Mostrando las entradas con la etiqueta crónicas desde ciudad chilangótica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta crónicas desde ciudad chilangótica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El Otro 16 de Septiembre.


En los 80s, U2 era un grupo que proponía un sonido propio, una lírica críptica y un mensaje ambicioso, de marcada conciencia social; cuando salió The Joshua Three se consolidaron como una banda de éxito, en su momento de mayor madurez musical y con una postura social congruente, así, se dieron el lujo de ofrecer un Lado A comercial y un Lado B más profundo. A este último pertenece One three hill, canción que nació como un homenaje a un miembro del staff, amigo personal de varios de la banda, especialmente de Bono.

Greg Carroll entró como asistente del grupo cuando U2 paraba por primera vez en Australia, Bono salía a combatir el jet lag paseando por Auckland, conociendo la zona volcánica de One three hill, quedando maravillado por la belleza del lugar, tanto como con un empleado del lugar donde se hospedaban. Carroll, de orígen maorí, era perfeccionista, solícito y eficiente, por eso se le extendió la invitación a unirse al resto de la gira, lamentablemente, cuando volvieron a Dublín a grabar el álbum de The Joshua Three, murió en un accidente sobre una moto que el mismo Bono le prestó. La canción que compuso en su memoria tiene versos que salieron de la ceremonia tradicional maori, durante sus funerales.

Pero también tiene un par de frases que directamente hablan de otra persona que impactó en el vocalista de U2, de abierta inclinación por los movimientos civiles, y de franco interés por los líderes latinoamericanos que enfrentaron las dictaduras que sufrían los países de Centro y Sudamérica en esos años, creando un contexto de zonas de fuego y poetas que hablan desde el corazón, Bono dice: "Jara canta, su canción como arma en manos del amor. Tú sabes que su sangre todavía llora desde la tierra". Años después, Bono también sería artífice de un documento visual llamado The Resurrection of Víctor Jara.




A veces llamado el Bob Dylan latinoamericano, Víctor Jara también fue reconocido por el grupo The Clash, en su canción Washington Bullets, de su disco Sandinista!, que muestra abierta simpatía por los movimientos de izquierda en Nicaragua, Chile y Cuba, a la vez que critica la política intervencionista, tanto de Estados Unidos como de la URSS. "Please remember Víctor Jara on Santiago Stadium, -es verdad-, those Washington bullets again", cantan. Y Calle 13 lo ubica junto al más admirado de los Beatles en su canción El Aguante.

Pero la mención a Víctor Jara que todos hemos coreado es la que Los Fabulosos Cadillacs hacen en Matador: "¿Qué suena? ¡Son balas! Me alcanzan, me atrapan. Resiste, Víctor Jara, no calla", dice una canción que parece incluirlo en otras frases, aunque sólo en esa lo mencionan directamente.

Cuarenta y cuatro balazos recibió el cuerpo del cantautor, actor, director de teatro, poeta, profesor, productor de televisión educativa, y activista. Hijo de humildes campesinos, cantó a los que no podían ir a la universidad, a los que se levantaban por la mañana para sembrar el campo, a las mujeres que despedían a sus esposos en la puerta de la fábrica, a las manos que construían un país a fuerza de trabajo, que lo defendían en las calles y en las urnas. Su obra artística no sólo comprende sus composiciones de la Nueva Canción Chilena, sino también musicalizó obras de teatro y ballet, así como producciones de cine y televisión, pero su participación en la escena cultural también se extendió al teatro, donde se desempeñó como actor, director, dramaturgo y productor; durante el corto gobierno de Salvador Allende fungió como embajador cultural, participando también en la musicalización, producción y director de televisión educativa.

Tras el golpe de estado de las fuerzas represivas con que fue destituido el gobierno de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, fue detenido en la Universidad Técnica del Estado, junto con el resto del personal docente y estudiantado, y conducido al Estado Chile, acondicionado como campo de detención para prisioneros políticos, al ser reconocido es apartado y sistemáticamente torturado durante los interrogatorios, sufriendo quemaduras, simulacros de fusilamiento y fracturas de sus manos con las culatas de las pistolas (tras lo cual, se le humilló queriéndolo obligar a que tocara sus canciones con una guitarra). Finalmente fue fusilado en las catacumbas del estadio el 16 de septiembre, tras cinco días de tortura.

Antes de morir, aprovechó la oportunidad de escribir unos versos en la libreta de uno de sus compañeros de cautiverio. Mientras otros escribían mensajes de supervivencia a familiares, Víctor Jara escribió un último poema, antes de que dos conscriptos se lo llevaran y no volviera a ser visto.

Su cuerpo fue arrojado a las inmediaciones del Cementerio Metropolitano, en unos matorrales, pero un funcionario del Instituto Médico Legal reconoció su cuerpo y clandestinamente dio aviso a su esposa, Joan Turner, colaborando en su recuperación y entierro. Los vecinos de esa calle también colaboraron para la identificación del cuerpo, atestiguando después ante la justicia, para evitar que fuera uno más de los detenidos desaparecidos o de las víctimas no identificadas. Ese lugar en que fue arrojado su cadáver ahora es considerado un sitio histórico, con un monumento conmemorativo.

En 2009 su cadáver fue exhumado y analizado para conocer las causas precisas de su muerte, y su posterior sepelio fue un evento público y masivo, con un acto de homenaje que duró tres días, y simbolizó el reconocimiento a todas las víctimas de desaparición forzada durante la dictadura chilena. El Estadio Chile recibió el nombre de Estadio Víctor Jara, con el mismo propósito.

La conservación de sus últimos versos también fue una pequeña batalla. Las hojas que soltó el poeta y cantautor cuando los conscriptos lo llevaron a su muerte, fueron levantadas y guardadas por quien le prestó la libreta, quien era el jefe del departamento de personal de la UTE, luego esas hojas fueron copiadas en cajetillas de cigarros que llegaron a manos del periodista (ya fallecido) Camilo Taufic, y a las de algunas esposas de los músicos del grupo Quilapayún, del que fue director artístico, y ellas enviaron el texto a Europa, camuflajeado como una cápsula de medicamento.

Estos son esos versos:

Somos cinco mil 
en esta pequeña parte de la ciudad. 
Somos cinco mil 
¿Cuántos seremos en total 
en las ciudades y en todo el país? 
Solo aquí 
diez mil manos siembran 
y hacen andar las fábricas. 
¡Cuánta humanidad 
con hambre, frío, pánico, dolor, 
presión moral, terror y locura!


16 de septiembre de 1973, en Chile... 16 de septiembre de 2005, en México (donde se realiza una demostración anual del poderío militar al servicio del Estado), donde no hay una dictadura, pero sí una "guerra contra el narco", simulación que ha provocado más de cien mil muertos y más de veinticinco mil desaparecidos.

Resiste. Víctor Jara. No calla.


jueves, 1 de enero de 2015

¡Primer Sexenio!





2014 fue un año difícil, Peña Nieto seguro jamás lo olvida -je-, pasó de ser el "salvador" de México a una figura de inacción hecha de cartón para ser quemada, golpeada y decapitada por el pueblo que lo odia (que es la gran mayoría, pese a que los peñabots parezcan ser muchos, y los que prefieren que la indignación no se manifieste ni siquiera con hashtags sean todavía más).

Fue un año de cambios y despertares en este país, lo que podría ser semilla de movimientos de mayor complejidad que una marcha o un bloqueo, pese a la demanda de que las manifestaciones permanezcan pacíficas, o del lógico desgaste de la movilización popular. Lo que sí es tangible ya, es que germinó una conciencia crítica que invita a la acción organizada.

Lo cual es muy bueno.

