No había reunión o tarde bohemia sin que estuviera presente, saliendo de una pila de discos de vinilo que tenía siempre lista para esas ocasiones. También la tenía en un casete que pidió le grabáramos con un mix casero de sus canciones favoritas, con las que se acompañaba cuando sacaba el polvo de su habitación; era muy limpio y le gustaba mucho el orden, en sus últimos años no esperaba a que nosotros nos diéramos el tiempo de asear sus habitaciones y lo hacía él mismo, siempre cambiando muebles y redecorando, en un intento constante de reinventar su espacio. Y mientras sacudía cantaba bajito esa y otras canciones, a diferencia de como lo hacía años antes, a todo pulmón, cuando tenía una potente cascada de voz que presumía con gusto, y a complacencia de todos los demás (porque no conocí a nadie que oyéndolo, no quedara admirado). 

Al final solo cantaba en voz alta en reuniones, y después de que se le insistía mucho. Seguramente, como en todo lo demás, su exigencia consigo mismo lo hacía avergonzarse de que su voz se viera disminuida con el tiempo (aún cuando siempre siguió arrancando aplausos cargados de admiración). Nunca se perdonó envejecer, volverse débil, vulnerable, dependiente de los demás. Era tan todopoderoso en otro tiempo. 

Una foto que se ha perdido ha quedado en la memoria de nosotros. Era una foto muy vieja, de cuando era joven. De cuando merecía el apodo de "El Seco", que jugaba con su nombre (Ezequiel) y con su complexión. Salía de la taquilla de un cine y se nota que lo tomaron por sorpresa, seguramente diciendo su nombre para hacerlo voltear a la cámara; su gesto lo dice todo, describiéndolo bien: broncudo, agresivo, siempre a la defensiva, listo para saltar encima de quien pudiera constituirle una amenaza. Sus manos sostienen los boletos y su cara se levanta hacia la lente, el ceño fruncido que arruga una frente prematuramente surcada, la mirada fija, penetrante, retadora e inquisitiva, el mohín de los labios conteniendo una maldición, un insulto o una advertencia. 

La chamarra y el copete indican que eran los años cincuenta, el pantalón amplio y el pañuelo en el cuello, su inclinación hacia la moda de los pachucos. Así es como lo describe mi mamá en su noviazgo: almidonado, acicalado y arrogante (pese a que sus hermanos más chicos corrían descalzos por las calles sin asfaltar), era el galancito de barrio, el líder de la palomilla, el que no le sacaba a los trancazos, por el contrario, sus botas estaban reforzadas con metal para cuando había que patear hacia las pantorrillas para luego lanzar un puñetazo en el estómago y sacar el aire, antes de disparar a la mandíbula y dejarlos noqueados en el suelo, ese -nos explicaba- era su movimiento más recurrido, su sello. Era, también, aprendiz de boxeador.

Su madre lavaba ajeno y sus hermanos menores también trabajaban desde que amanecía hasta que anochecía, así malcompletaban el gasto diario, dejándole a él la carga más pesada, la de pagar la renta, el insuficiente abrigo y la escasa despensa. Lo que faltaba a veces lo completaba jugando a las cartas, teniendo siempre el buen tino de retirarse cuando juntaba alguna cantidad que aliviara las necesidades más apremiantes. Desde los catorce años era la cabeza de familia, aunque trabajó formalmente desde tres antes, abandonando la escuela al terminar el cuarto grado de primaria. Así se inició en la 'adultez'. Fue, también, aprendiz de yesero.

Venía de una familia de pequeños terratenientes, su padre era el presidente municipal de un pequeño pueblo en Tlaxcala, pero cuando murió de tres tiros en la espalda mientras montaba a caballo, dejó a sus hijos en la orfandad y en la miseria, pues sus familiares los despojaron de todas sus tierras. Demasiados hijos no reconocidos, demasiados líos de faldas y demasiados rencores dejó el abuelo, así que lo único que les quedó a su viuda y a sus hijos fue emigrar a la gran ciudad. 

Una anécdota describe el tamaño de ese despojo: cuando a finales de los años 60 los hermanos se juntaron para llevar a su madre al pueblo, a reencontrarse con sus familiares, aprovechando para llevar a sus esposas e hijos a conocer su tierra natal, un susurro que se convirtió en alerta recorrió las casas mientras ellos bajaban de sus camionetas: "¡Llegaron los Carrasco!". Un grupo de hombres, mujeres y niños salieron a recibirlos, con más miedo que gusto, con más recelo que cordialidad. Fue la abuela la que rompió el silencio, preguntando si así se recibía a los paisanos. Enseguida brotaron las risas y las bromas, las palmadas en la espalda, las presentaciones. Ya con más confianza, cuando se disfrutaba de la sobremesa, confesó uno de los locales: 

-Creíamos que venían armados, a echarnos bala. 
-A balearlos no -precisó mi papá-, pero armados si venimos.

Él siempre cargaba una Luger 22, regalo de uno de los comandantes que en ese tiempo visitaban mucho la casa (acompañados de pequeñas starlets de la época, como Isela Vega, o inclusive el mismísimo Chava Flores, que fue a dar clases avanzadas de albures a politiquillos y policletos que creían sabérselas de todas, todas). Como líder sindical recibía muchos regalos, y las armas eran algunos de ellos, no sólo pistolas o rifles, sino también machetes, dagas, cuchillos y pequeñas espadas. La Luger le gustaba por discreta, podía meterla en los maletines o entre los papeles de la guantera de su auto cuando viajaba recorriendo la República Mexicana, para defenderse de los asaltos mientras circulaba por las mismas carreteras que él ayudó a construir, cuando consiguió por fin un trabajo estable como operador de maquinaria pesada en el gobierno, y tuvo su primer acercamiento con los sindicatos. Ahí fue cuando volvió a la escuela, a la Universidad Obrera, en el hermoso edificio de San Ildefonso, ahora convertido en museo. Destacó tanto -como estudiante y como miembro sindical- que cuando una de mis hermanas cursó la preparatoria ahí, veinte años después (en la última generación que ocupó sus instalaciones), su apellido fue identificado por varios maestros, colocando muchas expectativas sobre ella (no cumplidas, hay que confesar).

Sobre la Luger contaba la siguiente anécdota: enviado en carácter de urgente a otro estado, para "coadyuvar" a imponer un acuerdo que no era aceptado por las huestes, y viendo rechazados sus primeros intentos de diálogo mesurado, y ya fastidiado por recibir insultos y mentadas de madre en lugar de argumentos, alzó su recia voz por encima de las de todos mientras arrojaba su maletín abierto sobre la mesa: "Aquí venimos a poner orden", gritó, al tiempo que la esbelta Luger se deslizaba saliendo de entre los papeles. El silencio denso que se dejó sentir durante largos instantes fue roto por las voces conciliadoras que intentaban calmarlo: "No, señor Carrasco, podemos dialogar... sentémonos a dialogar". Sin perder estilo y calma recogió parsimoniosamente la pistola que había olvidado llevaba, agradeciendo que no se le hubiera escapado un tiro, y que ninguno de aquellos líderes rurales, que posiblemente también iban armados, se hubiera sentido tentado a responder de igual manera. Era considerado, también, un gran negociador.

