lunes, 21 de mayo de 2012

Me Gustan los Estudiantes (Yo Soy 132)


"La esencia del poder real que domina en la sociedad mexicana es el odio y el miedo a la juventud". 
José Revueltas



Mucho ruido ha generado el rechazo estudiantil al candidato priísta a la presidencia en la Universidad Iberoamericana. Mucha tinta y mucho espacio se ha dedicado a condenarlo, a elogiarlo, a apoyarlo, a defenderlo y a secundarlo. Muchas secuelas ha tenido hasta llegar a la Marcha Anti EPN del sábado 19 de mayo.

Lo que comenzó casi como un juego ("porque podemos y es divertido", decía en la convocatoria de Facebook del grupo organizador), se ha transformado en un movimiento ciudadano, en donde la sociedad civil toma las calles y los medios (los nuevos, con las nuevas TIC) para protestar, para hacerse oir, para organizarse, y para retar al Status Quo. Sorprendió a algunos por tener de origen el reclamo de estudiantes privilegiados de una universidad privada -de las más caras del país- por los derechos de una de las poblaciones desfavorecidas por los gobiernos, tanto estatales como federales: Salvador Atenco, pueblo reprimido con exceso de fuerza y violencia.


Para poner en contexto: durante la visita de Peña Nieto a la Ibero recibió cuestionamientos nada complacientes, que lo orillaron a responsabilizarse por el operativo policíaco que derivó en la represión brutal del Caso Atenco, lo que avivó la animadversión con que fue recibido (caretas con el rostro de Salinas de Gortari, pancartas con mensajes en contra y expresiones de rechazo). El evento fue transmitido en tiempo real por Internet y Radio Ibero... y la gritería de repudio y rechifla que lo acompañó en su salida por la puerta trasera -previo paréntesis forzoso en los baños, para improvisar la estrategia de huída- fue registrado en videos y testimonios que se compartían al momento en redes sociales. Las primeras reacciones y declaraciones de partidarios de Peña Nieto contribuyeron a la confrontación, pues minimizaron la manifestación de rechazo estudiantil diciendo que eran apenas un puñado de jóvenes intolerantes, e incluso pusieron en duda que fueran verdaderos alumnos de la Ibero; el dirigente del PRI fue más lejos: pidió que se les investigara y castigara, lo que fue interpretado como una intención represiva (circula en las redes sociales esta imagen de un supuesto documento en que oficializa este reclamo, además de un video en que claramente se ve a Peña Nieto revisando el expediente de una estudiante que simpatiza con López Obrador). Algunos medios sesgaron o tergiversaron la información, mientras unos no mencionaron las protestas o lo hicieron restándole magnitud,  los diarios de la Organización Editorial Mexicana fueron todavía más allá: alteraron la realidad haciendo ver como si Peña Nieto hubiera salido avante de la situación, revirtiéndola a su favor. Tras esto la opinión pública, usando las redes sociales, demandaron veracidad en la información e imparcialidad a los periodistas y comentaristas que analizaban el hecho acusando a los estudiantes de agresiones e incivilidad, y de ser instrumento del PRD para hacer boicot. La protesta por la descarada manipulación mediática, así como por la descalificación a la manifestación estudiantil, alcanzó su nivel más alto al conocerse el video en que 131 estudiantes de la Ibero se identificaban ante cámaras diciendo su nombre y su número de matrícula, para afirmar que no eran porros, que no eran acarreados y que nadie los había entrenado. No sólo hubo aplauso y solidario reconocimiento a su valentía, hubo también adhesión. El movimiento Yo soy 132 se dio forma con la suma de alumnos de otras universidades, quienes se identifican con su propia credencial de estudiante (aunque a título personal, no a nombre de la institución, como explican en el nuevo video Voz Universitaria), luego harían lo mismo ciudadanos con su credencial IFE. La Marcha Yo soy 132, que hizo alto frente a las instalaciones de Televisa Sta. Fe para protestar por su labor de desinformación, y la concurrida Marcha Anti EPN (más de 35 mil asistentes convocados casi exclusivamente por redes sociales), que tuvo réplicas en varias ciudades del país, son el resultado de esa espontánea respuesta ciudadana, que ha insistido en desligarse de un partido en particular, y que es producto de la retroalimentación a partir de las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TIC).

Marcha Anti EPN (Foto compartida en Twitter)

Esta serie de eventos ha puesto sobre la mesa varios temas importantes, que se han discutido desde todos los ángulos. Desde el prejuicio con que se mira a los estudiantes de clases media y alta, catalogándolos de frívolos y poco sensibles a la problemática social de los más desfavorecidos; el hartazgo que provocan en la población las prácticas y discursos políticos en épocas electorales, al igual que el sesgo informativo de los medios tradicionales, comprometidos con los grupos de poder; de la suficiencia con que la clase política desprecia el diálogo con la ciudadanía, que se combina con el desprecio que una buena parte de periodistas y analistas especializados tienen sobre la opinión pública y sus formas de expresión, ya sea por compromisos adquiridos o por mera estrechez mental, reduciéndolas, condicionándolas y restando mérito e importancia a las que no se dan en sus restrictivos cánones; de la carga de odio, y su consiguiente falta de autocrítica que cada campaña trae consigo y que se traspola a simpatizantes o detractores de cada candidato, pero también de la oportunista denuncia de campañas de odio para deslegitimizar las expresiones ciudadas. Imposible tratarlos todos en un post, así que se irán desglosando en las entradas siguientes (además de agregar otros que considero necesarios), hoy me detengo un poco sobre los estudiantes y el efecto que tuvieron en la sociedad civil.