Ni el levantamiento del Ejército Zapatista hace exactamente veintiún años, ni la protesta masiva de quienes estaban convencidos de que hubo fraude en las elecciones de 2006 (los dos sucesos que volvieron a convocar a la Sociedad Civil que se organizó espontáneamente por primera vez después del sismo de 1986, para cubrir el vacío del tibio gobierno de entonces) habían provocado las multitudinarias adhesiones solidarias que se han presentado después de la desaparición y asesinato de estudiantes normalistas de Ayotzinapa, la gota que derramó el vaso de la indignación por la impunidad y la connivencia de autoridades corruptas con narcotraficantes. Por eso la protesta y la rabia se ha dirigido hacia lo alto de esas autoridades, tomando la figura presidencial como catalizador de toda la incomodidad y disgusto populares. Sumando la mirada crítica de los medios que antes le brindaban tolerancia cómplice, y la reprobación a su gestión desde otros países, el sexenio de Peña Nieto se ve más complicado de lo que ha sido el sexenio de este blogcito cumpleañero. Aquí sólo hemos tenido un (absurdo) reclamo por el nombre, un (absurdo) pleito entre divas ególatras, y unas cuantas (absurdas) grafiteadas en un post popular, que vio pintadas sus paredes con frases escatológicas cual baño de secundaria.

Fuera de eso, pura buena vibra ha llegado por aquí. Más de la que su inconstante, (mentalmente) inestable e inconsistente autora merece. Gracias por eso, ustedes son mejores lectores de lo que yo soy como bloguera.

Yo no puedo hacer un balance objetivo de este año, personalmente me siento mejor que nunca, es decir, en una de mis etapas de mayor estabilidad en varios niveles, además de algunos logros individuales, las celebraciones recientes me han confirmado que tengo amigos sinceros con los que mantengo lazos muy firmes, además de la suerte inmensa de ser parte de una familia felizmente disfuncional, pues tal como decía Tolstói, las familias infelices lo somos de distinta manera, incluso dando cabida a una felicidad intermitente y necia, que regresa tozuda a instalarse en cualquier recoveco que encuentra, pese a las grandes tragedias que tampoco se resignan a abandonarnos. Porque a pesar de esas pequeñas y crecientes dosis de dicha, y de avances tímidos que logramos, dos sucesos añadieron el drama que la vida requiere. Dos pérdidas, dos ausencias, dos huecos en el estómago y el pecho, dos nudos en la garganta que se deben disimular con la sonrisa, pese a todo, sincera. Porque de eso se trata la vida, ¿no es cierto?, de buscar sonreír de nuevo, de intentar sonreír otra vez.




Así se iluminó Europa celebrando el cumple del blogcito. Apenas comenzó el año y luego luego se pusieron bien loquitos festejándonos hasta en Dubai, Hong Kong y demás hermanas repúblicas. ¿Qué chiditos, no?

Y hoy mi sonrisa es muy plena. Yo termino el año brindando como en La Traviata, y comienzo los años acompañando mi primer despertar con los aplausos de la Marcha Radetzky de Johann Strauss, que concluye el tradicional Concierto de Año Nuevo en Viena.

Y desde hace seis años, esta es mi celebración por El Fanzín, por todas las cosas lindas que me ha traido: el aprendizaje, las conversaciones, las amistades, la empatía, las ideas en tránsito, las puertas que se abren, las voces que escucho, los estilos que reconozco, los caminos que recorro, los puentes que se tienden, las manos que se brindan, las causas que se abrazan, las personas... sobretodo, las personas. Los avatares que se vuelven personas, los nicks que se vuelven nombres.

Carmen, Nora, Marichuy, Donají, Luis, Aurelio, Bertha, Ana, Tere, Laura, Carolina, Gisela, Max, Hugo, Carlos, Adriana, Jesús, Juan, David, Ángela, Norma, José, Sergio... nombres que se han vuelto amigos constantes, maestros y cómplices, presencias que entibian la virtualidad, y junto a todos estos nombres, hay tres que me persiguen siempre, porque sé que El Fanzín les debe mucho y necesito agradecerles: Andrés, Rodrigo y Ulisses. No fui inteligente y no supe dejarles saber la importancia que tuvieron para mí y para el blog, no supe corregir mis errores ni tuve la suficiente madurez, y lo lamento de manera recurrente, ojalá un día tenga la oportunidad de ofrecer la disculpa obligada.

Por hoy, agradezco la oportunidad de celebrar brindando y aplaudiendo así:






Feliz Año. Feliz Vida.

Adendum: releyendo la entrada de hace un año, en que transmito toda la frustración de ir contra un sistema sin mayor esperanza de provocar un cambio, hoy puedo decir que todas estas manifestaciones han servido, además, para que la esperanza se vuelva más robusta y firme, de ahí el cambio de ánimo registrado en este último año. El sistema sigue ahí, como el dinosaurio de Monterroso, esperando nuestro total despertar... pero somos más ahora.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

No sólo por Ayotzinapa


No sólo es por Ayotzinapa. Todo este hartazgo, el reclamo, la denuncia, la protesta y la indignación no es sólo por Ayotzinapa, no es sólo por las cuarenta y tres ausencias en cuarenta y tres hogares, además de las nueve muertes comprobadas tras los ataques de elementos de la policía y del cártel Guerreros Unidos, contra estudiantes normalistas hace un mes en Iguala (Guerrero); es por Aguas Blancas, por los diecisiete campesinos asesinados (y veintiún heridos) por policías del estado de Guerrero en 1995; es por Acteal, por los cuarenta y cinco indígenas asesinados por paramilitares en 1997; es por el asesinato de dos jóvenes, el abuso sexual a veintiséis mujeres, y la tortura y vejaciones a los detenidos (incluyendo diez menores) en San Salvador Atenco en 2006; es por los cuarenta y nueve niños muertos (y setenta y nueve heridos) durante el incendio de la Guardería ABC, en Hermosillo (Sonora), en 2009, hecho por el que ningún funcionario ha sido procesado (testimonios afirman que el incendio fue provocado bajo órdenes de personas del gobierno de Sonora); es por la violenta represión del 1 de diciembre de 2012, durante las manifestaciones en contra de la toma de protesta de Enrique Peña Nieto, que causó un muerto, desapariciones y varias detenciones arbitrarias; es por José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, de trece años, que fue declarado con muerte cerebral tras sufrir un impacto de bala de goma disparada por granaderos, en julio de 2014, víctima de la "Ley Bala" en Puebla, aprobada por Moreno Valle; es por los veintidos ejecutados en Tlataya, Estado de México, por miembros del Ejército Mexicano, así como por el encubrimiento de los hechos y la evidencia de que se trató de una ejecución; por  por supuesto, también es por el recuerdo vigente de las matanzas de Tlatelolco en 1968, y el Jueves de Corpus Cristi en 1971, junto a otros crímenes de estado, entre los que figuran cateos ilegales, detenciones arbitrarias, impunidad de abusos militares, fallas en el sistema de justicia penal, desapariciones, tratos crueles, vejatorios e inhumanos, asesinatos y violaciones.