Seguramente, de haber tenido uno, le hubiera gustado que esta canción musicalizara su funeral. O de haber tenido una, que se cantara al pie de su tumba. Quizá eso pensaba mientras la cantaba bajito, sólo para sí, mientras la escuchaba en esas tardes bohemias que se montaba de tanto en tanto.

jueves, 1 de enero de 2015

¡Primer Sexenio!





2014 fue un año difícil, Peña Nieto seguro jamás lo olvida -je-, pasó de ser el "salvador" de México a una figura de inacción hecha de cartón para ser quemada, golpeada y decapitada por el pueblo que lo odia (que es la gran mayoría, pese a que los peñabots parezcan ser muchos, y los que prefieren que la indignación no se manifieste ni siquiera con hashtags sean todavía más).

Fue un año de cambios y despertares en este país, lo que podría ser semilla de movimientos de mayor complejidad que una marcha o un bloqueo, pese a la demanda de que las manifestaciones permanezcan pacíficas, o del lógico desgaste de la movilización popular. Lo que sí es tangible ya, es que germinó una conciencia crítica que invita a la acción organizada.

Lo cual es muy bueno.

Ni el levantamiento del Ejército Zapatista hace exactamente veintiún años, ni la protesta masiva de quienes estaban convencidos de que hubo fraude en las elecciones de 2006 (los dos sucesos que volvieron a convocar a la Sociedad Civil que se organizó espontáneamente por primera vez después del sismo de 1986, para cubrir el vacío del tibio gobierno de entonces) habían provocado las multitudinarias adhesiones solidarias que se han presentado después de la desaparición y asesinato de estudiantes normalistas de Ayotzinapa, la gota que derramó el vaso de la indignación por la impunidad y la connivencia de autoridades corruptas con narcotraficantes. Por eso la protesta y la rabia se ha dirigido hacia lo alto de esas autoridades, tomando la figura presidencial como catalizador de toda la incomodidad y disgusto populares. Sumando la mirada crítica de los medios que antes le brindaban tolerancia cómplice, y la reprobación a su gestión desde otros países, el sexenio de Peña Nieto se ve más complicado de lo que ha sido el sexenio de este blogcito cumpleañero. Aquí sólo hemos tenido un (absurdo) reclamo por el nombre, un (absurdo) pleito entre divas ególatras, y unas cuantas (absurdas) grafiteadas en un post popular, que vio pintadas sus paredes con frases escatológicas cual baño de secundaria.

Fuera de eso, pura buena vibra ha llegado por aquí. Más de la que su inconstante, (mentalmente) inestable e inconsistente autora merece. Gracias por eso, ustedes son mejores lectores de lo que yo soy como bloguera.

Yo no puedo hacer un balance objetivo de este año, personalmente me siento mejor que nunca, es decir, en una de mis etapas de mayor estabilidad en varios niveles, además de algunos logros individuales, las celebraciones recientes me han confirmado que tengo amigos sinceros con los que mantengo lazos muy firmes, además de la suerte inmensa de ser parte de una familia felizmente disfuncional, pues tal como decía Tolstói, las familias infelices lo somos de distinta manera, incluso dando cabida a una felicidad intermitente y necia, que regresa tozuda a instalarse en cualquier recoveco que encuentra, pese a las grandes tragedias que tampoco se resignan a abandonarnos. Porque a pesar de esas pequeñas y crecientes dosis de dicha, y de avances tímidos que logramos, dos sucesos añadieron el drama que la vida requiere. Dos pérdidas, dos ausencias, dos huecos en el estómago y el pecho, dos nudos en la garganta que se deben disimular con la sonrisa, pese a todo, sincera. Porque de eso se trata la vida, ¿no es cierto?, de buscar sonreír de nuevo, de intentar sonreír otra vez.




Así se iluminó Europa celebrando el cumple del blogcito. Apenas comenzó el año y luego luego se pusieron bien loquitos festejándonos hasta en Dubai, Hong Kong y demás hermanas repúblicas. ¿Qué chiditos, no?

Y hoy mi sonrisa es muy plena. Yo termino el año brindando como en La Traviata, y comienzo los años acompañando mi primer despertar con los aplausos de la Marcha Radetzky de Johann Strauss, que concluye el tradicional Concierto de Año Nuevo en Viena.

Y desde hace seis años, esta es mi celebración por El Fanzín, por todas las cosas lindas que me ha traido: el aprendizaje, las conversaciones, las amistades, la empatía, las ideas en tránsito, las puertas que se abren, las voces que escucho, los estilos que reconozco, los caminos que recorro, los puentes que se tienden, las manos que se brindan, las causas que se abrazan, las personas... sobretodo, las personas. Los avatares que se vuelven personas, los nicks que se vuelven nombres.

Carmen, Nora, Marichuy, Donají, Luis, Aurelio, Bertha, Ana, Tere, Laura, Carolina, Gisela, Max, Hugo, Carlos, Adriana, Jesús, Juan, David, Ángela, Norma, José, Sergio... nombres que se han vuelto amigos constantes, maestros y cómplices, presencias que entibian la virtualidad, y junto a todos estos nombres, hay tres que me persiguen siempre, porque sé que El Fanzín les debe mucho y necesito agradecerles: Andrés, Rodrigo y Ulisses. No fui inteligente y no supe dejarles saber la importancia que tuvieron para mí y para el blog, no supe corregir mis errores ni tuve la suficiente madurez, y lo lamento de manera recurrente, ojalá un día tenga la oportunidad de ofrecer la disculpa obligada.

Por hoy, agradezco la oportunidad de celebrar brindando y aplaudiendo así:






Feliz Año. Feliz Vida.

Adendum: releyendo la entrada de hace un año, en que transmito toda la frustración de ir contra un sistema sin mayor esperanza de provocar un cambio, hoy puedo decir que todas estas manifestaciones han servido, además, para que la esperanza se vuelva más robusta y firme, de ahí el cambio de ánimo registrado en este último año. El sistema sigue ahí, como el dinosaurio de Monterroso, esperando nuestro total despertar... pero somos más ahora.

domingo, 7 de abril de 2013

Resurrección Dominguera


Una semana después pero llegó mi propio domingo de resurrección.

Perdón por si alguien ha quedado defraudado de no encontrar más entradas aquí en las últimas semanas, no sé si aún queden lectores de este blog o se han perdido todos. Pero espero ustedes y yo recuperemos el ritmo anterior.

Una de las razones de que no me organice para escribir en éste es que ahora escribo en otro blog. Para esto déjenme les cuento que uno de los mayores halagos que recibí sobre mi manera de bloguear fue precisamente en una de las tantas pausas que ha tenido El Fanzín -de hecho era la primera ausencia larga-, esa vez por dificultades económicas al no poder pagar el servicio de Internet, y lamentando la falta de actualizaciones, a una amiga lectora le comentó su esposo: "debían pagarle por bloguear". Así de buenos le parecían mis posts y así de lamentable el que no pudiera subir nuevos. Me sentí realmente halagada y orgullosa cuando ella me lo contó. Aunque no fuera con una compensación económica me di por bien pagada, ante esa opinión.

