sábado, 8 de junio de 2013

De Vuelta en Casa



No sé ni por dónde empezar, comencé tantas veces una entrada que no terminó de concretarse, en tantos tonos y en tantas intenciones, que la de hoy sólo quiere ser publicada ya.

Primero un anuncio formal: trabajo para dos blogs en donde, si les gusta leerme, también pueden hacerlo allá, ambos tienen temáticas y objetivos distintos a este blogcito, el estilo necesariamente debe ser más formal y con una función casi meramente informativa, pero de igual manera es el mismo sello con que escribo aquí porque no soy tan camaleónica y no puedo cambiarlo tanto, me traicionan la pluma y los dedos y termino siendo la malbicho en todas partes, aunque allá firme con el nickname que uso en la vida 1.0. Allá publico diario y tal vez hasta varias veces al día, en las jornadas que resulten más prolíficas. Me encantará recibir comentarios suyos allá también (estos son: el blog de O-Rouge, portal de empleo dedicado a profesionistas de la industria del lifestyle, y el blog de Capital Virtual, plataforma de interacción en línea en una ciudad cibernética hiperrealista).

Ahora un anuncio informal: este blog dejará de existir... como ahora lo conocen. No de inmediato pero sí en un futuro que espero sea lo más cercano que mi conocida dispersión mental me lo permita (y mis nuevos compromisos laborales). Y es que, por fin se cumplirá un sueño largamente acariciado, incluso antes de saber que sería posible (en un medio como éste): El Fanzín se volverá revista electrónica.

Revista Electrónica.

Sí. ¡Sí! Cómo lo leen: Revista Electrónica. ¡Revista Electrónica!

¡Revista electrónica, señores! Con blog y todo. Con la misma temática de aquí pero mejor planeada, formalmente diseñada. No al aventón como se hacían aquí los posts, producto de un capricho o de una diarrea mental, de una obsesión de insomnio o de una complacencia impuesta que hacía para retener lectores (lo cual no significa que no se atienda la retroalimentación y las sugerencias, pero ya no serán esas ganas de quedar bien con alguien nomás porque se decía fan).

Una revista independiente, autónoma, en un medio digital, sin compromisos con nadie, sin limitaciones, sin mayores restricciones, con dominio propio, con colaboraciones, con participaciones especiales (especiales por ser hechas por especialistas, aunque sean tan autodidactas como yo), con dossieres, con megaposts, con continuaciones y charlas de sobremesa, con temas que no necesariamente tengan que ser los más populares (o por lo menos, que no sea esa la intención al elegirlos), con rarezas, con el estilo que ya conocen, que ya adoptaron como uno que les complace... porque quiero pensar que si vienen aquí es porque lo hacen con gusto y voluntariamente, y no porque lo odien y sólo vengan a torturarse, a autoflagelarse soportándome. Si algo ha pasado con este blog es que aquí no se estacionan los haters ni los trolls, simplemente se van, lo cual es bueno por más que sea raro en la red. Normalmente en cualquier sitio siempre hay uno o varios trolls que se quedan a hacer la vida imposible, pero será que tenemos una política incluyente, y hasta a los que vienen con ganas de fregar los toleramos, que si se quedan es porque terminan sintiéndose a gusto.

Y es que pocas cosas me incomodan cuando leo un comentario. Pienso que todas las reacciones caben, y a menos que realmente estorben para continuar con el intercambio de ideas, no rechazo ninguna. Sólo el spam automatizado que anuncia viagra o porno ruso, o el spam analfabetizado de los que llegan a las entradas sobre la pena de muerte anunciándose para comercializar con sexo, ha sido retirado y moderado (y eso, ha petición expresa de los mismos comentaristas), porque ni siquiera cuando vienen a insultarme o a querer hacerme menos se ha quitado (las pocas ocasiones que ha ocurrido). Todas las reacciones caben, desde las mejor argumentadas hasta las pensadas con el intestino grueso, incluyendo las mías, cuando también me he excedo. 

En la actualidad se moderan los comentarios mediante el captcha, para evitar los bots que exponencialmente invadieron la página en semanas anteriores, y que tan amablemente me notificaron ustedes mismos. Pero por mí ni siquiera esa restricción pondría.