Todo esta denuncia no sólo es por Ayotzinapa, no es sólo porque la orden de disparar y secuestrar a los estudiantes normalistas fue por parte de la pareja que ostentaba el poder en Iguala, y por sus ligas con los cárteles del narcotráfico en el estado de Guerrero, es por los siete muertos y ciento treinta y ocho heridos por un atentado atribuido a narcotraficantes en el Zócalo de Morelia (Michoacán) en 2008, en plena celebración del Día de la Independencia; es por los diez asesinados (entre ellos un niño de ocho años) en Durango, por pasarse un narcoretén en la zona conocida como Triángulo Dorado, en marzo de 2010; es por los dieciseis estudiantes asesinados (y doce heridos) en Villas de Salvárcar (Chihuahua), cuando fueron baleados por presuntos zetas mientras celebraban un cumpleaños en el interior de una casa particular; es por los diecinueve internos de un centro de rehabilitación en Chihuahua que fueron ejecutados por sicarios en junio de 2010; es por los diecisiete jóvenes ejecutados (y dieciocho heridos) mientras celebraban en un salón de fiestas de Torreón (Coahuila), en julio de 2010; es por los setenta y dos ejecutados (58 hombres, 14 mujeres, en su mayoría inmigrantes) en San Fernando, Tamaulipas, en agosto de 2010, al parecer por no querer unirse a los cárteles de narcotráfico; es por los ciento noventa y tres cadáveres hallados en cuarenta y siete fosas, también en San Fernando, Tamaulipas, en 2011; es por los trescientos secuestrados (y aparentemente ejecutados) en Los Cinco Manantiales, en Allende, Coahuila, presumiblemente por Los Zetas, como probable vendetta, en marzo de 2011; es por los treinta y cinco cadáveres arrojados en la Zona Dorada de Boca del Río, Veracruz, en septiembre de 2011, cuya ejecución fue atribuida al cártel Jalisco Nueva Generación, por su presunta vinculación con Los Zetas; es por las trescientas cuarenta personas enterradas en fosas que se encontraron en Ciudad Victoria, Durango, en abril del 2011; es por las cincuenta y dos víctimas mortales del atentado al Casino Royale en agosto del 2011; es por los veintiocho cuerpos encontrados en las diecinueve fosas clandestinas que se descubrieron en las inmediaciones de Iguala, Guerrero, durante la búsqueda por los cuarenta y tres normalistas secuestrados en el pasado mes de octubre. Y por otros crímenes atribuidos a los cárteles del narcotráfico en su lucha por el control de territorio, entre los que se cuentan despojos, secuestros, torturas, violaciones, ejecuciones individuales y masivas, así como asesinatos contra la población civil.

Toda esta indignación no es sólo por Ayotzinapa, es también por María Elizabeth Macías Castro "La Nena Laredo", de Tamaulipas, periodista cuyo cuerpo decapitado se encontró en septiembre de 2011 con un mensaje intimidatorio para los que, como ella, reportaban situaciones de riesgo por las redes sociales; por Humberto Millán Salazar, de Sinaloa, secuestrado y ejecutado en agosto de 2011 tras denunciar casos de corrupción política y delincuencia organizada; es por Yolanda Ordaz, de Veracruz, raptada causa de su larga labor de información policíaca, su cuerpo decapitado fue encontrado con un mensaje intimidatorio; es por el columnista Milo Vera y su hijo Misael Vera, fotorreportero, asesinados en el interior de su casa junto a Agustina Solano, esposa y madre, respectivamente, el triple homicidio fue días después de una columna que denunciaba operaciones de narcotráfico en Veracruz, en junio de 2011; es por Gregorio Jiménez, de Veracruz, secuestrado y encontrado muerto seis días después, en febrero de este año, y que es uno de los periodistas asesinados en este 2014; es por Atilano Román, locutor y líder agrario asesinado en Sinaloa cuando hacía su programa de radio, este mes de octubre pasado; es por Karla Janeth Silva Guerrero, reportera del diario El Heraldo, agredida e intimidada por criticar el desempeño de Silao, Guanajuato,  y es por los más de cien periodistas asesinados desde el año 2000, entre los que se encuentran reporteros, fotorreporteros, locutores, directores editoriales, columnistas y jefes de redacción, así como por los periodistas desaparecidos a causa de su labor informativa.



Todo esta dolorosa rabia no es sólo por Ayotzinapa, es por María del Rosario Fuente Rubios "La Felina", doctora que fue secuestrada y asesinada cuando la identificaron como titular de la cuenta en Twitter @miut3 que reportaba situaciones de riesgo y actividades del crimen organizado, así como fomentar la denuncia ciudadana en Reynosa, Tamaulipas, este mes de octubre; es por los dos jóvenes asesinados y colgados de un puente en Tamaulipas, con un narcomensaje atribuido a Los Zetas en el que se especificaba que era por denunciar en Twitter las actividades del narco, en septiembre de 2011; es por Marisela Escobedo, asesinada por denunciar y localizar al asesino de su hija Rubí Marisol Frayre Escobedo; es por Sandra Luz Hernández del grupo Madres de Hijos Desaparecidos, asesinada en Culiacán, Sinaloa, en mayo de este año, después de meses de buscar a su hijo Edgardo García Hernández; es por Nepomuceno Moreno, Don Nepo, asesinado por insistir en la búsqueda de su hijo Jorge Mario Moreno León, secuestrado a los diecisiete años; es por Alejandro Solalinde, conocido como el Padre Solalinde, director del albergue Hermanos en el Camino, que brinda atención a migrantes, de quienes también defiende sus derechos humanos, y que ha sido amenazado de muerte en varias ocasiones, teniendo, incluso, que salir del salir para protegerse; es por Nestora Salgado, ciudadana estadounidense encarcelada por comandar la Policía Comunitaria de Olinalá, su pueblo natal, en agosto de 2013; es por José Manuel Mireles Valverde, médico y exlíder de las autodefensas en Michoacán, encarcelado con falsos cargos de posesión de arma y drogas en julio de este año, 2014; es también por Digna Ochoa, abogada defensora de derechos humanos asesinada en 2001, y por todos los valientes civiles que se enfrentan desde su trinchera al narco, convirtiéndose en informantes, defensores de derechos humanos, investigadores, denunciantes y activistas, que continúan con su autoimpuesta tarea de no ceder ante la delincuencia organizada y la corrupción de las autoridades, poniendo en riesgo su vida. Más de sesenta defensores de derechos humanos han sido asesinados en los últimos cinco años.

No sólo es por Ayotzinapa, donde el 26 de septiembre de este año un grupo de estudiantes de la Normal rural “Isidro Burgos” sufrió el ataque de policías municipales por órdenes del presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa María de los Ángeles Pineda, emparentada con el cártel local "Guerreros Unidos". No es sólo por las nueve personas que murieron en los ataques, incluyendo al de un autobús con jóvenes futbolistas al confundirlos con estudiantes normalistas. No es sólo por Julio César Mondragón, cuyo cadáver fue encontrado  dos días después, con el rostro desollado y con los ojos arrancados de sus cuencas, como muestra de la violencia sádica con que fueron atacados. No es sólo por la desaparición de cuarenta y tres normalistas que fueron secuestrados por esos elementos de la policía para entregarlos a los“Guerreros Unidos”. No es sólo por los veintiocho muertos encontrados en las nueves fosas clandestinas que se han hallado en la búsqueda de los normalistas desaparecidos. No es sólo por la solapada actitud de autoridades y partidos políticos que ignoraron todas las denuncias en contra del presidente municipal de Iguala, permitiéndole total abuso de autoridad. No es sólo por todos los días que dejaron pasar antes de actuar ante la presión social y las condenas internacionales, aceptando la renuncia del gobernador del estado, recibiendo a los padres de las víctimas, aplicándose a la búsqueda de los normalistas secuestrados, así como de la pareja de Abarca y esposa, quienes huyeron con facilidad. No es sólo por el montaje ante medios de la aprehensión de Abarca y su esposa, para calmar las protestas y la movilización, dentro y fuera de las fronteras nacionales.


No es sólo por Ayotzinapa, es por toda la violencia y descomposición social resultante de la corrupción de las autoridades en contubernio con el crimen organizado; es por las seis mujeres que mueren al día en el país (sumando más de cuatro mil feminicidios en los últimos cinco años), y la falta de voluntad política para resolver, o siquiera reconocer esta violencia sistemática; es por la pantomima de la "Guerra contra el narcotráfico", cuando ya todo el mundo sabe que el crimen organizado se ha filtrado en todas las esferas del gobierno; es por la indolencia ante las víctimas de la violencia que estas políticas han provocado; es por la criminalización de la protesta; es por la complicidad de los poderosos grupos mediáticos; es por la indefensión ante el poderío de la delincuencia organizada, y ante el abuso de autoridades corrompidas e ineficientes; es por la impunidad con que se permiten actuar, diversificando sus actividades al secuestro, la extorsión y la trata de blancas; es por el narcogobierno que han impuesto a una ciudadanía inerme.