Esta ausencia se debe también a motivos económicos, pero ahora es el contrario. Y es que ahora sí me pagan por bloguear. No aquí en El Fanzín, lamentablemente, sino en el blog corporativo de una empresa, con una temática muy diferente a la de aquí, y en un tono mucho menos informal. Aun así los invito a leerme allá también, sin embargo, no quiero hacer una invitación y ya. Mejor primero les cuento mis andanzas del último fin de semana.

Como cada vacaciones de semana santa, mi familia y yo salimos a pasear, aquí ya he contado como me fue la última vez que nos fuimos a acampar a un balneario en Hidalgo, y aquí como me fue en Acapulco (y aquí como me volvió a ir en la última visita), esta vez volvimos al balneario de aguas termales (ya estamos hartos de ir al mismo, pero los niños y el que paga el viaje ejercen su dictadura al decretarlo el balneario oficial de las vacaciones familiares). La verdad es que aunque nos quejamos de ir otra vez, lo disfrutamos mucho. El día que empezó frío y con viento se compuso totalmente, las aguas siempre cálidas y las instalaciones cada vez más comfortables nos regalaron momentos felices y divertidos. Sin embargo, todavía hoy no me repongo (apenas fui antier) del ejercicio realizado en sus albercas, de los golpes ligeros al caer de toboganes y chocar con los que también saltaban en la alberca de olas gigantes, de los raspones al rozar el fondo de un río artificial de poca profundidad, cuando me dejaba llevar por su corriente, y de la prolongada permanencia en aguas geotérmicas, tan benéficas y relajantes que todavía me mantienen en un sopor que me atolondra -je-. Y aquí es donde hago el primer enlace al blog que me da de comer, pues quiso la casualidad que encontrara información sobre los mejores balnearios de aguas termales en el mundo (hotsprings, les dicen en el idioma de Shakespeare, Wilde y los Beckham), y es que tengo que explicarles que el blog está dedicado a la información sobre el estilo de vida acomodado y de lujo (lifestyle, le dicen, justamente, en el idioma de los Beckham... y los Windsor).

Ya también es tradición nuestra hacer un alto para comprar pastes cuando pasamos por Pachuca al regresar. Kiko´s son el McDonald´s de los pastes, cada tres calles hay una sucursal y dominan hasta en la publicidad, ahora ya le salieron contrarios igual de competitivos en la mercadotecnia y también se ve una buena cantidad de letreros de El Duque (que vendrían siendo los Burguer´s King de los pastes... je, chiste malo de tan obvio y falto de ingenio), pero nosotros apostamos por comercios más pequeños.



Y aquí aprovecho para platicarles sobre los pastes porque debo esa entrada desde hace dos años. Para quien no los conozca, los pastes son como empanadas, también su relleno varía en dulce o salado, aunque los originales son los de carne molida, papa y poro, tal como tradicionalmente los hacen en Inglaterra. La masa utilizada es la cornish pastry, que es la base clásica para pays y tartas, y aquí el relleno se amplió a los platillos de la comida regional, heredera de la comida novohispana, tales como mole con pollo, picadillo, frijoles con chorizo y queso, jamón con queso y piña, champiñones, tinga y papas con atún; también hay de relleno dulce, como ate con queso, mermelada de piña, crema pastelera, manzana con canela, arroz con leche, cajeta y nutella. También hay otra variante que es con pasta hojaldrada, que es mi pasta favorita, pero para los pastes prefiero la masa original, y aquí les dejo la receta que tradicionalmente se usa en Real del Monte, Hidalgo (para hacer los cornish pasties a la manera inglesa, aquí un enlace al periódico Guardian, con un muy completo artículo sobre su platillo tradicional):

Pasta original :
 - 2 kilos de harina de trigo 
- 1 kilo de manteca 
- Agua, la necesaria 
- Sal al gusto 

Se mezcla la harina con la manteca, integrándolas poco a poco. Se agrega la sal y el agua. Se amasa hasta formar una pasta manejable, se deja reposar mínimo media hora. Luego se hacen las tortillas, el relleno se coloca en una mitad y se cubre con la otra, los bordes se unen con pequeños pellizcos, formando una especie de trenza, o se barnizan con agua o huevo, para que se peguen. También la superficie de la empanada se barniza con yema de huevo, para que quede brillosa. Si el relleno es dulce puede salpicarse con un poco de azúcar. Se hornean alrededor de veinte minutos, dependiendo de la intensidad del horno (en Hidalgo lo hacen en hornos de tabiques rojos), hasta que queden doradas (algunos recomiendan voltearlas y hornearlas hasta que el otro lado quede igual de dorado).

Relleno original: 
- 1 kilo de papa fresca 
- ½ kilo de carne molida de res 
- Cebolla picada 
- Perejil o poro picado 
- Sal y pimienta negra al gusto

Las papas se cortan en cubos pequeños, al igual que la cebolla, el poro también se pica finamente y se mezclan todos los ingredientes con la carne, la mezcla final se salpimenta. Se coloca crudo en las tortillas antes de unir sus extremos. Esta es la diferencia entre un paste y una empanada, en los pastes el relleno se coce junto con la masa.

Y ¿cómo fue que un platillo inglés se convirtió en el platillo tradicional de la capital de Hidalgo, y de pueblos mágicos como Real del Monte? A causa de la plata, y del vasto yacimiento que se encontró en ese pueblito y que fue explotado por siglos por los españoles, especialmente por Pablo Romero de Terreros (ajá, no sólo fue una colonia, fue uno de los hombres más ricos de la Nueva España en su tiempo, al grado que invitó al rey de España para que visitara su mina y el pueblo, y le ofreció adoquinar con lingotes de plata el camino desde Veracruz hasta Real del Monte, para que el carruaje real no pisara la tierra). Ya independizado el pueblo y el territorio mexicanos, el descendiente de Romero de Terreros quedó en bancarrota y para reabrir sus minas buscó inversión en Londres, de donde llegó nueva tecnología y mano de obra. Fueron estos obreros ingleses (de la provincia de Cornwell) los que trajeron la costumbre de transportar su almuerzo envuelto en pan, para conservarlo caliente. La trencita de pan que une los extremos de la tortilla era para sujetar el paste, pues no tenían oportunidad de lavarse las manos después de interrumpir el trabajo en la mina para el almuerzo. Por cierto, junto con los pastes, trajeron el futbol.

Otro día hablamos de la pasta de hojaldre (sé que eso ya lo prometí pero les juro que se los cumplo ahora sí).

Por cuestiones de trabajo ando asomada siempre al mundo del lifestyle y el lujo, ahorita como advenediza e intrusa, sintiéndome todavía culpable de dejar mis votos de pobreza voluntaria y entrar en esos mundillos elitistas. Siempre me ha gustado el comfort y soy de naturaleza sibarita, pero siempre me molestó que esos gustos se reserven a clases acomodadas, creo firmemente que todo el mundo debería tener derecho a los placeres que da la calidad y el buen gusto. Confieso que cuando yo disfruto más un lujo es porque lo obtengo gratis -je-, y por eso ahora todavía estoy encandilada con algunos placeres que descubro gracias a mi jefe o a mis compañeros de trabajo, sin que me cueste gastar el poco dinero que recibo. Gracias a mi jefe me hicieron un cambio de imagen en el salón de belleza más caro de México, y quedé maravillada de la atención y las comodidades que ofrecen. También descubro algunos sabores nuevos que me habían sido vedados por el precio que tienen en las tiendas gourmets o en los restaurantes más lujositos, y también he quedado asombrada de las sensaciones en mi boca... claro que igual disfruto un taco de carnitas del puesto de la esquina o los nopalitos que prepara la mamibicha, o el vaso con coca-cola fría que por mi dieta me es restringido y que cuando hago la excepción pecaminosa lo disfruto igual que si fuera un pecado carnal.

