jueves, 17 de marzo de 2011

Dossier: OBESIDAD, ESTIGMA SOCIAL. BELLEZA XL



"Estoy aquí porque me gusto como soy, y quiero que otras mujeres de América también se agraden. Honestamente, creo que las chicas me van a mirar y van a decir, yo puedo hacer ésto... ¡Puedo ser la próxima Top Model de América!".
Whitney Thompson.

La cuarta temporada del concurso American Top Model, conducido y producido por Tyra Banks, ganó una chica de 72 kilos, posteriormente volvió a saltar a los titulares cuando posó desnuda para la campaña encabezada por la entretenedora Chenese Lewis: Love your body, enfocada para prevenir los desórdenes alimenticios. Lewis será presentadora también del concurso Coast to coast curves, en el que se buscan modelos de tallas grandes. Una continuidad de lo que empezó con Emme Melissa Aronson, la primer modelo de tallas grandes que ganó notoriedad y que sumó más fama como conductora de Fashion Emergency. Emme fue incluida en la lista de las personas más bellas de la revista People en un par de ocasiones a principios de los noventa, y entre sus anécdotas cuenta de cuando le ofrecieron posar desnuda para Playboy: "No acepté... pero enmarqué la carta en que me lo ofrecían".

Whitney Thompson y Chenese Lewis

Aquí ya hemos hablado un par de veces de la revistas V Magazine que justo hace un año dedicó un número a las mujeres de tallas grandes (The Size Issue), en el que posaron mujeres hermosas que no ocultaban ni sus redondeces generosas ni sus discretos rollitos alrededor de la cintura. Lizzie Miller no necesitó una portada ni todo un número, su vientre desnudo llamó la atención desde la página 194 de la revista Glamour. Tara Lynn ilustra en su talla 48 la edición francesa de Elle, mientras cuenta su historia de cómo perder 30 kilos para ajustarse al medio del modelaje la hizo profundamente infeliz, su historia se parece a la que Crystal Renn, posiblemente la más exitosa de las modelos de talla grande, cuenta en su libro Hungry, en la que -después de superar la anorexia- lamenta que "ahora lo normal se haya convertido en el nuevo sobrepeso" (y es que si Marilyn Monroe hubiera estado en esta época, su talla 9 sería considerada un exceso).

Tara Lynn

Renn apareció en más y más portadas en sus ropa talla 42, y su representante se negaba a aceptar contratos para anunciar productos para adelgazar, pues estaba orgulloso de que fuera una de las modelos con cuerpos armoniosos y bellos, que tienen un estilo de vida saludable, que se alimentan sanamente y hacen ejercicio, pero que no se preocupan por imponerse una dieta restrictiva, sin embargo, la modelo que enarbolaba la bandera de las modelos plus size, ahora escandaliza al aparecer más delgada en las recientes publicidades que ha hecho, con lo que es acusada de incongruencia, aunque ahora su agente se esfuerce en explicar que no está haciendo nada para bajar de peso, sólo seguir siendo constante en su rutina de salud.

Crystal Renn

Y así como están aumentando las tallas, también aparecen modelos que son delgadas, pero que simplemente no son esqueléticas, en un claro acercamiento a la naturalidad. Sin embargo, todavía hay diferencias entre lo que se puede ver en pasarela o en páginas de revista y lo que se puede ver en las calles. Las modelos de talla extra siguen siendo más altas que el promedio, y lo que en una sesión de fotos o pasarela se considera "muy grande", en las calles se considera normal... las gorditas todavía son más voluminosas.

Hace unos años se difundieron viralmente imágenes de cómo serían algunas figuras populares de la farándula si fueran gordas, entre las que se encontraban Renee Zellweger y Gwyneth Paltrow, sin embargo, con la primera no necesitamos de un software para que imagináramos como se vería con unos kilos de más, pues bastó con verla en la pantalla en el papel de Bridget Jones para saber que podía seguir siendo seductora. Por su parte, la Paltrow protagonizó una comedia romántica (muy mal lograda) en la que precisamente cuestionaba la importancia que se le da a la belleza física, al reflejar la belleza interior de una chica muy obesa ante los ojos de su enamorado. Cuestionamientos que también se plantean en la película Hairspray (además de apelar a la integración racial).

