domingo, 2 de septiembre de 2012

Juegos Paralímpicos


“No todos somos iguales, pero todos tenemos el mismo espíritu humano.”
 “Mirad arriba a las estrellas, no a vuestros pies.”
Frases de Stephen Hawking, durante la ceremonia de inauguración de los Juegos paralímpicos 2012




Es una lástima que los Juegos Paralímpicos no reciban la misma atención que los Juegos Olímpicos por parte de los medios tradicionales, pues eso se traduce en menor atención de la población en general, lo que no permite la difusión óptima de las actividades deportivas que pueden practicar las personas con discapacidad, y tampoco la sensibilización hacia las condiciones que alguien con discapacidad debe sortear, ni al mayúsculo esfuerzo que hacen, para lograrlo.

Es una pena también, que no se realicen inmediatamente después de los Juegos Olímpicos, pues si así fuera la euforia que despiertan continuaría hacia los Paralímpicos, en un efecto de "arrastre", y sus hazañas deportivas tendrían la atención que ameritan. Sin embargo, el mes que separa a unos juegos de otros es necesario para adecuar las instalaciones tanto para el alojamiento de los atletas, como para la participación deportiva y la asistencia del público, en el que también aumenta la población con discapacidad, con los requerimientos especiales que necesitan. 

La organización de los Juegos Paralímpicos es obligatoria para la ciudad sede de los Juegos Olímpicos desde 1992, en Barcelona, y aquí cabe recordar que aunque los mexicanos estamos muy orgullosos de los juegos organizados en México 68, el gobierno no quiso aceptar ser sede de los Paralímpicos, y se llevaron a cabo en ese año en Tel Aviv. Desde 1960 se celebraron los Juegos Paralímpicos de manera oficial, siendo la primera sede la ciudad de Roma.

Pero lo que se considera el verdadero origen de estas competencias es la iniciativa del doctor Ludwig Guttman en 1948, en Londres. El doctor Guttman había huido de la Alemania nazi, y en Inglaterra innovaba en el tratamiento de lisiados de la columna, muchos de ellos veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Entre sus innovadores medidas de rehabilitación estaba fomentar la actividad física, y para ello organizó los Juegos de Stoke Mandeville, haciéndolos coincidir con los Juegos Olímpicos que se celebraban en Londres, con catorce hombres y dos mujeres que participaron en una competencia de arquería sobre ruedas.

Al año siguiente se incorporaban juegos como netbol y basquetbol en sillas de ruedas, y en 1956 los Juegos de Stoke Mandeville se hacían internacionales. Inspirados en ellos, cuatro años más tarde se celebraban oficialmente como Juegos Paralímpicos en Roma.

Este año, con la vuelta de los Juegos Olímpicos a Londres, también volvió la intención de Ludwig Guttman para dar esperanza e inspiración a los hombres y mujeres con parálisis a través del deporte, en estos años se han sumado a esos atletas, personas con otras discapacidades, incluyendo algunas formas de discapacidad mental.



También, como en aquella primera ocasión en 1948, es importante la cantidad de veteranos militares heridos en guerra. Los equipos de Estados Unidos y Gran Bretaña tienen a soldados que fueron heridos en Afganistán, Irak o Irán, y que han recibido un total apoyo para su rehabilitación a través de las actividades deportivas para las que tienen un talento natural, y que es optimizado por un equipo de entrenamiento y por el uso de tecnologías vanguardistas. El otro lado de la moneda son los atletas de países con conflictos bélicos, civiles heridos por bombas, minas terrestres o tiroteos, o víctimas de enfermedades derivadas del desabasto de alimentos y medicinas, y que encuentran en el deporte una
manera de volver a la vida activa, superando la discapacidad (superando, también, las barreras que la pobreza, la ignorancia y la guerra les imponen).

Todos estos atletas deben superar, también, una barrera intangible que la sociedad les impone: la invisibilidad. La falta de una cultura de respeto e inclusión, nos vuelve indolentes e indiferentes a las personas con discapacidad, a sus necesidades y requerimientos especiales, a los derechos que tienen y a las oportunidades que merecen. El prejuicio se disfraza también de compasión, he leído opiniones (muy idiotas, perdón que lo diga pero me es necesario precisarlo) que dicen que no pueden ver los Juegos Paralímpicos porque sienten pena o tristeza, muestra de que la sociedad sigue viéndolos como los miembros incómodos, a los que es más fácil esconder. Esto es notorio en la diferencia de atención que estas competencias reciben de los medios de comunicación y del público espectador, pese a las peticiones que se hicieron para que la cobertura mediática fuera similar a la de los Juegos Olímpicos, el mismo desinterés del público no logró que la respuesta masiva fuera importante, por lo que la motivación económica de televisoras y prensa deportiva tampoco lo es, en detrimento de la difusión de disciplinas y logros deportivos. 

Les enlazo a un sitio en que se detallan los deportes que se incluyen en estos Juegos Paralímpicos, aquí podrán encontrar nociones generales sobre las actividades a realizar, entre ellas, las tres que se distinguen por ser deportes que no se incluyen en los Juegos Olímpicos: goalball, para personas con ceguera, rugby en sillas de ruedas, y boccia, deporte originario de la Antigua Grecia, rescatado y adaptado para personas con graves afectaciones en extremidades inferiores.

También es importante señalar la manera en que se clasifican las diferentes discapacidades, mediante evaluaciones exhaustivas para que los competidores se enfrenten a otros de nivel de discapacidad similar. Este sistema es vulnerable y sujeto a malinterpretaciones y protestas, por lo que es una de las prioridades a resolver por las autoridades competentes. Hay diez clasificaciones para discapacidades físicas, tres para discapacides visuales, y una más para discapacidad intelectual. Este tema es tan complejo que la estrella de estos juegos, el sudafricano Oscar Pistorius, que también acaparó reflectores en los Juegos Olímpicos, pasó dos años en tribunales exigiendo que le permitieran competir con atletas "normales", protagonizando un debate que aún no termina, pero que se calmó al ver que sus prótesis no le dieron ventaja frente a los corredores de velocidad de los Juegos Olímpicos, aunque bastaron estas primeras pruebas en los Paralímpicos para demostrar que su nivel es indudablemente superior al resto de sus contrarios, esto es muestra de lo difícil que es homologar competidores con discapacidad. Les dejo otro enlace (en inglés) que explica más sobre estas clasificaciones.

Dejo también un enlace a la galería de fotografías de la ceremonia de apertura y competencias de estos Juegos Paralímpicos Londres 2012, en su página oficial de Facebook. Enlazo, de igual manera, al canal oficial de Youtube, aunque está deshabilitada la transmisión en vivo para nuestro país (y creo que para la mayoría, fuera de Europa), es posible ver algunos videos de las competencias.

Y ya por último, les dejo un enlace más, éste del Dossier sobre Discapacidad que en años anteriores hicimos, son siete entradas sobre el tema, buscando contribuir precisamente a esa cultura de inclusión que tanto necesitamos, y que estos Juegos Paralímpicos constituyen una estupenda oportunidad para retomar el esfuerzo de fomentarla, demostrando como se debe probar y celebrar lo que pueden hacer, y no lo que no pueden hacer.

Tu Excusa es Inválida

2 ideas en tránsito:

Toño Morales dijo...

Harta información que desconocía, que bueno que existe el malbicho para iluminarme. Me parece que los atletas paralimpicos mexicanos siempre se traen más medallas que los otros, lo malo es como dices, la poca difusión que tienen, ellos si que son un ejemplo.

Saludos.

malbicho del fanzín dijo...

la malbicho

-je-

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