De esos gustos caros que todavía no me doy están los libros de ornato que tanto me gustan, y de los que quería hablarles desde hace mucho. Los gringos los llaman coffee table books, y son los libros de gran tamaño y pasta dura que preferencían el contenido visual con fotografías de alta calidad, normalmente de la naturaleza, de obras pictóricas, escultóricas o arquitectónicas, con imágenes de danza o de moda, o con imágenes altamente estéticas o emblemáticas.

El primero de ellos data de 1892, y fue concebido por el director de una asociación de ciudadanos estadounidenses con un visionario interés por el cuidado del medio ambiente, y con la intención de llamar la atención hacia ese tema (tan poco prioritario en ese entonces), para lo cual ideó un libro con poco texto e imágenes impactantes. Inspirado en los pósters con imágenes de la naturaleza que adornaban las paredes de su despacho, David Brower, director de la asociación ambientalista Sierra Club, encargó el libro This is American Earth al fotógrafo Ansel Adams. Fue el primero de una exitosa serie de libros, que fueron los primeros en adornar las mesas de café norteamericanas, para adorno y presunción.

Hace mucho aquí hablamos del libro Sumo, del fotógrafo de moda Helmut Newton, uno de los coffee table books más famosos y exitosos (no suelen ser bestsellers dado el alto costo de fabricación y de venta al consumidor, muchos basan su éxito comercial precisamente en ser ediciones limitadas). La editorial alemana Taschen es la que se ha especializado en la edición de estos libros, con cuidadas ediciones en material de calidad, y enfocados a personalidades de gran prestigio. Y justamente aquí es donde hago mi segundo enlace al blog que realizo profesionalmente (ah, porque eso sí, ya puedo decir que soy una blogger profesional... por lo menos ya cobro por eso, y oficialmente ya no soy amateur, je), porque encontré novedades de esa editorial, enfocados al mundo de la moda. Pásenle a lo barrido y léanme por allá también, si me hacen favorcito.

Ya les enlacé a los dos últimos artículos de allá, les dejo ahora el enlace al blog general, aunque al principio hay dos entrevistas interesantes, pero que no hice yo, yo sólo escribo los artículos y las actualizaciones de estado en las redes sociales (y también ahí los invito a seguirme, a diferencia de mis perfiles como la malbicho, ahí sí actualizo diariamente... y les prometo ir más allá de la frivolidad del mundo del lujo).

También les prometo ya no alejarme tanto de aquí. Yo a este blog lo extraño más que ustedes, se los juro.

martes, 1 de enero de 2013

¡CUATRO AÑOS DEL FANZINE!

Así empezó todo:



Con un propósito incumplido... pero no olvidado. Aunque ahora ya me es casi imposible escribir diariamente, además el blog a evolucionado un poco, no es más un álbum de recortes y para recoger lo que veo en la red está El microfanzín, con una plataforma más práctica para eso; para comentar la información actual está Twitter y para cotorrear sabroso y echar chisme está Facebook (y para algo de todo eso está Google+ pero la verdad es que se me olvida que está ahí).

Ya tampoco las cosas del Fanzín y la malbicho me ocupan exclusivamente, no les había dicho pero soy responsable del manejo de las redes sociales y del blog de un sitio que proximamente tendrá una apertura pública, encima me comprometí en algunos proyectos que me interesan sobradamente, y que tienen que ver con la conciencia social que me he comprometido a desarrollar en mí y -en lo posible- en los demás, uno de esos proyectos es una iniciativa para contrarrestar la violencia y la normalización de la muerte de las víctimas del narcotráfico y la guerra mal planeada que se lleva contra este. Les cuento más sobre esto en una próxima entrada sobre el tema.

Porque lo que hoy nos ocupa es... ¡el cumple!

No es casualidad que el cumpleaños del blogcito sea en inicio de año, la coincidencia no es tal y lo que se empezó hace cuatro años fue el inicio de una conversación y una convivencia fructífera, justo como el ciclo que se inicia cada 365 días y que nos entusiasma renovar. Hoy celebramos al doble, y brindamos también dos veces, una por el año que nace y otra por el año nuevo del Fanzín, que también renace. Lo único que sentimos es que nuestro cumple opaque otros eventos casi tan importantes como nuestro aniblogsario:

En 1325 la fundación de la ciudad de Tenochtitlán. En 1801 Giuseppe Piazzi descubre el primer asteroide, Ceres. Y se funda el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. En 1860 Lincoln programa la abolición de la esclavitud. En 1959 triunfa la Revolución Cubana sobre la dictadura de Fulgencio Batista. En 1994 entran en funcionamiento el Espacio Económico Europeo (EEE) y el Tratado de Libre Comercio (TLC) de Canadá, EEUU y México. Y guerrilleros del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) inician una rebelión en el estado mexicano de Chiapas protestando contra la pobreza del indígena campesino. En 1998 entra en circulación el euro, moneda única para dieciséis países de la Unión Europea, siendo Eslovaquia el último en unirse.

Por nuestra parte este año volvemos a recordar al santo patrono del blog, al que nos encomendamos en un principio: el dios Jano.



Jano es una figura mitológica exclusiva de la cultura romana, considerado un héroe (al igual que Prometeo) se le atribuye también la invención del dinero, las leyes y la agricultura, según los romanos este dios aseguraba buenos finales.

El origen del nombre del mes de Enero (Ianvarivs) procede de Jano, el dios romano de las puertas, los comienzos y los finales, a quien se representaba con una figura bifrontal, mirando hacia ambos lados de su perfil (al Este y al Oeste, por donde sale y se mete el sol); era el dios de los cambios y las transiciones, de los momentos en los que se traspasa el umbral que separa el pasado y el futuro, y se le honraba cada vez que se iniciaba un proyecto nuevo. Enero era el undécimo mes del calendario romano, fue con las reformas al calendario juliano (45 a.C., durante el mandato de Augusto) que fue considerado el inicio del año.

Este blogcito se inició con el año en este mes de puertas abiertas, encomendándose al dios Jano, no sólo para tener un buen comienzo sino un buen final, y cuando sea necesario, una buena transición.

Pero todavía no es tiempo del final del blog, aunque la transición se ha hecho con cada entrada. Y hoy precisamente para celebrar el fanzinversario les quiero comentar sobre las mejores entradas del blog. Al gusto del público y al mío propio.

Porque las reinas de las entradas son las que ofrecen datos e información para trabajos escolares, destacando descaradamente las que tratan sobre la pena de muerte, ofreciendo argumentos a favor y en contra, dentro del dossier que hicimos sobre el tema. Solitas, esas dos entradas ya sostienen el posicionamiento del blog, pues acumulan entre las dos más de cincuenta mil visitas, y diariamente rebasan el centenar. Son también las que mayor número de comentarios tienen, incluso habiendo borrado los más soeces y estúpidos (siendo las únicas entradas en las que he borrado comentarios, que ofrecían sexo por pago y lindezas de ese tipo, y a petición e insistencia de los mismos lectores). Otra reina de las entradas, a pesar de su corta edad, es la de Continuando la conversación sobre bullying, y también la que habla de La situación de la mujer en la actualidad, que aborda problemáticas como la ablación, la violencia sexual, la trata de blancas y otros temas sobre la realidad adversa de las mujeres en el mundo, dando cifras estremecedoras. El dossier sobre la discapacidad también es otro que atrae bastantes visitas.