Los más entusiastas hablan ya de una "Primavera mexicana", los más cínicos califican de "llamarada de petate" esa posición rebelde (un infame periodista, de cuyo nombre no quisiera acordarme pero que para mi mala suerte es uno de los referentes de la red social Twitter en este país, escribió: "En fin, felicidades a los muchachos rebeldes de la Ibero, muchos de los cuales, en unos años más, si Peña Nieto gana la Presidencia, perfectamente trajeados y disciplinados pedirán trabajo en el gobierno peñista y militarán en el PRI"); los más obtusos se empecinan en reprobar terminantemente su exaltación calificándolos de intolerantes, majaderos, criminales y hasta fascistas (y, ¿quien creen que utilizó este término tan alegremente?: el hijo del gran intelectual rebelde José Revueltas, a quien le debemos el epígrafe de hoy, y que tristemente no heredó su capacidad de indignación a su hijo Román, articulista del diario Milenio, ejemplo de periodismo con descrédito, en el que publicó una columna que desde el título presumía de tendenciosa: Turbas de fascistas intolerantes en la "Ibero").


Ya sea por influencia de estos comentarios "especializados", por simpatía hacia el candidato acorralado o por simple conservadurismo, muchas voces condenaron el comportamiento de los jóvenes estudiantes, o simplemente (tristemente) lo desestimaron: alguien me "retuiteó" un comentario que más o menos decía así: "activistas de Interlomas protestando por derechos de macheteros", como si la zona postal determinara la sensibilidad social y la inclinación por la justicia. Preguntas en el mismo tono de irónica incredulidad: "¿Y desde cuando tienen conciencia social?",  leí en algún time line. Cabe recordar que la Ibero tiene un largo historial de lucha y participación social, en el básico libro de La noche de Tlatelolco, Elena Poniatowska aparecen testimonios sobre estudiantes de escuelas privadas que se unían a los contingentes del Movimiento Estudiantil del ´68; yo en particular recuerdo las notas en periódicos del tiempo posterior al Terremoto del ´85, cuando estudiantes de la Ibero y de la Anáhuac (la universidad más cara del país) participaban activamente como voluntarios para remover escombros, repartir medicamentos y productos básicos, auxiliar a damnificados y contribuir para recabar donaciones, no sólo donando sino también recolectando. Y ya que hablamos de referentes en redes sociales mexicanas, uno de ellos es Jesús Robles Maloof, destacado activista de derechos humanos, comprometido con notables causas sociales, y orgulloso egresado de la Ibero. El prejuicio nunca ayuda, ni hacia arriba ni hacia abajo. Además habrá que recordar también que historicamente en el inicio de las revoluciones tiene un rol fundamental la clase media, por tener los recursos para informarse y organizarse. Justo en situaciones como la actual, cuando las diferencias de estrato social se reducen y provocan una inconformidad generalizada.

Está también la idea preconcebida que se tiene de la juventud, de la apatía, la abulia, el cinismo, el desinterés o la volubilidad que se le atribuyen (justo hace unas semanas tuvo eco en redes sociales el artículo que hablaba de la falta de compromiso de la "generación Zoé", y se hablaba ya de la "generación del desencanto", además de imponerse el perfil "hipster", que entre otras cosas también se identifica por su gran dosis de cinismo), y por otra parte la pasión, la vehemencia y el entusiasmo que también son considerados propios de esa etapa, y que también se considera nubla su juicio, radicalizándolo. Hasta los defensores de la acción de repudio justifican su conducta al decir que es parte de la condición de juventud ser explosivos e incendiarios. "Son jóvenes", se dice, a manera de suficiente explicación, como si fuera esa la única razón de su descontento. O como si realmente tuvieran a su alcance otras maneras de expresar su rechazo a siete décadas de dictadura blanda (de la que heredaron la situación actual), y a su probable regreso. El cerco y control mediático que se ha evidenciado en esta última semana es prueba de que no es posible el diálogo con los grupos de poder en igualdad de circunstancias para la ciudadanía. Los medios comprometidos con los grupos de poder, en un desesperado y descarado intento de frenar el medio de expresión que no tienen bajo su control -las redes sociales y las TIC-, lo descalifican y lo minimizan,  restándole validez, diciendo que no es representativo de la sociedad, que es irrelevante, o que está coptado y obedece a un grupo político. Hasta el día de hoy (lunes 21 de mayo) es que Televisa muestra imágenes y da información sobre las manifestaciones ciudadanas, sin descalificarlas o insinuar que son manipuladas, aunque no se dijo nada sobre las amenazas o agresiones (como las que recibieron los manifestantes en Colima). Y se entiende claramente que lo hace por la presión ejercida a raíz del reclamo estudiantil.