No es sólo por Ayotzinapa, es por las más de veintiseis mil personas que están oficialmente desaparecidas (cifras que dan ong´s y la ONU ascienden a trescientos mil). Es por las ciento cincuenta mil personas que han sido asesinadas en los últimos diez años.

No es sólo por Ayotzinapa, (esta movilizacion, esta protesta, este reclamo) es por todo México.

domingo, 6 de abril de 2014

Paseo Dominical en Honor de Leonora Carrington

Hace mucho que no hacíamos estas entradas, pero hoy no quisimos dejar pasar el que sería el 97 cumpleaños de Leonora Carrington, quien nació un día como hoy, y se nos fue hace tres años, no sin antes hermosear un poco más esta ciudad que la acogió con el mismo cariño con que ella eligió quedarse aquí.

La Ciudad de México siempre ha tenido el toque surrealista de Leonora, pero desde el año 2006 se le siente más presente en las calles con la exposición al aire libre de su obra. En ese año, como parte del Festival Internacional por el Agua, Tlalocan, dentro del marco del Foro Mundial del Agua que se llevaba a cabo en el Distrito Federal, se reubicó la escultura Cocodrilo, trasladándola del interior del Bosque de Chapultepec a Paseo de la Reforma, esquina con Havre, depositándola en un lecho de agua y transformándola en una fuente. Meses después, también como parte de una exposición que se pensaba efímera, se ubicó enfrente otra de sus obras: "Ya no hay lugar", escultura de unos magos que cumplen la función de brindar asiento, como parte de la exposición de arte-objeto Diálogo de Bancas en el tramo del Ángel de la Independencia a Av. Insurgentes. Ocho años después, la mayoría de las bancas siguen en exposición, pero varias han cambiado de lugar. 

Quizá la más viajera ha sido precisamente la de Leonora Carrington, que ha mudado de sitio un par de veces, una de esas, para ser parte de otra exposición de sus fotografías, pinturas y esculturas que se pudo apreciar en Paseo de la Reforma, a la altura de Chapultepec, en el año 2008. En ese tiempo su banca se colocó frente a su escultura El Pescador, casi frente al Auditorio Nacional (esta exposición se llamó: Leonora Carrington en la Ciudad de México,y como afortunadamente en Internet todo se queda, hay varios registros gráficos de cómo fue, este es uno de ellos).

Posteriormente esa banca ha sido colocada a espaldas de La Catedral Mayor, en la calle de Guatemala, en el Centro Histórico, donde, lamentablemente, pasa un poco desapercibida (sobre la exposición Diálogo de Bancas hicimos varias entradas hace años, esta es la última.y en ella se enlazan las anteriores).



El año pasado se inició con la exposición Leonora Carrington y sus personajes fantásticos en el Cenart,y posteriormente, en julio, el Centro Histórico aumentó la dosis del arte de la entrañable artista con la exhibición de algunas de esas piezas en la exposición Leonora Carrington y sus animales fantásticos en el atrio de San Francisco, en la calle -ahora peatonal- de Madero, casi enfrente a la Casa de los Azulejos. Esta exposición estaba proyectada para permanecer sólo cuatro meses, pero ante la afluencia del público, se ha prolongado hasta estos primeros meses del nuevo año.













Todas estas imágenes que les traigo (¡por fin!) no son del Internet sino fueron tomadas con mis anteriores smartphoncitos (que eran medio chafas, apenas me conseguí uno chingonérrimo), con los que saqué muchas muchas fotos que nunca me di tiempo a subir al blog, y que apenas rescaté de irse a la basura o a la papelera del olvido, algunos de esos eventos ya no es oportuno ponerlos pero, si me lo permiten (y si no, pues también) voy a subir aquí las fotos como crónicas urbanas porque, pues, ni modo que las deseche, ¿no? Así que esperen algunas entradas con más imágenes que texto*, son malas fotos, aparte de malenfocadas y malencuadradas son inoportunas, desfasadas, extemporáneas, pero, son parte de mi mirada a esta ciudad y a algunos otros lugares que visito. 

Son las prerrogativas de ser la dueña y señora del blog -je-.

*Les anticipo una, ya que les hablé de las exposiciones del Festival de Agua del 2006, y es sobre dónde quedaron esas esculturas.


lunes, 27 de enero de 2014

Autodefensas... y Autojustificaciones

Imagen de los grupos de apoyo a las autodefensas "Valor por Michoacán"


La situación en Michoacán, que se empieza a expandir a otros estados como Guerrero, Puebla y Tabasco, es tema obligado en casi todas las sobremesas, conversaciones y foros de debates, tanto físicos como virtuales. Todo México tiene una opinión y todos comparten algún enlace. Lamentablemente, pese a esta aparente proliferación de información, muy pocos están bien informados. Y es que no hay forma de acceder a una información no manipulada, filtrada, tasajeada y alterada. Así que casi todas esas opiniones y fuentes que se comparten, están basadas en especulaciones, verdades a medias y mentiras.

En un inicio hasta algunos de los analistas políticos que intentan ser más objetivos se inclinaron a afirmar que entre los grupos armados de la zona de Tierra Caliente en Michoacán y el gobierno mexicano había una relación estratégica (incluyendo a Sergio Aguayo y Raymundo Riva Palacio), para delegar en ellos la difícil tarea de contener al cártel de Los Caballeros Templarios, a quienes ya no se puede definir sólo como narcotraficantes, pues han diversificado sus operaciones a la trata de blancas, secuestro, extorsión y contrabando, entre otras actividades ilícitas. Al mismo tiempo son varias las voces y plumas que sobreponen el origen de clase de las autodefensas (que no sean lo suficientemente indígenas o proletarios), que critican su falta de proyecto político o su falta de legalidad (se admita o no su legitimidad), sin cuidarse demasiado de identificarlos como grupos paramilitares o compararlos con los que hubo en países como Colombia (aquí un buen artículo para no caer en el error de hacerlo). 

Junto a este análisis que no puede evitar ser tendencioso, está la descarada ofensiva de los medios plenamente identificados como instrumentos del gobierno, para estigmatizar al Consejo de Autodefensa ante la opinión pública más dócil, al grado de llegar a la manipulación de un video con uno de los principales portavoces de la Autodefensa, el Dr. José Manuel Mireles, editándolo para que su mensaje fuera un llamado a deponer las armas (transmitido por Televisa). Video que fue desmentido inmediatamente en redes sociales con la versión sin editar, en el que se aprecia claramente que se desvirtuó su mensaje original.

Y sumado a todo esto, está la opinión pública, a veces tan cínica o tan indiferente, que compra los argumentos descalificativos sin detenerse a hacer un ejercicio de pensamiento crítico, y que compra, también, el miedo que nos venden. Lo cual no es sencillo de evitar. Que violencia llama a más violencia no es un argumento menor, que la violencia no es la solución, no es una mentira. Pero la violencia ya estaba, sólo es que ahora son también las víctimas las que deciden un cómo y un cuándo.


La sociedad civil va a tener un rol importante en ese derrotero, ya sea por las acciones que tome, como por las que deje de hacer. Pero esa sociedad civil debe saber que este es un buen momento para actuar a favor de la gente que, valientemente, se enfrenta a las organizaciones criminales, tanto las ilegales como las institucionales. 

Porque nadie se sorprende ya cuando alguien dice que el narco está aliado al gobierno. Es uno de esos secretos a voces. Las acciones en la región de Tierra Caliente parecen confirmar lo que podrían parecer rumores, pues saber del ejército desarmando a las autodefensas y no a los narcotraficantes, y permitiendo que estos incendiaran la biblioteca y el palacio municipal, así como los negocios que desobedecían la orden que los Templarios daban de que se mantuvieron cerrados, dejan poco margen de duda.