Pero no todo es seriedad en el blog, desde el amor en las historietas rosas con Susy, Secretos del corazón, en los ligues en las redes sociales, con la historia de Cuca, una transexual cibernética, o el amor explicado desde el punto de vista científico, el romanticismo ha estado presente en el blog, atrayendo grandes cantidades de visitas. El amor y el desamor, y este último ha corrido por mi cuenta, tanto con curiosidad felina como con desahogos personales, aquí hablamos de los celos enfermizos y del duelo emocional, el temido mal de amores, y también lo hemos abordado a título personal, porque este blog ha sido hecho por una malbicha enamorada y muy malcorrespondida (correspondida, sí... pero ese es el principal problema, porque de veras lo es muy mal, je), y aunque no es mi deseo exhibirme tanto, al final no he logrado evitar hacerlo, y aquí está documentado lo que el enamoramiento, pero sobretodo, la desilusión y la desolación han provocado en la endeble mentecita malbichosa durante todas las fases del proceso amoroso y del duelo emocional, una muestra son las siguientes entradas:


También se habló de ausencias y pérdidas, tanto virtuales como físicas, la más sentida, la de mi padre, por la relación turbulenta que hubo entre él y yo, en donde igual éramos enemigos y cómplices, él inspiró dos textos:


Queda demostrado con estas entradas que la malbicho no es sólo un personaje, es también el retrato de una personalidad imperfecta, humanamente imperfecta, pues también se documentaron las enemistades virtuales y lo poco estable que es la autora intelectual de este crimen bloguero. Pero no todo ha sido infelicidad o nostalgia, y aquí dejo la prueba de que esta bicha ha sido feliz en dichosos paréntesis... y creo que incluso me atrevo a asegurar que actualmente también lo soy, y que estoy viviendo la mejor época de mi vida, así que el siguiente texto podría haber sido escrito hoy mismo:


Y otro muy festivo, de cuando aún me querían mis lectores y se daban el tiempito de venir a echar desmadre (esta vez por mi cumple):


Y de las entradas que más me han gustado a mí (y a veces también a ustedes), las que demuestran qué es lo quiero hacer con El Fanzín y para qué mantengo un blog, dejo algunas muestras que a mí me da orgullo y gusto releer, y que, perdonen la presunción, pero incluso considero que algunas son un aporte a la información en la red:

31 curiosidades de 31 minutos. Caza de albinos en Tanzania. Narcomentarios (sobre narcoviolencia y narcocultura). La malinche, ¿traidora o madre de la nación mexicana? La cena del centenario. Historias deliciosas: de Las muy ricas horas a la mantequilla Colbert. Los funerales de Víctor Hugo. El profesor y el pianista. El español mexicano y el (ab)uso del diminutivo. Los dibujos eróticos de Klimt. Cuando una mujer parte plaza. Taller de sexualidad: Parafilias alternativas y prácticas sexuales curiosas. La fiesta del Cinco de febreroEvolución del Zócalo, siglo XX (Minidossier). Juana Gallo. Manuel Tolsá y los trotes del caballito. Dossier: Jesús... ¿Cristo o de Nazareth? Muerte, conspiranoia y fraude: del Joker al Escándalo Libor. Los Barbarrojas del siglo XXI: los piratas somalíes. El ruido de fondo. Ópera Mariachi.

Estas son algunas de las casi mil entradas del Fanzín, y son también, algunas de las que me da gusto haber hecho (otras, reconozco, son absolutamente desechables). Son las que demuestran el amor con que se ha hecho este blog y con el que se ha construido el personaje de malbicho, amor por las letras, amor por la cultura, amor por la humanidad, amor por mi país, amor por mi ciudad, amor por mi familia, amor por la vida y amor por el amor mismo. Me encantaría saber cuál es la que más les gusta a ustedes, o cuál fue la que hizo que se decidieran a quedarse (claro, les hablo a los lectores habituales, que son con quien quiero compartir el festejo de hoy), ojalá quieran contármelo.

Es mi tradición recibir el Año Nuevo con dos canciones: la primera es la interpretación de Brindisi, de La Traviata, con Ana Netrebko, Rolando Villazón y Plácido Domingo en el concierto de Berlín de 2006:


La segunda es la Marcha Radetzky, del tradicional concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, que este año contó con la batuta de Franz Welser-Möst:



Siempre los pongo en El (micro)Fanzine, pero hoy quiero dejarlos aquí para compartir con ustedes mi deleite.

Le robo a Nora su tradicional despedida en cada entrada, pues necesito decírselos con la mayor sinceridad:

Gracias por leerme. 

martes, 6 de noviembre de 2012

Instantáneas Personales de Grandes Fotógrafos


Conocemos sus imágenes, íconos de la fotografía y documentos de la historia de la humanidad. Pero conocemos menos sus personalidades, sus historias de vida y sus anécdotas.

Aquí ya vimos que detrás de las arrobadoras fotografías de Miroslav Tichý había una historia y una persona igual de magnéticas; platicamos la anécdota de la foto de Dalí atómico, y también de la verdad detrás de la emblemática fotografía de la niña y el buitre de Kevin Carter. Vimos también la historia detrás de las imágenes de Lee Jeffries; nos enteramos de cómo Muybridge inició la cinematografía a partir de probar el vuelo de los caballos (y hasta de sus pleitos de alcoba), y contamos anécdotas sobre las fotografías más famosas; nos preguntamos qué pasó con la Madre Emigrante, quien fuera el rostro de la Gran Depresión, y en El (micro)Fanzine recordamos el experimento fotográfico de Robert Doisneau sobre la gente, un desnudo y un escaparate.  Hoy volvemos a los fotógrafos con algunas anécdotas alrededor de su obra y su vida:

Henry Cartier-Bresson era camarógrafo del ejército francés cuando fue capturado por los nazis en 1940, casi tres años fue prisionero en un campo de trabajos forzados, del que pudo escapar en su tercer intento, aliándose a la resistencia antinazi. Había escondido su famosa Leica todo ese tiempo en un lugar de los bosques de los Vosgos, recuperándola. Y con esa cámara tomó la siguiente fotografía, en 1945, de una mujer que colaboraba con los nazis en los campos de concentración, sometida al repudio y escarnio público.


Cartier-Bresson es considerado uno de los mejores fotógrafos de todos los tiempos, y es famosa su idea del "momento decisivo", donde se capta la efímero. Una tarde de lluvia neoyorquina, saliendo de su propia muestra en el Museo de Arte Moderno, se dedica a captar los "momentos decisivos" de los transeúntes en busca de resguardo, y alcanza a escuchar cuando alguien, señalándolo, dice: "Miren a este tipo. ¡Otro más que se cree Cartier-Bresson!".