Las voces y plumas que reprueban la protesta en la Ibero, centrando su crítica en ser parte de un estrategia del grupo de López Obrador, con ello menosprecian la capacidad de decisión autónoma de los estudiantes; acusándolos de intolerancia, irracionalidad y maniqueísmo, de aplicar tácticas de odio y promover la violencia en detrimento del diálogo, niegan a su vez reconocerles el derecho y la libertad de expresión, de la manera en que encuentren como hacerlo. En nombre de la civilidad se escudan para negar que su manifestación de desprecio al PRI fue genuina, y que son capaces de una iniciativa y una organización independiente de un grupo político. Que tienen memoria, preocupación social y espíritu crítico. 

Esta hipócrita demanda de pulcritud en el debate no es más que un escudo para disimular que subestiman la opinión de los jóvenes. Ni la hostilidad ni la aspereza están emparentadas a la falta de inteligencia, y eso lo sabemos quienes habitamos estos mundos de la virtualidad: un troll no necesariamente es estúpido, a veces hay más presencia del ingenio en una crítica aguda, más sustento en el sarcasmo y más argumento en la ironía fulminante (a veces no, tampoco vamos a santificar a los trolls ahora), y la demanda pueril de "NETiqueta" exigiendo eterna cordialidad y buena ortografía, a veces (muchas veces) sólo encubre la inseguridad de un anfitrión cibernético que no quiere recibir la menor crítica (junto al anonimato, la palabra soez y la falta de ortografía son los chivos expiatorios favoritos para desaparecer cuestionamientos críticos en los comentarios). Y es esta la misma postura de estos "defensores de la civilidad durante la protesta": no querer la confrontación crítica, evitar el cuestionamiento incómodo. 

Qué bueno que a estos estudiantes no les importa darles gusto. Como decía Violeta Parra: ¡Qué vivan los estudiantes!

7 ideas en tránsito:

Z dijo...

No sabía todo lo que estaba detrás de las marchas, gracias por el resumen tan claro.

Saludos

Anónimo dijo...

excelente sigue escribiendo para nosotros que no nos resiganmos al libro de cara

malbicho del fanzín dijo...

Z:
qué bueno que sirvió para aclarar un poco, en los enlaces hay mucha más información, saludos!

Anónimo:
ja, ja... sí, es difícil hallarle el gusto al principio, pero tienen cosas buenas las redes sociales, esta interacción inmediata de la que hablamos aquí, por ejemplo

gracias por tu visita y comentario

Chamusco dijo...

Ps, la verdad que esa marcha del 132 me sabe a chamusquina. Sospechoseo que es mucha casualidad que haya comenzado en un ambiente más azul que amarillo o rojo. ¿Por qué no la UNAM, el Poli, o cualquier otra uni?.

malbicho del fanzín dijo...

Chamusco:
esa es la labor que han estado haciendo estos jóvenes: legitimizar su movimiento, sus acciones y decisiones, si bien ya como movimiento 132 se han declarado apartidista y buscar primordialmente la transparencia de información objetiva, también exigen que dejen de creer que son tan manipulables como para actuar bajo una orden, y como todos los espacios públicos albergan gente de todos colores y filias, la misma UNAM y el mismo POLI son multicromáticos, pese a que sí hay una gran mayoría que se inclina a la izquierda

y también debemos darnos cuenta de lo que significa que haya comenzado en la Ibero, eso nos da una idea de qué tan grande es el descontento y hasta dónde ha llegado el repudio hacia lo que representa el pri

gracias por comentar =)

Chamusco dijo...

Pus sí mlabicho, pero igual... como que ese énfasis, esa insistencia en que "no nos manda nadie" y ese querer demostrar que no están vinculados a ningún partido es precisamente lo uqe mas me hace pensar que precisamente alguien los mandó... en fin!

malbicho del fanzín dijo...

Chamusco:
perdón por venir tan después, se me descompuso la compu varios días =(

mira, al final hay también contradicciones entre ellos, su cuenta de tuiter a veces se muestra abiertamente antipeñanietista y aunque en la marcha regañaron a taibo II por preguntar si de veras alguien votaría por epn, luego ya estaban gritando contra él, y se entiende su afán por desmarcarse de un grupo, y su indignación por como todos se quieren colgar de su movimiento, tampoco hay que sobredimensionar su poder, de momento son un catalizador muy fuerte pero para consolidarse como movimiento político o ciudadano necesitan definir mejor su objetivo, de momento pareciera que todo es pedir imparcialidad a medios pero ojalá no se conviertan en un instrumento, como muchos yo estoy contenta con la participación juvenil y con la postura crítica, pero no comparto tanto el entusiasmo de otros, lograr la cohesión entre todos ellos será difícil

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