Hay qué decir que las autodefensas han mostrado una organización estratégica muy eficaz, que contrasta con el barbarismo primario de las organizaciones criminales. En las últimas dos semanas han avanzado ocupando y rescatando territorios que estaban en manos de los narcotraficantes, también tiene una estrategia mediática que sí está golpeando la imagen del gobierno y del ejército: videos y testimoniales que desnudan el mal manejo. Las redes sociales juegan aquí un papel trascendente, filtrar y diseminar la información es su tarea, la virtualidad su trinchera. Esa puede ser la contribución a un movimiento que sí está haciendo trastabillar al sistema, porque aunque es cierto que mandar a la guerra desde nuestro escritorio o el iPad, no sólo es cómodo sino también irresponsable, lo es  más descalificar las autodefensas desde la misma comodidad cobarde, sin entender que son personas que lo están arriesgando todo, porque en realidad no les han dejado nada. 

Identificar que esta es más que una oportunidad, una responsabilidad, y que antes de retuitear que las autodefensas son tan peligrosas como los grupos paramilitares, o que sirven al gobierno o a otros cárteles, o que los financían desde China, habría que reflexionar si no se contribuye a desligitimizar una iniciativa que, si bien no es ideal, sí es la más importante y efectiva que se está llevando a cabo contra una ausencia de estado, que ha permitido gobiernos totalitarios en cada región tomada por la delincuencia organizada.

La Sociedad Civil ha actuado otras veces con gran efectividad, siendo un agente de cambio hacia la pacificación, la negociación y la acción inmediata, como fue tras el surgimiento del EZLN, la tragedia del sismo de 1985 o la manifestación de inconformidad por el turbio manejo de las elecciones en el 2006. Desde el 1º de septiembre también se ha manifestado contra un gobierno en contra de la ciudadanía (tanto a nivel nacional como distrital), desde antes, incluso, se manifestó contra un candidato que representaba un retroceso, siendo la mayor de estas manifestaciones el Movimiento Yo Soy 132.

Esta participación ciudadana, que se tarda a veces en responder, que cuando a veces lo hace resulta demasiado prudente, y que se repliega muy fácilmente en ocasiones, hoy necesita saltar con mayor decisión y firmeza, porque puede haber una oportunidad de encontrar la fisura de un sistema que no está preparado para responder a los cuestionamientos y a la protesta bien organizada. La represión agudizada en el último año y dos meses, puede actuar ahora en contra de ese lado represor. Porque la inconformidad está sembrada, la injusticia desnuda y la provocación señalada.

Actuar no es sólo tomar las armas, sino tomar una postura. Iniciativas hay, esta también es una de ellas: Convocatoria para un Congreso Popular. Y las más fáciles, las que podemos hacer dando un click, es desarrollar un filtro que nos depure información falaz, y nos permita formar un criterio, dentro de lo más posible, sustentado.

ACTUALIZACIÓN:

Este día la noticia de que las autodefensas de Michoacán llegan a un acuerdo con el gobierno para legalizarse se propagó desde la tarde, por supuesto, la incertidumbre acompañó al anuncio, junto a las críticas y descalificaciones hacia las autodefensas, quienes dan este comunicado. Al igual que en su momento pasó con los zapatistas, tenemos que decir que cualquier mala negociación es mejor que una buena guerra... aunque la experiencia nos dice que siempre hay una trampa detrás de algo así, además de la posibilidad que se abre de que ahora sí se conviertan en grupos paramilitares. Pero la recomendación sigue vigente, ahora más necesaria todavía: desarrollemos un filtro que nos depure información falaz, y nos permita formar un criterio lo más sustentado posible, porque otra posibilidad es que esta sea la forma que se encontró para nulificar el impacto de las autodefensas, cuyo ejemplo empezaba a seguirse en otros estados, así se les contiene, se les resta credibilidad y apoyo social, controlándolas desde su interior. ¿Podemos juzgar a quien elige una vía más pacífica, una tregua para no dormir entre el temor y el riesgo de muerte? Yo creo que no.

domingo, 7 de abril de 2013

Resurrección Dominguera


Una semana después pero llegó mi propio domingo de resurrección.

Perdón por si alguien ha quedado defraudado de no encontrar más entradas aquí en las últimas semanas, no sé si aún queden lectores de este blog o se han perdido todos. Pero espero ustedes y yo recuperemos el ritmo anterior.

Una de las razones de que no me organice para escribir en éste es que ahora escribo en otro blog. Para esto déjenme les cuento que uno de los mayores halagos que recibí sobre mi manera de bloguear fue precisamente en una de las tantas pausas que ha tenido El Fanzín -de hecho era la primera ausencia larga-, esa vez por dificultades económicas al no poder pagar el servicio de Internet, y lamentando la falta de actualizaciones, a una amiga lectora le comentó su esposo: "debían pagarle por bloguear". Así de buenos le parecían mis posts y así de lamentable el que no pudiera subir nuevos. Me sentí realmente halagada y orgullosa cuando ella me lo contó. Aunque no fuera con una compensación económica me di por bien pagada, ante esa opinión.

Esta ausencia se debe también a motivos económicos, pero ahora es el contrario. Y es que ahora sí me pagan por bloguear. No aquí en El Fanzín, lamentablemente, sino en el blog corporativo de una empresa, con una temática muy diferente a la de aquí, y en un tono mucho menos informal. Aun así los invito a leerme allá también, sin embargo, no quiero hacer una invitación y ya. Mejor primero les cuento mis andanzas del último fin de semana.

Como cada vacaciones de semana santa, mi familia y yo salimos a pasear, aquí ya he contado como me fue la última vez que nos fuimos a acampar a un balneario en Hidalgo, y aquí como me fue en Acapulco (y aquí como me volvió a ir en la última visita), esta vez volvimos al balneario de aguas termales (ya estamos hartos de ir al mismo, pero los niños y el que paga el viaje ejercen su dictadura al decretarlo el balneario oficial de las vacaciones familiares). La verdad es que aunque nos quejamos de ir otra vez, lo disfrutamos mucho. El día que empezó frío y con viento se compuso totalmente, las aguas siempre cálidas y las instalaciones cada vez más comfortables nos regalaron momentos felices y divertidos. Sin embargo, todavía hoy no me repongo (apenas fui antier) del ejercicio realizado en sus albercas, de los golpes ligeros al caer de toboganes y chocar con los que también saltaban en la alberca de olas gigantes, de los raspones al rozar el fondo de un río artificial de poca profundidad, cuando me dejaba llevar por su corriente, y de la prolongada permanencia en aguas geotérmicas, tan benéficas y relajantes que todavía me mantienen en un sopor que me atolondra -je-. Y aquí es donde hago el primer enlace al blog que me da de comer, pues quiso la casualidad que encontrara información sobre los mejores balnearios de aguas termales en el mundo (hotsprings, les dicen en el idioma de Shakespeare, Wilde y los Beckham), y es que tengo que explicarles que el blog está dedicado a la información sobre el estilo de vida acomodado y de lujo (lifestyle, le dicen, justamente, en el idioma de los Beckham... y los Windsor).

Ya también es tradición nuestra hacer un alto para comprar pastes cuando pasamos por Pachuca al regresar. Kiko´s son el McDonald´s de los pastes, cada tres calles hay una sucursal y dominan hasta en la publicidad, ahora ya le salieron contrarios igual de competitivos en la mercadotecnia y también se ve una buena cantidad de letreros de El Duque (que vendrían siendo los Burguer´s King de los pastes... je, chiste malo de tan obvio y falto de ingenio), pero nosotros apostamos por comercios más pequeños.