Henri Cartier-Bresson en la lluvia
Pero la anécdota más memorable quizá sea la que él mismo contó para ejemplificar que en su vida todo le debía al azar: un día recibió una llamada de Jorge Luis Borges, explicándole que él quería nominarlo para un premio que otorgaba una millonaria siciliana, con la particularidad de que era el artista ganador anterior quien nominaba al siguiente galardonado. Cuando el fotógrafo preguntó la razón de quisiera entregarle ese premio, el escritor respondió: "Porque soy ciego. Y quiero dártelo en reconocimiento a tus ojos". Sin embargo, Borges murió antes de poder dárselo, así que Cartier-Bresson le pidió a su viuda María Karuna que ella se lo entregara. Así, viajó a Palermo (Sicilia) para recibir su premio; curiosamente, Borges había sido criado en Palermo, Buenos Aires, y él, Cartier-Bresson, fue concebido en Palermo, Sicilia... justo en el hotel en que lo hospedaron los organizadores, y donde sus padres pasaron su luna de miel, nueve meses antes de que él naciera.

Borges y Cartier-Bresson
Edward Steichen fue un representante destacado del Pictorialismo, movimiento artístico de finales del siglo XIX que buscaba distinguirse de la fotografía de aficionados, que se multiplicaban por la comercialización accesible de la cámara Kodak (cualquier parecido con la actualidad, donde recursos como Instagram hacen que cualquiera se sienta "artista de la imagen", es mera coincidencia, je). Entre otras características se buscaba un efecto de desenfoque o bruma. Cuando Steichen fotografió la estatua de Honoré de Balzac que hizo Rodin, a la luz de la luna, usó una exposición de una hora para lograr un efecto fantasmal. Al ver la fotografía el escultor le dijo: "Harás que el mundo entienda mi obra con tus fotos".


Al contrario de los pictorialistas, que buscaban alejarse de la fotografía como instrumento para retratar la realidad, Paul Strand (también discípulo del gran Alfred Stieglitz, mentor de Steichen) realizó los primeros trabajos de foto-verdad, con retratos espontáneos y naturales de gente de las calles, para los cuales utilizaba una cámara que parecía estar enfocando hacia otro lado, pero en realidad enfocaban al objetivo situado a 90º, lo que le permitía captar rostros sin pose. Esta es su imagen icónica:


Cuando Jacob A. Riis, de profesión reportero, se hizo acompañar de dos fotógrafos aficionados para realizar el primer trabajo de fotoperiodismo en la historia, titulado "Como vive la otra mitad", y que trataba sobre los vagabundos, borrachos y demás personas en situación de calle de Nueva York, no imaginó que la policía los perseguiría alertados por las denuncias de varios testigos, que aseguraban, habían visto visitantes de carácter sobrenatural, según consta en el diario Sun, de 1988: "Extraños acontecimientos han sumido en la intranquilidad las noches de nuestra ciudad. Son varios los testigos que afirman haber distinguido en la penumbra a tres o cuatro fantasmagóricas figuras cargadas de bultos. Luego, vieron un relámpago, oyeron unas pisadas que se alejaban... y los misteriosos visitantes habían desaparecido sin dejar rastro". Riis, además de ser considerado pionero tanto del fotoperiodismo, también lo fue de la fotografía... al ser de los primeros en trabajar con flash

Nido de bandoleros, Calle Mulberry. 1888

Riis es conocido por su filantropía y labor de concienciación hacia los más necesitados, e incluso era llamado por el presidente Roosevelt, el ciudadano más útil de Nueva York y el mejor estadounidense que he conocido.

Pero la más grande de las anécdotas es de la fotógrafa Vivian Maier, quien trabajó como niñera casi toda su vida dejando su pasión por la fotografía oculta del mundo, hasta que un agente literario (John Maloof, que hacía una investigación sobre la ciudad de Chicago) compró una caja con cientos de imágenes en un sitio de subastas. Al ver la naturaleza y la calidad de las fotos regresa al mismo sitio y compra el resto de las cajas, con más de cien mil negativos y más de veinte mil rollos sin revelar: el trabajo de más de treinta años recorriendo las calles de Nueva York y Chicago con una cámara colgando del cuello. Apenas algunos reflejos, opacos y tímidos, como el anonimato de esta mujer, permiten adivinar como era la fotógrafa, y por fin, casi un año después, un nombre en un sobre da una pista, Maloof la busca en Internet y sólo aparece un obituario informando de su muerte... ocurrida dos días antes.



Aquí está el blog que John Maloof le dedica, mientras edita un libro y un documental con su extenso trabajo. Y la reflexión ineludible es: ¿cuántos y cuántas Vivian Maier habrá en las filas de Flickr, en los álbumes de Picasa, en las categorías de Hipstamatic e Instagram, esperando por ser descubiertos?

Y, ¿cuál será la historia detrás de la imagen que nos impacta?

lunes, 30 de julio de 2012

Muerte, Conspiranoia y Fraude: Del Joker al Escándalo Libor


Mucho se ha dicho sobre la reciente masacre en el cine Aurora, en Denver. Y es que es mucho lo que se puede decir sobre un acto así. El asesinato masivo durante la exhibición del estreno de la esperada película The dark night rises -la última cinta sobre Batman que realiza Christopher Nolan y que apunta para convertirse en una trilogía "de culto"-, sigue acaparando titulares y espacios en los medios, que se centran, principalmente, en la personalidad del joven a quien se ha señalado como el responsable de las doce muertes y los cincuenta y nueve heridos.

Según la información dada James Eagan Holmes, que un mes antes había abandonado un doctorado de Neurociencias, se entregó a la policía en el estacionamiento del cine diciendo: "Soy el Joker", en clara alusión al villano antagonista de Batman, después de disparar hacia el público espectador en el interior de la sala, tras arrojar una granada de gas. Iba ataviado como Bane, y aunque portaba un casco, una máscara de gas, un chaleco antibalas y vestimenta de combate bajo su gabardina, no llamó particularmente la atención pues varios asistentes iban disfrazados, también. La policía llegó menos de dos minutos después de haber recibido las llamadas de emergencia, lo aprendió junto a su auto, lleno de armas. Según las autoridades él mismo les dio aviso de las trampas explosivas que había puesto en su departamento, y su intención de atraer a sus vecinos a él para reclamarle el volúmen excesivo de la música que dejó programada, provocando así una detonación si alguien entraba a reclamarle, y dando inicio a explosiones en cadena que hubieran matado a las decenas de vecinos que vivían en su edificio.

Sin embargo, esa cooperación con la policía no volvió a producirse, James Holmes guarda silencio ("silencio legal", según su defensor de oficio) y no aporta más datos. Toda la información que circula de él es de investigaciones que autoridades y prensa proporcionan, por ellos es que se sabe de su cabello teñido, de su doctorado abandonado, de que en los últimos dos meses había acumulado un arsenal que supera a los de nuestros cuarteles policíacos (siempre en desabasto), que no tenía casi ninguna actividad en redes sociales (con la interesante excepción de un perfil abierto ese mismo día en un sitio de encuentros para adultos, en el que preguntaba: "¿Vendrás a verme a la cárcel?"), que su madre dijo "Tienen a la persona correcta" cuando indagaban de él por teléfono (lo que fue interpretado como una afirmación sobre su personalidad conflictiva, aunque luego ella aclara que se refería a ella misma), que era un estudiante tan brillante como solitario y reservado... que todos lo consideraban "un muchacho tranquilo".