Otra de las actrices que más ha contribuido a romper el estereotipo de la mujer atractiva es Queen Latifah, mujer exitosa en casi todas las áreas del entretenimiento en que ha incursionado (con la excepción del rol de entrevistadora, que no tuvo respaldo del público). Rapera, actriz, modelo y empresaria de las industrias discográfica, cinematográfica y cosmética, Latifah no sólo se muestra orgullosa del volumen de sus curvas, sino también del color de su piel, asociándose con Cover Girl para comercializar un maquillaje para la mujeres de piel oscura. Después de su destacada participación en la película Chicago, donde demuestra que su capacidad vocal no se restringe a las rimas y al hip-hop, fue integrada por People dentro de su lista anual de las cincuenta personas más bellas (aunque lo último que ha hecho es posar para la serie de fotografías basadas en personajes de Disney, de Annie Leibovitz, quien la eligió para representar a uno de los personajes más feos de la historia de la animación: Úrsula, villana de La Sirenita).


Jennifer Hudson, cantante expulsada del concurso de televisión American Idol, posteriormente ganó el Óscar a Actriz Secundaria por la película Dreamgirls, en donde opaca a la mismísima Beyonce (recientemente apareció en los Óscares con varias decenas de libras menos, lo que ha desatado una polémica por su drástica pérdida de peso con la dieta de WeightWatchers, de la que es vocera); y en la serie de televisión Glee, la actriz y cantante Amber Riley es una carismática adolescente obesa con potente voz y rol protagónico.



Drop Dead Diva tiene a una protagonista obesa, aunque el "alma" de este personaje sea el de una rubia espectacular que se tiene que ajustar a su cuerpo, la serie es mediana y repite clichés pero la actriz Brooke Elliot hace un trabajo notable, soportando bien un protagónico atractivo.


Antes de ella, Camryn Manheim, ganadora del Emy por su participación en la serie The Practice (1998), ya encarnaba a una abogada brillante, durante su discurso de agradecimientos dijo "Esto es para todas las gordas", y curiosamente, fue elegida por el canal E! como la mejor vestida de la ceremonia, provocando las críticas favorables de la temible Joan Rivers, al elogiar el vestido con que cubrió su gran volumen diciendo: "Esta mujer conoce su cuerpo, sabe qué es lo que le va mejor, la talla no importa, lo importante es aceptarse". América Ferrera, protagonista de la serie de televisión Ugly Betty (basada en la telenovela colombiana Bety la fea, que también cuestiona los estereotipos de belleza en el mundo de la moda), es una jovencita de descendencia hondureña que está recreando nuevos roles latinos en el cine y la televisión estadounidense, como lo hace en Las mujeres reales tienen curvas, película que la muestra aceptando plenamente su rollizo cuerpo adolescente. La misma Salma Hayek, productora de esa serie, al igual que actrices como Scarlett Johansson y la ya citada Beyonce, representan también a las mujeres de cuerpos curvilíneos que no buscan ser talla 0. Actrices como Kate Winslet, Drew Barrymore o Alicia Silverstone han ignorado las críticas hacia sus cuerpos menos delgados que el promedio de las mujeres en pantalla, y han encarnado a mujeres seductoras.

En teatro se expande a más países el éxito de la obra Gorda, y en una variación del mismo tema, Kirstie Alley continuó quejándose de ser una actriz gorda desempleada, en una serie de televisión hecha a su medida (Fat Catres). Sin embargo, cuando trata el tema, Hollywood prefiere "engordar" falsamente a sus actores, desde Goldie Hawn en La muerte le sienta bien, pasando por Eddy Murphy en El profesor chiflado, Courtney Cox en Friends, y hasta Catherine Zeta Jones y Julia Roberts han subido de talla con un traje hecho a su medida, complementado con maquillaje. El mismo truco usó la protagonista de la telenovela Mi gorda bella, tanto en su versión original venezolana como en el remake mexicano actual.

Pese a los posibles avances, la batalla del peso no se ha inclinado realmente hacia las actrices y cantantes con más volumen, basta recordar el escándalo que provocó la talla que subió Alicia Machado siendo Miss Universo, la forma en que se ridiculizó a la cantante Jessica Simpson cuando subió un par de tallas perdiendo su estilizada silueta, sin que por ello dejara de tener un cuerpo acorde a su estatura, la presión hacia la cantante Britney Spears cuando apareció en MTV sin perder todo el peso que subió tras sus embarazos, y el recientes caso de rechazo a la actriz Gaboury Sibide, protagonista de Precious, por parte de la revista Vogue y de las críticas públicas del locutor Howard Stern.