Y aquí aprovecho para platicarles sobre los pastes porque debo esa entrada desde hace dos años. Para quien no los conozca, los pastes son como empanadas, también su relleno varía en dulce o salado, aunque los originales son los de carne molida, papa y poro, tal como tradicionalmente los hacen en Inglaterra. La masa utilizada es la cornish pastry, que es la base clásica para pays y tartas, y aquí el relleno se amplió a los platillos de la comida regional, heredera de la comida novohispana, tales como mole con pollo, picadillo, frijoles con chorizo y queso, jamón con queso y piña, champiñones, tinga y papas con atún; también hay de relleno dulce, como ate con queso, mermelada de piña, crema pastelera, manzana con canela, arroz con leche, cajeta y nutella. También hay otra variante que es con pasta hojaldrada, que es mi pasta favorita, pero para los pastes prefiero la masa original, y aquí les dejo la receta que tradicionalmente se usa en Real del Monte, Hidalgo (para hacer los cornish pasties a la manera inglesa, aquí un enlace al periódico Guardian, con un muy completo artículo sobre su platillo tradicional):

Pasta original :
 - 2 kilos de harina de trigo 
- 1 kilo de manteca 
- Agua, la necesaria 
- Sal al gusto 

Se mezcla la harina con la manteca, integrándolas poco a poco. Se agrega la sal y el agua. Se amasa hasta formar una pasta manejable, se deja reposar mínimo media hora. Luego se hacen las tortillas, el relleno se coloca en una mitad y se cubre con la otra, los bordes se unen con pequeños pellizcos, formando una especie de trenza, o se barnizan con agua o huevo, para que se peguen. También la superficie de la empanada se barniza con yema de huevo, para que quede brillosa. Si el relleno es dulce puede salpicarse con un poco de azúcar. Se hornean alrededor de veinte minutos, dependiendo de la intensidad del horno (en Hidalgo lo hacen en hornos de tabiques rojos), hasta que queden doradas (algunos recomiendan voltearlas y hornearlas hasta que el otro lado quede igual de dorado).

Relleno original: 
- 1 kilo de papa fresca 
- ½ kilo de carne molida de res 
- Cebolla picada 
- Perejil o poro picado 
- Sal y pimienta negra al gusto

Las papas se cortan en cubos pequeños, al igual que la cebolla, el poro también se pica finamente y se mezclan todos los ingredientes con la carne, la mezcla final se salpimenta. Se coloca crudo en las tortillas antes de unir sus extremos. Esta es la diferencia entre un paste y una empanada, en los pastes el relleno se coce junto con la masa.

Y ¿cómo fue que un platillo inglés se convirtió en el platillo tradicional de la capital de Hidalgo, y de pueblos mágicos como Real del Monte? A causa de la plata, y del vasto yacimiento que se encontró en ese pueblito y que fue explotado por siglos por los españoles, especialmente por Pablo Romero de Terreros (ajá, no sólo fue una colonia, fue uno de los hombres más ricos de la Nueva España en su tiempo, al grado que invitó al rey de España para que visitara su mina y el pueblo, y le ofreció adoquinar con lingotes de plata el camino desde Veracruz hasta Real del Monte, para que el carruaje real no pisara la tierra). Ya independizado el pueblo y el territorio mexicanos, el descendiente de Romero de Terreros quedó en bancarrota y para reabrir sus minas buscó inversión en Londres, de donde llegó nueva tecnología y mano de obra. Fueron estos obreros ingleses (de la provincia de Cornwell) los que trajeron la costumbre de transportar su almuerzo envuelto en pan, para conservarlo caliente. La trencita de pan que une los extremos de la tortilla era para sujetar el paste, pues no tenían oportunidad de lavarse las manos después de interrumpir el trabajo en la mina para el almuerzo. Por cierto, junto con los pastes, trajeron el futbol.

Otro día hablamos de la pasta de hojaldre (sé que eso ya lo prometí pero les juro que se los cumplo ahora sí).

Por cuestiones de trabajo ando asomada siempre al mundo del lifestyle y el lujo, ahorita como advenediza e intrusa, sintiéndome todavía culpable de dejar mis votos de pobreza voluntaria y entrar en esos mundillos elitistas. Siempre me ha gustado el comfort y soy de naturaleza sibarita, pero siempre me molestó que esos gustos se reserven a clases acomodadas, creo firmemente que todo el mundo debería tener derecho a los placeres que da la calidad y el buen gusto. Confieso que cuando yo disfruto más un lujo es porque lo obtengo gratis -je-, y por eso ahora todavía estoy encandilada con algunos placeres que descubro gracias a mi jefe o a mis compañeros de trabajo, sin que me cueste gastar el poco dinero que recibo. Gracias a mi jefe me hicieron un cambio de imagen en el salón de belleza más caro de México, y quedé maravillada de la atención y las comodidades que ofrecen. También descubro algunos sabores nuevos que me habían sido vedados por el precio que tienen en las tiendas gourmets o en los restaurantes más lujositos, y también he quedado asombrada de las sensaciones en mi boca... claro que igual disfruto un taco de carnitas del puesto de la esquina o los nopalitos que prepara la mamibicha, o el vaso con coca-cola fría que por mi dieta me es restringido y que cuando hago la excepción pecaminosa lo disfruto igual que si fuera un pecado carnal.

De esos gustos caros que todavía no me doy están los libros de ornato que tanto me gustan, y de los que quería hablarles desde hace mucho. Los gringos los llaman coffee table books, y son los libros de gran tamaño y pasta dura que preferencían el contenido visual con fotografías de alta calidad, normalmente de la naturaleza, de obras pictóricas, escultóricas o arquitectónicas, con imágenes de danza o de moda, o con imágenes altamente estéticas o emblemáticas.

El primero de ellos data de 1892, y fue concebido por el director de una asociación de ciudadanos estadounidenses con un visionario interés por el cuidado del medio ambiente, y con la intención de llamar la atención hacia ese tema (tan poco prioritario en ese entonces), para lo cual ideó un libro con poco texto e imágenes impactantes. Inspirado en los pósters con imágenes de la naturaleza que adornaban las paredes de su despacho, David Brower, director de la asociación ambientalista Sierra Club, encargó el libro This is American Earth al fotógrafo Ansel Adams. Fue el primero de una exitosa serie de libros, que fueron los primeros en adornar las mesas de café norteamericanas, para adorno y presunción.

Hace mucho aquí hablamos del libro Sumo, del fotógrafo de moda Helmut Newton, uno de los coffee table books más famosos y exitosos (no suelen ser bestsellers dado el alto costo de fabricación y de venta al consumidor, muchos basan su éxito comercial precisamente en ser ediciones limitadas). La editorial alemana Taschen es la que se ha especializado en la edición de estos libros, con cuidadas ediciones en material de calidad, y enfocados a personalidades de gran prestigio. Y justamente aquí es donde hago mi segundo enlace al blog que realizo profesionalmente (ah, porque eso sí, ya puedo decir que soy una blogger profesional... por lo menos ya cobro por eso, y oficialmente ya no soy amateur, je), porque encontré novedades de esa editorial, enfocados al mundo de la moda. Pásenle a lo barrido y léanme por allá también, si me hacen favorcito.

Ya les enlacé a los dos últimos artículos de allá, les dejo ahora el enlace al blog general, aunque al principio hay dos entrevistas interesantes, pero que no hice yo, yo sólo escribo los artículos y las actualizaciones de estado en las redes sociales (y también ahí los invito a seguirme, a diferencia de mis perfiles como la malbicho, ahí sí actualizo diariamente... y les prometo ir más allá de la frivolidad del mundo del lujo).

También les prometo ya no alejarme tanto de aquí. Yo a este blog lo extraño más que ustedes, se los juro.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Paseo Dominical Derruido


Paso muchas veces por la calle de Antonio Caso, en la col. San Rafael, antes porque cerca de ahí vivía un muy querido amigo que siempre me recibió y me invitaba un café con buen cuerpo y excelso aroma, al que acompañaba de su único e inolvidable pay de mandarina coronado de merengue; también paso por ahí para ir a los eventos culturales gratuitos (o muy baratos) en The Anglo; para sacar citas en la clínica del ISSSTE, para exámenes de laboratorio (de la mamibicha), e incluso para asistir a la agencia funeraria Gayosso, para despedir a un conocido; y siempre que paso, me detengo a ver admirada el edificio que está en la esquina con la calle José Rosas Moreno.