¿Qué llevó a un estudiante destacado, graduado con matrícula de honor, dotado de una beca exclusiva, que precisamente investigaba sobre desórdenes psiquiátricos y neurológicos, buscando la genética de la esquizofrenia... a dejar todo y planear una venganza contra el mundo?

Holmes durante el juicio, dicen que ya no recuerda nada, que pregunta por qué está encarcelado

A diferencia de otros asesinos en masa (que no seriales, como insisten en llamarlo) James Holmes no dejó mensajes públicos que anticiparan o explicaran sus intenciones, tampoco pretendía suicidarse tras su acción multihomicida. No ha expresado, tampoco, una causa determinada para llevar a cabo su acción, como en los casos de otros asesinos múltiples como Unabomber o el asesino de Oslo, a los que obligadamente se le relaciona por el uso de aparatos explosivos. Lo único que ha trascendido es que un cuaderno fue enviado en su nombre al psiquiatra que había consultado ultimamente, con detalles sobre la forma en que planeaba matar a gente. El cuaderno fue descubierto tres días después de la tragedia.

La prensa nos ofrece apenas un poco más de datos, pero a cambio regala anécdotas a raudales, como la de la joven que escapó de la matanza en Tucson hace apenas un mes, para morir en la sala de cine de Denver; los tres héroes que murieron protegiendo a sus novias; la chica embarazada que perdió a su bebé; la pequeña de seis años que fue la víctima más joven; la vecina que estuvo a punto de abrir la puerta conectada a la bomba en el refrigerador, en el departamento de Holmes, para reclamar por el ofensivo ruido, arrepintiéndose en el último instante al girar la perilla (lo que salvó su vida y las del resto del edificio). Nos ofrecen, también, un caudal de opiniones. Para redondear la nuestra.

Difícil no adelantar juicios o no caer en las especulaciones, en la crítica hacia la sociedad norteamericana, con su laxa legislación sobre posesión de armas y su cultura por la violencia, la debilidad por las jerarquizaciones sociales, por la presión social que empuja a sus jóvenes al éxito, medido siempre por índices de notoriedad; en la demonización de los videojuegos, los comics, las películas de acción y la música que incitan a la violencia; imposible, casi, no relacionar el hecho con otras matanzas, como la emblemática de Columbine, la de Virginia, la más reciente en Tucson, o la que cumple un primer año en Noruega, justo en estos días.

Tampoco se intenta evitar los exhaustivos análisis sobre el personaje que parece el detonante del impulso criminal. Con este incidente, Batman dejó para siempre las mallas grises y el paso a go-gó con que lo identificamos varias generaciones, para pasar a ese caballero de oscuridad, con magnetismo escabroso y convulsiones internas, como ha aparecido en las historietas de las últimas tres décadas y como lo bocetó Tim Burton para el cine, alcanzando con las películas de Nolan ese abismo interior que hoy atrae a las nuevas generaciones. Las películas de Nolan son todo un suceso, por eso estaba ese público después de la medianoche en aquel cine, viendo la reinvención del personaje creado en la década de los 30 del siglo pasado. Reinventan, también, a los villanos clásicos. Lejos del genial Guasón que veíamos en la tele, encarnado por César Romero, divertidamente bufonesco, y superando al siniestramente cínico que recreó Jack Nicholson (uno de sus últimos grandes papeles) a finales de los 80´s, Heath Ledger dejó un Joker soberbio en la mente de los espectadores, por escalofriante. El Joker no era ya un bufón asesino, era un tortuoso psicópata. Tanto así que el actor no pudo superar el desgaste emocional que se provocó en todo el proceso creativo de su personaje. Ya Nicholson lo había advertido de que encarnar al Joker era desgastante, pero la autoimpuesta exigencia para superar su misma calidad actoral (reconocida por el mismo Michael Caine, que olvidaba sus líneas ante la intensidad de su actuación) desestabilizó a Ledger hasta llevarlo a la muerte por sobredosis de fármacos.

Fotos que apenas salieron a la luz de la representación del Joker, propiedad de la maquillista

Y es esta contagiosa locura la que parece haberse filtrado en la mente de James Holmes cuando se identifica ante la policía, después de perpetrar su matanza diciendo: "I´m The Joker". Según la versión conocida por todos.

"Bienvenido a un mundo sin reglas", dice el Joker de Ledger. Y James Holmes, con su pelo hirsuto color naranja y sus ojos delirantes, parece haber aceptado su hospitalidad (imitando, incluso, su ingesta de Vicodín, una de las drogas que se encontraron en su autopsia). Además de que pareciera encarnar el peligro de un entretenimiento que desdibuja los límites entre el bien y el mal, volviendo atractivo a lo que merecería el oprobio. Según algunas opiniones.

Arkham Asylum, el comic que inspiró a Burton para su versión de Batman


El Joker de Azzarello, con trabajo visual de Lee Bermejo,
clara influencia para el trabajo de Nolan y Ledger

El debate por la violencia, por la apología del mal, por la fascinación por el lado oscuro de la naturaleza humana, por la pragmática conducta social que privilegia las aspiraciones materiales, por la desestima de valores éticos y el adocenamiento de las personas por medios y nuevas tecnologías de comunicación, así como por ideologías fatuas, se ha visto incrementado en estos días. Debate que manifiesta una preocupación por la forma en que se favorece la desvinculación social en la cultura moderna, borrando la línea entre la realidad y la fantasía. Para el recuento anecdótico está tambien la realidad y la ficción entremezcladas para los espectadores de ese fatídico día, pues antes de que comenzara la transmisión de la película vieron una prefiguración de lo que vivirían minutos después, ya que en los trailers de las películas próximas a estrenar se encontraba el de Gangster squad, que muestra a unos gangsters saliendo de la pantalla de un cine para disparar ante el auditorio (el estreno de la cinta fue pospuesto tras la masacre para, precisamente, quitar esa escena). Es reciente, también, un video musical (del rapero Lil Wayne) en que se puede ver también una escena que se ha calificado de premonitoria, de varios espectadores en una sala de cine sentados entre doce calaveras (la misma cantidad de muertos que en el cine Aurora). Por cierto, tampoco se ha evitado relacionar el nombre del cine con el título de la película (en inglés): Dark Night Rises. Relativo al sol, rises habla de su salida, es decir del amanecer, o en otras palabras: la aurora. Y en otra de esas coincidencias extrañas, hay también en el comic Batman, en una de esas historietas ochenteras, una en que aparece un extraño hombre de cabellos rojos y gabardina que se levanta en plena función del cine para disparar contra el público, matando a varios, y como pasó en la realidad, en el comic también los medios le atribuyen a la influencia de Batman los asesinatos.