En contraparte, Beth Dito, la robusta y sexy vocalista del grupo Gossip, suele proferir frases del tipo: "Me gusta mi cuerpo y el sexo. ¿Qué hay de malo en ello?", provocando con su actitud exhibicionista la misma adhesión que rechazo. Portada de un par de revistas en donde sólo está cubierta con sus tatuajes (y de otras varias en que muestra su romance con la moda), o usando en sus conciertos, un vestuario mínimo que se reduce más conforme avanza su espectáculo, Beth Dito está logrando lo impensable: ser incluida en la revista Vogue como una de las mejores vestidas (justo abajito de la primera dama francesa Carla Bruni) y lograr pasar el filtro antigordos del diseñador Karl Lagerfeld, quien se deja fotografiar abrazado a ella.


Aún con la presión que ejercen los medios para imponer la delgadez como cánon estético, muchos hombres y mujeres admiten que les parecen más sexys los gorditos; además de la tolerancia y el agrado que se tiene a la gordura femenina, otorgándole atractivo y mayor capacidad de goce sexual, hay todo un sector de la industria pornográfica especializado en actos sexuales con mujeres obesas, a las que se les identifica con el acrónimo BBW (Big Beatiful Women), respondiendo a la demanda de un público que tiene un fetiche con personas con gran sobrepeso (anastimafilia). En la comunidad gay se da también una particular categorización a los hombres con sobrepeso y apariencia marcadamente varonil (acentuada con el vello facial o corporal), identificándolos como "osos"; este movimiento surgió también como respuesta al prototipo de belleza masculina prevaleciente en los años ochenta, que preferenciaba el cuerpo esbelto, depilado y juvenil.

En el inicio de la humanidad el ideal de belleza femenino era la obesidad, ya que ésta era indicio de salud y prometía reservas de energía suficientes para una vida longeva, así como una numerosa descendencia (hasta hace pocos años, todavía, los bebés y niños gorditos eran considerados más sanos y lindos). Posteriormente, en épocas de hambruna (y al contrario de lo que pasa en la actualidad), la obesidad era símbolo de estatus y riqueza, tiempo después también representaba la lujuria por la vida, por el placer hedonista y el abandono al goce erótico.

Aún en algunos países africanos la obesidad sigue siendo símbolo de poder y abundancia económica, al grado que una mujer que no es obesa no tiene mayores oportunidades para casarse y hay clínicas especializadas para que las mujeres ganen peso, esto lo explican las palabras del príncipe Morris Eyo Edem de Nigeria: "(en caso de tener una esposa delgada) la gente pensaría que yo no soy rico". Su prometida, tras seis meses de tratamiento en la clínica, tuvo la apariencia que corresponde al estatus de su esposo real, ella describe así su estancia en la clínica de sobrepeso:

"En la mañana comes bien. Luego tomas un baño. Vuelves a la cama, duermes bien, te despiertas, comes, duermes...".

Es el otro extremo de la presión para que la mujer responda al cánon estético que marca la sociedad, mientras en Occidente las mujeres acuden a clínicas para adelgazar, y se obsesionan para perder todo el sobrepeso que tienen hasta llegar a extremos como la anorexia y la bulimia, en Nigeria la obesidad que le exigen a sus mujeres puede ocasionarles todos las graves enfermedades relacionadas, como diabetes e hipertensión, entre otras. Sin embargo, la consorte del príncipe afirma:

"Cuando eres gorda te ves mucho más saludable", dice, y añade que no tiene problemas de salud.

"La gente te respeta. A donde quiera que vas te dice 'tu marido te alimenta bien", agrega.

"Vas a un pueblo y la gente sale a mirarte porque eres saludable", concluye.


11 ideas en tránsito:

Pascal dijo...

pues que bueno por la dito, porque al cid al final le andaban retirando la "visa" en chanel por haberse puesto "apetitoso".................. pero a pesar de todo, entre una gordis buena onda y una flaca mamerta, como que los hombres son algo "tarapidos" para elegir............ personalmente, creo que los caballeros las prefieren sabrosas (dos gorditas de chicharron con todo pa'llevar............ o mejor dicho, con esta gordita y un jarro de atole...!!!!!!)

malbicho dijo...

@Pascal
pues entonces no iré a Francia sino a Nigeria... chance y hasta marido principesco agarro

=D

le cid dijo...

Malbicho...

Te tengo que contar una anecddota que me ocurrio en Nueva York...

Pues nada, que un amigo queria encontrar cigarros y nicolas y yo no teniamos ganas de caminar, asi que le dijimos que lo esperabamos en un bar llamado "The Bear's Den"...

Apenas entramos y resulta que era un bar "Bear", para osos!!! No te cuento el alboroto que armamos adentro, pero si te diré que salimos con el trasero morado de tanto pellizco, que tuvimos que abandonar nuestras cervezas y salir corriendo, porque los osos son bastante juguetones y nos traían de botana...