Tengo una debilidad por los edificios en ruinas, especialmente por los que aún muestran signos de un pasado glorioso, de una belleza que el tiempo y el maltrato o descuido humano no han podido aniquilar. Los miro como a las estrellas de cine de hace muchos años, que no pudieron detener el tiempo y este se ha ensañado alrededor de sus ojos, de sus labios o en su cuello, surcándolos de arrugas, pero que con todo y eso, siguen manifestando una belleza y una presencia arrobadora, ya sea a través de unos impresionantes ojos o de un perfil perfecto. Alguna vez en el teatro El Granero vi el magnífico perfil de Kitty de Hoyos, que volteó a verme de reojo con su mirada felina cuando escuchó a mi acompañante pedirle el autógrafo a Susana Alexander, que la acompañaba; cuando se dio cuenta que el de ella no fue requerido se volteó displicente, pero es que mi acompañante no la conocía, yo sí, y lo que ella no supo es que el resto de la obra me la pasé admirando su madura y espléndida belleza, que se imponía con gracia y dignidad al paso del tiempo (calculo que tendría alrededor de sesenta años entonces).

Así me parece que estos edificios afrontan el tiempo y el descuido: con dignidad, con orgullo de los detalles que han logrado conservar. Tengo en la mente desde hace un par de décadas un proyecto de libro con fotografías e historias de esos edificios, cuando descubri los blogs pensé que era la oportunidad de hacerlo realidad, en un inicio dudé entre comenzar este blog o hacer ese proyecto, luego los paseos dominicales fueron pensados también para eso, pero mi dispersión mental no me ha dejado concretarlo. Este sería el primero de esos posts largamente pensados.

Y este sería el edificio idóneo con que comenzar:

Desde la contraesquina de Antonio Caso y Rosas Moreno

Fachada sobre la avenida Antonio Caso

Entrada principal y parte del edificio aledaño

Ventana y detalle de la puerta principal

Ventana sobre la calle Jose Rosas Moreno

Entrada sobre la calle José Rosas Moreno, con letrero de declaratoria de protección

Balcón

Ventana y balcón de la fachada principal

Detalle de la ventana y puerta principal

El edificio se llama Gregoire du Wollant, en honor del encargado de negocios de la embajada de Rusia en 1905, quien convivió bastante con los personajes de la escena cultural y gubernamental del porfiriato, como comprueba la nota periodística de El Imparcial, que reseña el festejo de Año Nuevo con el nombre del también escritor ruso, junto al del General Díaz, Justo Sierra y Amado Nervo, entre otros. El edificio se encuentra en la esquina de Antonio Caso y Rosas Moreno.

La colonia San Rafael fue fundada en 1882 a iniciativa del ingeniero Francisco Somera, y concebida para alojar a la pequeña burguesía de arquitectos y estudiantes de esa disciplina en la Academia de San Carlos (en ese tiempo era conocida como "la colonia de los arquitectos"), sus calles fueron nombradas como algunos de los positivistas más destacados en México. Sus habitantes eran tanto familias acaudaladas como de clase media y popular, por lo que se encontraban desde fastuosas mansiones, privadas (propiedades departamentales con calles cerradas para uso exclusivo de sus moradores) y vecindades. 

Ahora la mayoría de los edificios evidencian la falta de mantenimiento, pero todavía es posible encontrar vida dentro de sus deterioradas paredes, como "documenté" en el edificio aledaño al Gregoire du Wallant, cuando un hombre de avanzada edad se asomó a ver con reprobación al ruidoso grupo de jóvenes debajo de su balcón, para luego meterse entre desesperanzado y despectivo:






El edificio Gregoire du Wallant no siempre lució así, dicen que hace décadas hubo un incendio y que desde entonces está abandonado, quizá por un litigio familiar no resuelto. Hay quien dice que ahí vivieron Renato Leduc y Leonora Carrington, cuando él se casó con ella para ayudarla a escapar de España y el yugo nazi. 

Así lucía en los 70´s:

Fotografía tomada de la estupenda página de Facebook La Ciudad de México en el tiempo

Actualización:

En los comentarios nos dejaron información muy valiosa que me permite hacer la siguiente información:

No fue la primera colonia del Distrito Federal (como originalmente puse en esta entrada, afortunadamente en los comentarios Angelitaaa me sacó amablemente del error), antes de ella se fundaron las colonias Santa María la Ribera, en 1861, y la Guerrero, en 1871. También nos recomienda el libro de Carlos Chanfon Olmos: "Historia de la Arquitectura y el urbanismo mexicanos" V.III Tomo II. Mexico: UNAM Fondo de Cultura Economica, 1998.

Y Sabina Vinyl nos regala un enlace a la página de Facebook del Proyecto Óxido, donde encontramos una versión encantadora sobre el abandono de esta casa, por favor no se pierdan de leerla, es una de esas historias que subyugan.

domingo, 7 de octubre de 2012

Paseo Dominical Otoñal-Urbano




Ya es otoño en el jardín vertical de la 1a. cerrada de 5 de Mayo.

El primer jardín vertical de la Ciudad de México, luce con los clásicos colores de la temporada Otoño-Invierno.

Lamentablemente no es por la estación del año sino por el mantenimiento inadecuado, no se reconoce ya el jardín frondoso que se inauguró en 2008. Aquí la vista en Google Maps.

viernes, 28 de septiembre de 2012

La Consumación de la Independencia... y su Rostro Femenino: La "Güera" Rodríguez


La Independencia de México fue un proceso que se definió en cuatro etapas muy marcadas. La que todos tenemos presente fue la de inicio, con el cura Hidalgo al frente, tanto de los conspiradores amedrentados (aquí contamos ya como fue él quien, acompañando sus palabras de espumosos chocolates, convenciera a Allende y Aldama de levantarse en armas esa misma madrugada del 16 de septiembre de 1810, ante la evidencia de que la conspiración insurgente había sido descubierta), como de las masas inyectadas de indignación contra el vasallaje impuesto por los españoles ("Mírense las caras hambrientas, los harapos, la triste condición en la que viven", le dijo a la multitud reunida por el tañir de las campanas, antes de lanzar su famoso Grito de Indepedencia). Esta etapa terminó con su captura y muerte (tras varias importantes derrotas), junto con la de Aldama y Allende, y sus cabezas exhibidas en la Alhóndiga de Granaditas.

Está también la etapa que encabezó Morelos, que demostró gran eficacia estratégica, esta etapa es la considerada más brillante de la Guerra de Independencia, sumando al movimiento la mayor parte de los  pueblos de los estados (entonces llamados intendencias) Michoacán, Guerrero, Puebla, Oaxaca y México, además de establecer un Congreso y redactar la Primera Carta Magna. De Morelos también hablamos aquí ya, conmemorando tanto el aniversario de su nacimiento como la abolición de la esclavitud que decretó. En ese post recordamos los dos grandes aportes de Morelos a la causa independentista: el concepto y la exigencia de la independencia de América de toda nación, y de la equidad social.

La tercera etapa se extiende dolorosa y penosamente durante varios años, con liderazgos importantes pero truncados por las fuerzas realistas, como el de Manuel Mier y Terán, y el del español Javier Mina que vino a defender la causa independentista en congruencia con su defensa a la Constitución de Cádiz.

Vicente Guerrero continuaba combatiendo desde 1810, y en 1820 seguía defendiendo su territorio exitosamente, siendo el mayor contrincante que tenía el ejército realista. Fue en ese tiempo que se gestó la conspiración de la Casa de La Profesa, tras la crisis de gobernabilidad en la Nueva España después de que el rey Fernando VII jurara la Constitución de Cádiz. Los conspiradores, con el apoyo del Virrey, acudieron con Agustín de Iturbide como el jefe militar que necesitaban para la tarea de acabar con las fuerzas independentistas... o atraerlas hacia su causa.