Fotograma de Gangster squad, 
Escena del video de Lil Wayne

Comic de Batman
Estas casualidades prefigurativas se suman a los elementos que alimentan las teorías de conspiración, avivados por testimonios como el de Corbin Dates, que asegura haber visto al atacante recibir una llamada telefónica antes de salir por la puerta de emergencia (por la que volvió a entrar minutos después para disparar hacia la gente), además de afirmar que señaló o miró a alguien más; describe a la persona que vio salir como alguien normal, sin embargo, no describe al atacante como al que han presentado los medios, pues dijo que tenía una barba de candado y no menciona el cabello rojo (detalle imposible de dejar de mencionar si describes a alguien). Hay quien asegura que ese testigo es un aspirante a actor buscando notoriedad. Pero hay quienes recuerdan que los primeros testimonios hablaban de un posible segundo atacante, pues dicen que la granada fue arrojada desde el lado contrario de donde se situaba el que disparaba; también hay primeros testimonios que textualmente dicen que "es como si el hombre o mujer conociera la película", pues los disparos coincidieron con la primera escena de acción, que justo fue lo que confundió a algunos pensando que el humo y los disparos eran parte de los efectos en la transmisión de la película. Aunque esos primeros testimonios ya no aparecen en la versión oficial, la confusión por la escena de acción si permanece.

La figura del asesino solitario es recurrente cuando se trata de ocultar un magnicidio. Está presente desde el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, que desata la Primera Guerra Mundial. La que ha sido más cuestionada es la del caso del asesinato de John F. Kennedy, y hasta en nuestro país tenemos nuestro improbable asesino solitario local: Mario Aburto, que se multiplicó por tres para asesinar al candidato presidencial Luis Donaldo Colosio. En esta ocasión, también hay quien duda de la actuación solitaria de James Holmes, basándose en esos primeros testimonios, y en dudas sobre como pudo armar explosivos tan sofisticados, y por qué avisó de ellos si su intención era matar el mayor número de personas.

Las teorías de conspiración pueden ir más allá, al relacionar el trabajo de investigación de James Holmes, así  como el de su padre Robert Holmes, y hasta la carrera militar de su abuelo, vinculándolos con proyectos militares como DARPA, un programa que buscaba aumentar el rendimiento de los soldados, no sólo con alimentos energéticos sino también con proyectos biónicos y redes neuronales artificiales. Surge inevitablemente, con esto, una teoría de que Holmes actuó bajo control mental, se menciona a la MK Ultra, y junto a está también, la inefable relación que le tratan de imponer con los Iluminati (que a decir de algunos, tienen que ver hasta con la imposición de Peña Nieto en el gobierno de nuestro país).

Pero hay una nueva teoría que me llamó particularmente la atención, en la que nuevamente se vincula a su padre, Robert Holmes, doctor en Estadística, experto en cibernética y de quien se asegura había completado un sofisticado algoritmo que serviría para esclarecer uno de los sucesos más graves en la actualidad. El poderoso software creado por el padre de James Holmes se dice es capaz de rastrear los capitales millonarios transladados a paraísos fiscales, durante el fraude bancario más grande contra los consumidores de, practicamente, todo el mundo: el Escándalo Libor.

Y más allá de conspiranoias, Iluminatis, controles mentales y exámenes psicológicos a Batman, el escándalo Libor es uno de los temas de los que más se debería estar hablando en este momento, acercándolo a los que somos legos en materia de finanzas, para entender hasta qué punto afecta nuestra economía. El escándalo en el que los sospechosistas señalan se quiere evitar que Robert Holmes testifique, y para ello se usó a su hijo como rehén, inculpándolo de un crimen de tal magnitud (y por lo tanto, el tiroteo en el cine Aurora sería un "ataque con falsa bandera"), se trata de la manipulación de la tasa Libor, índice de referencia para hacer transacciones monetarias en todo el mundo, en beneficio de los bancos más importantes, y cuyas implicaciones llegan hasta el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner.

La tasa Libor (London Interbank Offered Rate) mide cuánto deben pagar los bancos para tomar prestado de sus competidores, a través de una encuesta bancaria diaria que se les realiza a los principales bancos en Londres, en la que se les pregunta el tipo de interés que pagarían por un préstamo interbancario, antes de las 11 de la mañana (hora de Londres). Según palabras de la BBC, la tasa que tiene que pagar cada entidad es un reflejo de la percepción de sus rivales sobre su fortaleza financiera. En realidad es una medida de la credibilidad del banco entre los demás bancos (aquí la explican con dibujitos... pero en inglésaquí de una forma más extensaaquí con palabras más suaves, sobre todo en los comentarios)

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La tasa Libor se remonta a la década de los 80s, y a decir de algunos, era una época en que los ejecutivos financieros se comportaban como verdaderos caballeros ingleses y sus tratos eran honestos. Así fue que la tasa Libor se convirtió en un índice referencial confiable y esencial para los servicios y productos financieros en todo el mundo, como préstamos estudiantiles, hipotecas y créditos. Por eso el índice Libor afecta tanto a los sofisticados inversionistas como a los consumidores más comunes. Lo que está pasando ahora, es que sale a la luz que esos tratos entre caballeros han dejado de ser honestos, y por lo menos desde los últimos diez años los bancos más grandes han hecho un uso fraudulento de la captación de intereses, mediante la manipulación de la tasa Libor, proporcionando datos falsos que hacían ver sus balances más saludables de lo que realmente eran.

El escándalo se desata cuando se descubren que los agentes del banco Barclays, el principal de la Asociación de Bancos Británicos (que regula la tasa Libor), habían solicitado a sus compañeros encargados de fijar las tasas, que beneficiaran las posiciones del banco en el mercado, para su beneficio propio. Los correos electrónicos hallados mostraron conversaciones como las siguientes:

“Si no es muy tarde, si bajas la postura de 1m (un mes) y la de 3m (tres meses) sería bueno. Por favor, siéntete libre de decir 'no', de todas formas los cafés ya van en camino para agradecerte la ayuda en las semanas anteriores”. El otro respondió: “Hecho. Por ti, gran chico”. 

“Cuando me retire de este trabajo, escribiré un libro en el que tu nombre aparecerá en letras de oro. El otro replicó: “preferiría que mi nombre no apareciera en ningún libro”. 

“¡Te debo una grande, amigo! Un día después del trabajo pásate a mi casa y abrimos una botella de Bollinger”.

"Por ti, lo que sea", decía otra respuesta a una petición de ajustar las cifras. Así, entre botellas de champán y cafés se gestaba la mayor estafa bancaria de la historia, en perjuicio de millones de bolsillos ciudadanos.

Barclays ha aceptado pagar 450 millones de dólares como multa, aunque esa cantidad es ridícula comparada con las transacciones realizadas. A los más de 16 bancos investigados en principio se suman también los bancos alemanes, y la noticia de hoy es que el Royal Bank of Scotland admite estar también implicado. Trascendió que Geithner, hoy secretario del Tesoro de EUA, siendo presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York presionó al Banco de Inglaterra en junio de 2008 para "arreglar" la tasa de interés, además de ocultar información sobre la manipulación del indicador.

Poco sabemos de las motivaciones del asesinato masivo en el cine de Denver, pero es menos lo que sabemos y entendemos del escándalo Libor, de la responsabilidad que tiene en la crisis mundial, y las repercusiones que en nuestro bolsillo tiene. Sin embargo, nos ocupa menos todavía.

Por algo se preguntaba Bertrol Brecht: "¿Cuál es entre estos el mayor delito: robar un banco o fundar un banco?". Entre la conspiranoia y los motivos reales para tener miedo, siguen siendo otros los que mueven nuestros propios hilos.

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