Por cierto para demostrarte que soy muy "demócrata", uno de mis ex es un escritor del equipo que escribía la serie "Six Feet Under"... Muy inteligente y culto, pero "chubby", es decir gordito. Jamas he conocido alguien mas sensual, ni que sepa servirse mejor de sus manos (por favor no me pidas que te haga un dibujo!!!)... Y fue el quien me mandó a la goma!!! Sabes porqué? Porque le pedí mil veces que no se hiciera una liposuccion ni un "lifting ventral"!!! El deseaba ser delgado y... yo pensaba que aceptándolo tal cual era él se aceparía a si mismo y no fue así... que triste, porque lo quise mucho! Y ahora que ya se hizo todo el rollo, no quiere ni hablarme. No entiendo porqué. Un amigo me dice que es porque le recuerdo su época de "gordis" y que al verme puede sentirse mal pensando que no lo acepto asi. A mi me daba igual, pero lo que si es que me daba miedo que le pasara algo malo por traficarse el vientre... Total, que por querer ser abierto y aceptar a la persona sin importarme la envoltura me quedé chupándome el dedo!

Porca miseria!

malbicho dijo...

@le cid
has tocado un punto que no debemos soslayar: la inseguridad de una persona obesa, como cualquier otra que se valoriza según su aspecto, las persona obesa ha aprendido a no lograr disasociarse a sí misma de su cuerpo y su imperfección, me ha pasado a mí misma negar el atractivo que otro me otorga, es decir: no le creo, ni aún repitiendomelo y reafirmándolo

bueno, justo hoy, que salí a una cita de trabajo (tristemente creo que ya voy a empezar a trabajar después de un par de años sabáticos *snif*), y que por ende, traté de esmerarme en mi arreglo, un hombre mayor (por no decir viejito, je) se detuvo a dedicarme unas miradas admirativas (por no decir morbosotas, je)... la cosa es que yo no pude evitar el pensamiento instantáneo: "ya ha de estar senil, por eso le gusté", o sea, yo misma me niego a admitir que puedo ser atractiva para alguien... tengo (o tenía, estoy por definirlo en estos días, je) un medio novio que no se cansa de decirme que soy muy sensual... pregúntame cuántas veces le he creído

periquin dijo...

Que tonta eres Malby!!!!!

Seguro que al señor aquel le alegraste el día y si acaso estaba demasiado vetusto, hasta al panteón se va contento!!!

Creo que ya no tengo que decirte de que amigo hablaba en mi otro comentario.....

Le cid, mi Rodro del alma...... Te aseguro que el chubis (no se llamaba Tim?) debe de acordarse de ti con cariño y hasta con arrepentimiento! Ya no chilles, que te encontraste a Bob y ese es un pan (biscocho, no creas que pan de muerto!!!).

B-sos a tochos!!!!

Ya nos conoceremos y estoy seguro que te voy a lanzar unas miradas de esas del lobo de Tex Avery y unos buenos "fiu-fiuuuuuu"s bien prolongados.

Si no eres fea, solo miope!

periquin dijo...

No se que le paso a mi comentario que se publicò revuelto!!!

Las dos primeras y las dos ultimas son pa' Malbicho!

malbicho dijo...

@periquin
eso sí, si a tonta nadie me gana... yo misma me lo digo y este dossier es parte del cambio que me estoy obligando a hacer en mi mentalidad, triste, que se pierda tanta vida por complejos e inseguridades de quienes aprendimos sólo a ver nuestros defectos (y hasta lupa nos conseguimos)... el viejito ese me dio miedito, he de confesar, se veía medio perversón *_*

Larisa Pérez dijo...

Ya levanté un altarcito y encendí dos velas junto a la impresion de este artículo.

Genial, creativa, aguda... ya encendi el incienso.

Salve, Malbicho!

Hace mucho que esta gorda no se sentía tan viva y porque no? tampoco me habia sentido bella en años.

malbicho dijo...

@Larisa Pérez
hola Larisa!

gracias, qué amable =)

el artículo es parte de todo un dossier, los enlaces están al final, espero que te asomes a todos, y especialmente te recomiendo el de Super size me, es una colaboración de un amigo que trabaja en algunas de las más importantes casas de moda en París y su opinión es muy interesante

bienvenida al blog!

le cid dijo...

Malbicho...

Y sigo deleitándome leyendo que has logrado despertar el amor propio en "nosotros los gordis"!
Un beso mi Malbicho del alma!

Anónimo dijo...

yo creo qe una cosa no implica la otra todo depende de como te sitas y lo qe proyerctes !!! arriba las chicas XXL !!!!! somos bonitas sexis sensuales y demas !!!

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