En esta última etapa, no sin recelos iniciales, Guerrero acepta un consenso con Iturbide, a quien convence de que la lucha por la Independencia es la más noble de las causas. Hay historiadores que no reconocen la entrevista y "el abrazo de Acatempan" como reales, sin embargo, sí está fuera de toda duda el Proyecto de Plan de Independencia de la Nueva España que Iturbide propone y Guerrero acepta, a este proyecto se le conoce como el Plan de Iguala, también Guerrero reconoce a Iturbide como Primer Jefe del Ejército Nacional. Iturbide negocia con autoridades militares y eclesiásticas, afronta las acusaciones de traición del Virrey, y retiene la lealtad de los jefes militares, promoviendo el proyecto de Independencia. Ya como Primer Jefe del Ejército Trigarante, recorre varios intendencias sumando aliados que reconozcan y apoyen el Plan de Iguala, para finalmente entrevistarse con Don Juan O´donojú, quien llegaba a Veracruz para jurar como el último Virrey de la Nueva España, y quien acordó ratificar el Plan de Iguala para que se reconociera a la Nueva España como Nación Soberana e Independiente.



Ya firmado los Tratados de Córdoba, y con más de 30 000 soldados del ejército realista unidos al Ejército de las Tres Garantías, Agustín de Iturbide preparó la entrada triunfal a la Ciudad de México para el 27 de septiembre del año 1921, once años y once días después de que Hidalgo adelantara el inicio de la Guerra de Independencia, para anunciar su término exitoso.



Tenemos una entrada detallando ese paso triunfal de las fuerzas trigarantes, con ilustrativas imágenes pictóricas, entre las cuales está la del arco construido para enmarcar la ceremonia de entrega de llaves, arco construido sobre la calle que hoy conocemos como el paseo peatonal de la calle de Madero, y es una anécdota muy difundida, que el Ejército Trigarante pasó por esa calle para pasar frente al balcón de la casa de María Ignacia Rodríguez de Velasco Osorio y Barba, hija del Corregidor de la Ciudad de México, y entregarle una rosa. Era una verdad conocida que la hermosa mujer y el futuro emperador, tenían una relación sentimental. A Doña María Ignacia, miembro de la alta sociedad de la Nueva España, por su cercanía con la Corte de los Virreyes, se le conocía como La Güera Rodríguez, mote con que ha pasado a la historia de nuestro país.

Considerada la primera mujer mexicana en ejercer el poder, la influencia de La Güera Rodríguez en la política de su tiempo -y en la historia del país-, es tal, que a su poder de convencimiento se le atribuye que el país haya logrado su independencia sin mayor derramamiento de sangre (fueron muy pocas y muy menores las resistencias armadas), pues se dice que fue a instancias de ella que se eligió a Iturbide para negociar con Guerrero, y quien además lo convenció de buscar un consenso pacífico y abrazar la causa insurgente.

Partidaria de la lucha independentista desde su inicio, La Güera incluso se enfrentó ante tribunal de la Santa Inquisición, respondiendo por las acusaciones de herejía, por haber “mantenido trato con el cura renegado, apóstata y excomulgado de Dolores, un tal Miguel Hidalgo y Costilla, en voz del inquisidor Juan Sáenz de Mañozca, quien agregó su conocida y amoral inclinación al adulterio, a la mancebía y a la bigamia”. De esta acusación salió librada (siendo de las pocas personas en lograrlo) gracias a su "claridosa" y directa forma de hablar, revirtiendo la acusación al inquisidor, cuestionándolo cómo le hablaba de moralidad cuando él tenía una relación de sodomía con un jovencito de no más de 16 años, novicio en el convento de San Francisco. La acusación fue retirada al no poderse comprobar, aunque seguramente esa no fue la única razón por la que la Santa Inquisición decidió dejar en paz a la temperamental mujer, pues se asegura que conocía más secretos sexuales de los personajes más poderosos, así que sólo fue amonestada y exiliada a otra ciudad.

De su agudeza verbal e influencia da fe el mismo Guillermo Prieto, al decir: "La Güera no sólo fue notable por su hermosura, sino por su ingenio y por el lugar que ocupó en la alta sociedad".

No es raro que simpatizara con la causa independentista, ella misma, en su vida personal, era una mujer insurgente, combativa, independiente y libertaria. De las primeras en conseguir su divorcio (se le concedió cuando su primer marido le disparó presa de la indignación y los celos ante su conducta mundana), su vida social y su personalidad siempre levantaron murmuraciones en la rígida sociedad novohispana, aunque a ella no parecían afectarle gran cosa, al contrario, quizá disfrutaba con provocarlas. Ejemplo de ello su decisión de parir con la ventana abierta, para probar a los incrédulos que su marido octagenario (el segundo) la había embarazado.

Aunque más que sus maridos, son sus amantes los más recordados, por notables, entre ellos, un muy joven Simón Bolívar recién desembarcado en la Nueva España, y al que se dice enseñó a amar, y un muy respetable Alexander Von Humboldt, quien quedó prendado de ella por las mismas razones que describió Guillermo Prieto.

De su amistad tan cercana e íntima con el Barón de Humboldt se desprende la siguiente anécdota: durante la presentación de la estatua ecuestre de Carlos IV, hecha por Manuel Tolsá (aquí ya hablamos del gran artista y de los trotes de su "Caballito") ante lo más granado de la sociedad novohispana, La Güera Rodríguez comentó en voz alta rompiendo el silencio admirativo: “Maestro, los testículos del caballo son iguales y según mi conocimiento, tanto hombres como bestias, tienen uno más grande que otro”, a lo que Humboldt agregó: “Hágale caso, que esta mujer es experta en esos asuntos”.

Lo que también dijo Humboldt de ella, fue que era la mujer más hermosa del mundo (y siendo de los investigadores naturalistas más prestigiados y conocedores del mundo, en ese tiempo, habrá que creerle). Y fue el mismo Manuel Tolsá el que -se dice- preservó la belleza de La Güera Rodríguez para la posteridad, pues se asegura se inspiró en su rostro para hacer el de la imagen de la Virgen de La Profesa, de la iglesia del mismo nombre.



No hay una certeza de que las pinturas que se atribuyen a su imagen, lo sean realmente, aunque de la pintura anterior, realizada entre 1800 y 1830, se asegura hay una denuncia ante el Tribunal de la Inquisición, hecha por el Conde Santa María de Guadalupe del Peñasco, de que La Güera Rodríguez quería que se le pintara con los "pechos de fuera".

Sin embargo, si bien no hay evidencias visuales cien por ciento fidedignas, sí están las palabras del cronista Artemio de Valle Arízpide:

“Por donde iba doña María Ignacia alzaba in­citaciones, pues no era posible de ninguna manera que pasase inadvertida para nadie su muy gentil presen­cia, así fuese en la iglesia como en el paseo; por más aglomeración de gente que hubiera, ella sobresalía. Entre millares se diferenciaba. Echábase de ver y des­cubría. Era dechado de toda beldad, pues su belleza tenía excelencia, no como quiera, sino absoluta. Era telenda la Güera Rodríguez, es decir, viva, airosa, ga­llarda. Llevaba todo el rostro siempre lleno de son­risas y siempre, también, andaba compuesta como una novia, con refulgencias de joyas y rumorosa de seda, la más fina".

El 28 de septiembre, un día después de que el desfile triunfal del Ejército Trigarante se detuviera frente al balcón de La Güera Rodríguez, se redactó el Acta de Independencia del Imperio Mexicano, y se elegía a Agustín de Iturbide como Presidente de la Regencia para su gobierno.

Terminaban así 300 años de la colonialización española.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...