Pero me estoy desviando. Imaginen este blog, que ya demostraron les gusta, pero en versión extendida y mejorada. Así será la revista, y es un proyecto tan viable que sólo depende de mí y de (in)capacidad de organización para que se haga realidad. Como entre otras cualidades que tengo -je-, está la de ser realista, no les prometo que será enseguida, porque además quiero hacerla lo mejor que pueda, así que me llevará un tiempito, pero saber exactamente hace una semana que sería posible concretarla me ha dejado entusiasmada, y aunque no pude venir a contárselos enseguida, sí quería hacerlo, y me ha sacado del marasmo emocional que me había trabado.

Porque, y aquí viene la confesión, he pasado por uno de los momentos más desestabilizantes (y traumatizantes) de mi vida. Y para quien sea un lector habitual del Fanzín no se extrañará de que suelo presumir mi locura, y ya sabe que siempre aclaro que la estabilidad emocional no es mi fuerte y tengo siempre que apuntalarla, entonces imagínense qué tan grave y anormal tuvo que ser ese asunto para que me haya paralizado.

No es momento ni espacio para que ventile aquí lo rara que es mi vida, ni las vivencias tan extrañas que tengo ni las consecuencias tan absurdas que conllevan. Pero lo que sí se puede ventilar aquí es lo mucho que este blog significa, así que volver a él, con la posibilidad de llevarlo a un nivel más alto, es algo que realmente quiero celebrar. 

Y quiero hacerlo con ustedes, que después de mí, son las personas que más lo han llegado a valorar.  Mientras este blog crece y se convierte en revista digital, seguirá actualizándose con los temas que se han estado acumulando en estos días de silencio virtual. No hay manera de que les agradezca el tiempo que dedican a mis letras, a las entradas que hago y al resultado de todo el tiempo y esfuerzo que le he dedicado, que ofrecerles que lo haré mejor. Qué será mejor.

Es promesa.

8 ideas en tránsito:

El Signo de La Espada dijo...

Malbicho San: qué gusto que estés de vuelta en la blogósfera! Últimamente todos nos hemos vuelto tan inconstantes o de plano ausentes. Solo Andrés Borbón continúa con el fantástico Tecnoculto. De verdad estuve inquieto con la idea que desertarías de la blogósfera por completo.

Espero que tu ausencia no se haya debido a algo que te haya afectado físicamente o de manera importante a alguien cercano. Verte de nuevo aquí es señal de que las cosas, por extrañas que puedan ser, van mejorando!

Muchas felicidades por tu retorno y por tu actividad en otros munditos. Estaremos atentos a la transformación de tu blog.

Salud!

Javier Jiménez dijo...

Pues si que te habías tardado, pero bueno mantendremos tu promesa "marasmicamente" fieles a tu regreso.

Welcome Again ;)

malbicho del fanzín dijo...

Signo, Javier:

( ゚▽゚)/コンバンハ

y

m(._.)mアリガト

Diana. dijo...

Me da tanto gusto. Sabes que ahí estaré leyéndote. Un abrazo fuerte.

Diana. :)

nora (una japonesa en Japón) dijo...

Me alegra saber que sigues escribiendo, pensé que te habías alejado ...
Mucho ánimo Malbicho, y cuídate ;)
Un fuerte abrazo.

malbicho del fanzín dijo...

Diana, Nora:

( ´ ▽ ` )ノ タダイマァ

educavent dijo...

Felicidades... aunque habría preferido seguirte acá, me da la penosa idea que en este nuevo proyecto las facilidades para la lectura no serán tan expeditas para los que les cuesta un poco. Esperaré atento.
Recibe un fuerte abrazo

malbicho del fanzín dijo...

Educavent:
sí hay un sistema de poner en audio el contenido textual de la página, en lo que me sea posible voy a ayudar a que sea accesible, qué bueno que me lo recuerdas porque yo sí lo había contemplado pero ahora lo tengo como una de las prioridades

gracias, me encanta leerte aquí, eres de las presencias constantes que me estimulan para continuar

yo también te mando un gran abrazo

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Ideas en tránsito

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